Ya tenemos nuestro Cid guanche

 

"El Rodríguez del dueño de ‘El Día’ no es precisamente guanche, ni bereber ni macaronésico"

 

Francisco Suárez Álamo

 

El periódico El Día volvió ayer [25-11-2007] por sus fueros. Le duró poco el supuesto arrepentimiento a José Rodríguez, que sacó de nuevo la bandera soberanista, regaló sus páginas a las tesis independentistas de Antonio Cubillo y se ofreció, en un gesto de generosidad que seguramente ha sido un lapsus mental -otro más-, a aportar [al Gobierno de Canarias] «sin cobrar un euro» «sus conocimientos históricos y cartográficos, así como sus archivos» para conseguir que Gran Canaria pierda su adjetivo inicial. En un nuevo salto mortal con triple tirabuzón, El Día sostiene que «el canario siempre se ha considerado guanche, identidad que por temor a represalias no ha podido expresar con libertad». Siento, y lo digo de verdad, un gran respeto por los que se puedan sentir a estas alturas de la vida guanches de pura cepa, sobre todo tras seis siglos de mestizaje fructífero, pero lo que resulta inadmisible es que alguien generalice a cuenta del sentimiento de cuantos habitamos en las Islas. ¿O es que el editor del El Día es el paradigma del canario guanche? En ese caso, haría bien en renunciar a sus orígenes. Lo digo porque el Rodríguez con el que se apellida no es precisamente guanche, ni bereber, ni macaronésico, ni ultraperiférico, ni soberanista, ni independentista. Los entendidos en esto del origen de los apellidos sitúan el primer Rodríguez en el antiguo reino de León, allá por la Edad Media. Significa hijo de Rodrigo o Rodericus y el nombre en cuestión adquiere gran popularidad gracias al Rodrigo más famoso de la historia de España: el Cid Campeador, que fue bautizado como Rodrigo Díaz de Vivar. Claro que, a lo mejor, José Rodríguez se cree la reencarnación de un Cid guanche que echará de las tierras isleñas a los españoles y, con la ayuda de Antonio Cubillo, convertido en su peculiar doña Jimena, instaurará esa república federal canaria con la que sueña el dirigente independentista. Por cierto, y ya que hablamos del Cid, de El Día y de Cubillo, ayer éste nos descubrió en el periódico tinerfeño que los futuros presidentes de esa república imaginaria deberán jurar el cargo sobre un recipiente que contenga huesos de momias guanches. Si así fuera, el cuadro sería completo: José Rodríguez, nuestro Cid guanche subiendo a los altares de la independencia y buscando un hueco en la historia al lado de las ilustres momias de nuestros antepasados. Claro que a ver quién le explica que la mejor colección de momias está en el Museo Canario, en Las Palmas de Gran Canaria. ¿Aceptará jurar sobre huesos de grancanarios o le asaltará un sarpullido canarión que le impida recitar el juramento ante el dios Alcorac y el sagrado Teide?


La cosa, como ven, se presta a la broma. Pero así, jugando con el pasado, deformando la historia, reinventando lo que pasó y disparatando sobre lo que sucede, empezó Sabino Arana con la supremacía vasca y de aquellos polvos vienen los lodos que hoy todavía padecemos. ¿A que ahora ya no resulta tan divertido?

opinion@canarias7.es

 

Comentarios de los lectores

1. buenisimo comentario, son normalmente los idus de marzo los que atacan a la mente y aqui en las islas se llevan prolongando años, pero ultimamente de sarpullido nada,sarampion loco es lo que vemos...que mas de un canario investigue sus apellidos y a callar todos y dar gracias por donde vivimos.Fuertes ganas tienen algunos de no querer vivir en paz..buenisimo su articulo. no penso cubillo jamas lo de dña. jimena..jajaja. pero cuidado que al otro le puede encantar lo del cid...de pena y de risa. saludos de una canariona, de gran canaria,de padres herreños, casada con un vasco jajajaj pilar

2. Los apellidos canarios Suárez, Hernández o Rodríguez, entre otros, fueron impuestos a los guanches (canarios en general), semiterminada la conquista y comenzada la colonización, al ser bautizados. Eso está constatado y documentado. Quienes sigan con la matraquilla de los apellidos españoles, que se fijen y lo comprueben en los deportistas de origen africano de los clubs españoles y de otros países europeos... Dejarían de hacer el ridículo. Algunos deberían mirarse en el espejo y sacar conclusiones. bentakayse

3. Sr. Francisco Suárez Álamo: Le recomiendo que se informe debidamente antes de verter opiniones en torno a temas que desconoce. Especialmente le recomiendo que estudie la historia de la Nación donde vive –o de la que vive- especialmente del origen de los apellidos españoles y europeos en Canarias, hay información abundante, como orientación le adjunto algunos párrafos de un artículo del Dr. García Talavera: “Así, con el mencionado documento fechado en La Orotava el 31 de diciembre de 1588: "...compareció Pedro Hernández en nombre de Francisco Hernández, Juan Fernández, Luis Rodríguez, Francisco González, el capitán Pedro Rodríguez, Salvador González, Alonso Rodríguez, Juan Rodríguez, Diego Díaz de Vera, Antón Sánchez, Andrés Hernández, Lázaro Sánchez, Rodrigo Martín y los demás sus consortes, todos guanches naturales de Candelaria".

"En La Laguna, el 2 de febrero de 1601, otorgan poder a Lázaro Sánchez, en representación de Juan Gaspar, Francisco González, Pedro Delgado, Juan de Torres, Pedro Martín, Bastián Hernández, Francisco González el Mozo, Pedro Díaz, Amador González, el bachiller Luis García, Antón García, Diego de Torres, Juan de Torres, Francisco de Torres, Gaspar Díaz, otro Luis García (...) por nos e por los demás naturales (guanches) ».

"En Garachico, el 19 de marzo de 1601, Juan de Mena el Viejo y Juan de Mena el Mozo, Martín de Mena, Diego de Mena y Pedro de Mena, Melchor Asencio, Antonio Estévez, Juan de Betancort y Pablo de Betancort, Miguel González, Baltasar Asencio, todos naturales (guanches) y, vecinos de las bandas de Daute, otorgan poder a Juan Marrero, natural y vecino de Candelaria ».

"En Candelaria, el 18 de marzo de 1601, Pedro Hernández, Fernando Pérez, Juan Pestano, Marcos González, Gaspar Pérez y Luis Hernández naturales (guanches), otorgan Poder a Juan Marrero, guanche, para que los represente ante la Real Audiencia de Canaria. En un documento aparte, carta de poder a Juan Marrero concedida por los naturales de Candelaria, el capitán Juan AIbertos, Leonardo Rodríguez, Juan Cabrera Real, Juan López de la Fortaleza, para que prosiguiera el pleito en curso".

"En Buenavista, el 18 de marzo de 1601, Felipe Martín y Juan Delgado el Viejo, Luis Martín y Luis de Ibaute, Melchor Jácome, Diego Jácome, Gaspar González del Valle, Antón Martín, Antón Pérez, Leandro Martín, Nicoloso Martín, Lorenzo Hernández, Pedro Martín Betancort, Manuel Martín, Amador Hernández, Juan Rodríguez del Valle, Luis Martín y Pedro Martín (hermanos), Sebastián Hernández, Baltasar Guerra, Gaspar Díaz, Bastián González, Domingo Hernández, Baltasar Díaz y Esteban Martín, naturales (guanches) y vecinos del Beneficio de Daute, dan poder a Juan Marrero, natural de Candelaria ".

"En la Orotava, el 21 de marzo de 1601, Juan de Rivera, Cristóbal de Palanzuelos, Juan de la Sierra, Agustín Hernández y Juan Hernández, Domingo Rodríguez, Alonso Pérez, hijo de Inés Pérez y Martín González, vecinos de Güimar, y naturales de la isla de Tenerife, otorgan poder a Juan Marrero...". en 1568: "Juan Luis, natural de Tenerife, Juan de Regla, también guanche, Marcos Rodríguez, igualmente guanche; los guanches de 100 años Hernando Delgado y Rodrigo Hernández, Pedro González, también guanche..." etc.etc.etc. Eduardo P. García Rodríguez.

1b. Que haya aumentado tanto la esperanza de vida, la longevidad, es muy positivo, pero, como contrapartida, también lo hace la demencia senil. Así, son chafalmejas, sino viejitos chochos y chichas, y nada chachis, mastro Antoñito y cho Pepito. Por eso, su cometido no es dar instrucciones a la población, o terminamos todos eschavetiados y chafados. ¡Chacho...! majorero.

2b. La demencia senil más peligrosa es la que se anticipa en edad joven o madura. El menosprecio a sus mayores, a sus antepasados, a sus ancestros, les hace delirar despreciándose a sí mismos. Preguntemos a nuestros padres y abuelos que concepto tienen ellos de sus progenitores, de sus antepasados... Quienes desprecian a la vejentud se desprecian a sí mismos. ¿Que esperan recibir de sus hijos y nietos dentro de no tantos años? ¡Quizás despreciarán la cordura de los apátridas y bendecirán la locura de los patriotas! Rodolfo

 

Fuente Canarias7: El mismo escrito en dos versiones:

http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=73844

http://www.canarias7.es/articulo.cfm?id=73836