Cho Vito, un antes y un después para Canarias
Samir
Delgado
"¡Malditos sean, hijosdeputa!", que
menos se podía expresar ante la consternación total que todøs
sentimos ante las imágenes del desalojo vecinal y las palas mecánicas
destrozando el poblado marinero de Cho Vito en Candelaria.
Pienso que lo sucedido tendrá un enorme calado en nuestro pueblo, es
como un antes y un después para Canarias, como lo fue
Tenemos ahora, una vez más, la obligación de tomar partido ante los
hechos, la oportunidad de expresar nuestro disentimiento hacia el
modelo de desarrollo que está devorando nuestro país. La verdad es que todo
esto supone una pérdida completa de la confianza en el sistema legal, en
las supuestas leyes medioambientales, en la salvaguarda constitucional que
hipotéticamente garantiza la defensa de la dignidad de las personas y la
igualdad ante la ley de los ciudadanos.
El atentado criminal contra este enclave marinero catalogado
como bien de interés etnográfico tras los estudios realizados desde la
universidad pone completamente en entredicho la moralidad de los juzgados, esto
no tiene perdón. "Malditos sean, hijosdeputa¡" otra vez, todo junto y
con toda la rabia del mundo metida entre los puños.