LOS CIUDANOS
ANTE LOS PRÓXIMOS COMICIOS GENERALES
Mafersa (*)
Nuevamente los ciudadanos
debemos acudir a la llamada del civismo, a la llamada de la responsabilidad, a
la llamada de
Desgraciadamente, nuestro
sistema electoral solo permite listas abiertas al Senado, pero no así al
Congreso de los Diputados, donde se nos impone unas listas elaboradas por los
Comités Electorales de cada uno de los partidos que se presentan a la
confrontación electoral.
Si
Pero hablemos un poco del
proceso electoral y de las cualidades que deberían tener los candidatos. Antes
que nada debemos tener claro quienes son los candidatos a los que vamos a
votar. Que cualidades poseen. Entre ellas, como condición sine qua non,
debieran encontrarse la honradez, la sabiduría, la vocación de servicio a la
colectividad y la preparación.
La vocación de servicio a la colectividad. ¿Qué ha hecho este
candidato por el pueblo? ¿En que organización no gubernamental, asociación
cultural o social, vecinal o deportiva, o cualquiera otra organización de
servicio al pueblo, por supuesto sin ánimo de lucro, ha estado colaborando y
durante cuanto tiempo? ¿O es que de repente le ha entrado las ganas de servir a
la sociedad?, ¿O es que lo que pretende es servirse de la sociedad?, tanto
económica, como de servicios y otras tantas prebendas que van anexas al cargo.
La preparación. Pero, ¿Qué cultura tiene el candidato para
pretender gobernar un pueblo? ¿Qué garantías nos puede ofrecer una persona con
esa preparación y ese bagaje? Pues desgraciadamente, no es así, observando como
comicio tras comicio una gran parte de los candidatos que alcanzan el poder
carecen de las facultades, cultura, prácticas y/o experiencia adecuada para el
cargo que van a ocupar.
Deberán evitar los comités
electorales de los diferentes partidos que mediocres personas pasen a ser
candidatos que tengan la posibilidad de alcanzar el escaño dirigente, pues esto
produce la desconfianza y el hastío del ciudadano, elevando hasta límites
insospechados los índices de abstención, poniendo en riesgo el sistema
electoral así como a la misma democracia.
Parodiando el famoso poema de Gustavo Adolfo Bécquer, podríamos decir que:
Volverán con carteles las calles a empapelar,
Los partidos de gran presupuesto
Así como de dudosa procedencia,
En las radios, periódicos y teles verán,
Pero aquellos de presupuesto escaso,
Aunque cargados de ideología estén,
Aquellos partidos minoritarios,
Esos no se leen, no se oyen ni se ven
Es el poder mediático.
No nos dejemos por campañas de imagen llevar.
Leamos los programas electorales,
exijamos su cumplimiento.
Votemos responsablemente.
Votemos con conocimiento.
(*) Manuel
Fernández Sarmiento