Carta a
Querida Señora Consejera:
Gracias, muchas gracias por las alabanzas que nos
dedica. Gracias por todo y…. por nada.
Verá usted, como sabe, todos los funcionarios
públicos, tienen unas retribuciones básicas decididas cada año en la Ley de
Presupuestos, y retribuciones complementarias; una de ellas, el complemento
específico,
Los docentes tenemos unas retribuciones básicas
idénticas a las de los demás funcionarios. Sin embargo, no ocurre así con las
retribuciones complementarias, de tal modo que los sueldos que percibimos son
inferiores a los del resto de los funcionarios de
Tradicionalmente, y ello es una muestra de la
consideración que el Estado nos ha tenido, hemos cobrado menos que otros
funcionarios. No hay ninguna justificación para esa actitud, a no ser el ahorro
del gasto para destinarlo a otras partidas presupuestarias. Es una pobre
justificación.
Sabrá también, después de cuatro meses en el cargo,
que en 1991 se reconoció, por Ley, nuestro derecho a ser homologados con los
“puestos bases” de los grupos B y A. Pero…. con las cantidades que cobraban en
1995.
Así, y a partir de esa “homologación”, en la Relación
de Puestos de Trabajo de las distintas Consejerías, los funcionarios de los
grupos B y A, tienen asignadas unas retribuciones complementarias muy alejadas
de las nuestras. Sabemos que a usted eso no le afecta, ni tampoco le quita el
sueño.
Pero, como también sabrá, desde la implantación de la
nueva moneda, como a todos, nuestros salarios reales han disminuido cada vez
más aprisa. Estamos deshomologados, y perdemos poder
adquisitivo.
Es verdad, y no se nos caen las prendas por
reconocerlo, que ni usted (¿o debemos llamarla Excelentísima Señora?) ni su
predecesor en el cargo, han reconocido nuestro derecho a la homologación.
Es verdad, y está escrito, que nos han ofrecido, como
respuesta a nuestra petición 13’33… millones de €, a repartir entre quienes
cumplan los criterios que establece. Es decir, que cuantos más profesores los
cumplan, a menos toca. ¡Magnífico!.
Ustedes afirman que la sostenibilidad del sistema
público educativo es incompatible con el aumento de sueldo que pedimos. Según
ustedes, o invierten en mejorar el sistema, o en aumentar nuestros sueldos
porque no hay para más.
De paso, se olvida de decir que el porcentaje del
presupuesto de
A ustedes, eso no les importa, porque siempre pagamos
los mismos, que no son los suyos. Es escandaloso que los empresarios canarios
prácticamente no paguen impuestos de sociedades so pretexto de aumentar el
empleo y la riqueza.
Sabrá usted que en Canarias prácticamente no se paga
impuesto de sociedades, como mucho el 3’5% sobre los beneficios declarados. Ese
dinero podría servir para paliar el grave déficit sanitario y educativo,
reduciendo listas de espera, disminuyendo el fracaso escolar. Es una propuesta
realista y factible.
Pero ustedes prefieren acusarnos de las consecuencias
de su política anti-sanitaria, anti-educativa, anti-ecológica…. (de esto último nos consta que tiene usted algún
conocimiento).
Ustedes, que
gobiernan para las personas, pretenden no tener ninguna responsabilidad sobre eso,
sobre la pobreza creciente en las islas, sobre el desigual reparto de
¿No pueden realizar un mínimo esfuerzo para gobernar
en beneficio de toda la sociedad canaria? Así nos darían ejemplo sobre “cultura
del esfuerzo”.
Excelentísima Señora: No insulte a nuestra
inteligencia. No haga propuestas de 13’3 millones.
Ocúpese de mejorar el sistema, y entre otras cosas,
pague lo que se nos debe, o dimita.
Con cariño, de EA-Canarias
·
[*] Carta Abierta
de la Consejera de Educación