CASIMIRO Y SUS CACHORROS

 

José I. Díaz

 

Parece que para Casimiro Curbelo, esbirro del PSOE, junto con los cachorros con órdenes, sus mentes continúan estancadas en la dictadura franquista de a mediados del siglo pasado. Ya que no tiene ningún tipo de lógica, encontrarnos en pleno Siglo XXI para que estos carajos acomplejados y cipayos manarquicos,  sin moral y dignidad, inviten nada menos que a la “condesa” de La Gomera, Maria Trinida Cotoner y Martos, la cual nos trae malignos recuerdos de la salvaje y criminal masacre que sus familiares llevaron a cabo contra el noble pueblo gomero. Es decir, que los cachorros con órdenes y el cacique Casimiro Curbelo, se han permitido, con los dineros públicos, no los de su propio bolsillo, invitar a la descendiente de los verdugos que asesinaron, esclavizaron y expoliaron al pueblo gomero, como si nada hubiera pasado en Canarias, y más concretamente en la isla de La Gomera. Se pensarán, estos canarios cipayos, que los gomeros y demás canarios padecemos de amnesia histórica. Si fuera por mí, dada mi indignación, colgaría a todos estos esbirros del colonialismo español, junto con su “condesa”, en la mismita Torre del Conde, para que cunda el ejemplo de que a nuestro pueblo no se le puede insultar vilmente en sus propias narices. Ya esta bien de soportar pendones y viles actos como este que se ha llevado a cabo en la isla de La Gomera por los cipayos de turno.

 

Algunos datos sobre dichos criminales y estrafalarios títulos coloniales, como los “Condes” de la Gomera, título colonial que fue concedido en 1487, por los criminales reyezuelos católicos, a Diego García Herrera, “El impotente cornudo”, y a su mujerzuela, Inés Peraza de las Casas (de las casas, porque se apropio de todas las casas y cuevas gomeras). Como podemos ver, antes de que fuera colonizado el archipiélago africano de las Canarias, los reyezuelos empezaron a conceder títulos de naciones que se encontraban fuera de sus fronteras geográficas y continentales. Por lo tanto, títulos coloniales carentes de cualquier validez jurídica, histórica y moral. Diego Herrera, I “Conde” de la Gomera, era hijo de Pedro García Herrera y Marica, perdón, quería decir, Mariscal de Castilla, y Capitán General de Jeréz de la Frontera, y de María de Ayala. Inés Peraza de las Casas, I “Condesa” de la Gomera, era hija de Hernán Peraza (otro cornudo) e Inés de las Casas.

 

El título colonial de “Conde” de la Gomera es más tarde nuevamente confirmado por real decreto colonial el 18 de julio de 1670, a favor de Guillén Peraza de Ayala y Rojas, por la reina extranjera María de Austria. El 2 de octubre de 1985 se expidió carta de sucesión a favor de María Trinidad Cotoner y Martos, estaba casada con Miguel Corsini Freese, y es la hermana de Nicolás Cotoner y Martos, poseedor del título colonial de “Marques” de Adeje, cuyo título le fue concedido por real decreto colonial de fecha 15 de abril de 1666 (no se olviden que el numero 666 es el de la bestia; (¿Tendrá algo que ver con los cachorros canarios?) a Juan Bautista de Ponte-Fonte y Pages, maestre de campo y alcalde del Castillo de Adeje, por el reyezuelo Carlos II. Para más tarde, el 31 de mayo de 1994, renacer de nuevo como el Ave Fénix, obteniendo carta de sucesión  a favor del actual hermano de la “Condesa” de la Gomera.