CARTA ABIERTA PARA EL SEÑOR
ALCALDE DE ARONA
Benito Capone *
Estimado
Señor Alcalde de Arona
Quien
le escribe no es un vecino de su ayuntamiento. Quien le escribe vive en la colindante
Adeje.
No
se maraville, señor alcalde, si alguien del vecino municipio, se dirige a usted
que su alcalde no es, pero como dice el refrán: necesidades hacen virtudes.
Estoy en lo cierto si afirmo que es mucho
más posible ser escuchado por usted que por el alcalde de mi pueblo sobre este
tema porque, como todo el mundo sabe de sobra, el alcalde adejero
ya ha tomado una decisión firme sobre la instalación de las turbinas en El Vallito. Por cierto, se afirma, una decisión muy ponderada.
Por mi cuenta con el tema del Vallito, fue una ponderación que sabe más a canallada, a socarronería, que a seriedad
pasándose, al final, al engaño, aprovechando del “alto índice de analfabetismo político”
de mis vecinos (Doria docet).
El alcalde de mi pueblo, con el “altruismo”
que lo distingue, ha elegido, dañar más
a los aroneses,
que al frustrado intento de no ir en contra de mis conciudadanos.
La
señalada ponderación no ha llegado a fijarse que, al final, el daño no irá
solamente en la dirección pensada, sino bien será a daño de todos, inclusive de
mis vecinos que se querían salvar.
Usted, señor alcalde, que ya se ha
enfrentado al asunto, sabrá que las emisiones dañinas que supondrá la puesta en
marcha de la o las turbinas, deteriorará aun más el medioambiente atmosférico
indivisible porque no puede elegir a uno o a otro lado de un barranco.
Y
estará ciertamente al tanto, y esto es el talante más desvergonzado, que las
emisiones que se quería desviar afectarán a todos los enfermos que mañana necesitaran
los servicios del que debería ser – y no
será – un verdadero hospital para el sur. Y en estos “todos” se deben incluir
mis vecinos que, excluyendo el señor Fraga y algún elegido más, deberán respirar el limpio, salubre aire del Vallito una vez ingresados en el Mojón.
Esta ponderación no ha tenido en cuenta el
daño que, irónicamente, supondrá para los que viven alrededor de las turbinas,
entre ellos, por ejemplo, el Concejal de
Turismo de Adeje que, si no recuerdo mal tiene su villa en aquel lugar
Porque, señor Alcalde de Arona,
se ha ponderado mal. Hay fenómenos naturales que no se han valorado como es el cambio de la temperatura del monte y del
mar. Por la noche las temperaturas hacen cambiar de dirección a las corrientes
del aire, tanto que si en el día tiraban para el monte, por la noche tiraran al revés: desde el monte
hacia la mar.
He dicho antes que usted, señor Alcalde, ya
se ha enfrentado a este asunto,
aconsejado – si mal no recuerdo – por los vecinos que contrariamente a los
míos, se habían enterado de las consecuencias peligrosas de esta instalación.
No estando nosotros adejeros
amparados y respaldados como los vecinos de Arona,
permita que, con algunos más, me dirija a usted para pedirle que no deje de
luchar, de intervenir con todos los medios que nosotros no tenemos, en contra
de esta instalación, de este abuso de autoridad.
No será solamente para los vecinos
colindantes de Arona. Ni para los pocos adejeros que se han enterado de las nefastas consecuencias.
Será, señor Alcalde de Arona, para todas aquellas
gentes, de todas las localidades del sur que necesitarán, mañana, de las atenciones
de este centro sanitario. Gente que si hubieran sido democráticamente
informadas e interpelada, habrían denegado cualquier autorización en nombre de
la sanidad de todos, en contra de cualquier ignorante presumida caciquearía
Le
pido venia por la molestia y le agradezco la atención que me / nos dedicará
anticipándole un sentido gracias por lo que obrará a favor de todos.
* Vecino de ADEJE
23
de Enero de 2008