DESDE
EL GUINIGUADA
COLTAN
Félix
M. Arencibia
La luz envolvente
del verano nos cubre tanto al que disfruta de las vacaciones, como al que
trabaja esclavizado en una sociedad consumista o al que perece bajo las bombas en
Irak o de hambre en África. El cálido verano nos iguala a todos, aunque por
supuesto de muy distinta manera. Doramas
Martín evoca la novela “Tuareg” del escritor Alberto Vázquez Figueroa. En ella quedó atrapado por la magia, la intriga personal y política del protagonista, dominador
absoluto de un medio tan inhóspito como lo es el desierto del Sahara. Después
de la lectura de la trilogía “Maradentro” no ha vuelto a leer otras obras de
dicho autor nacido en Canarias.
Estos días, hojeando
unos libros en una librería de Villa Cemento, se encontró con “Coltan”, le
llamó la atención el título y leyó sus primeras páginas. En ellas exponía cómo
un tal Aarohum al Rashid amenazaba a
los componentes del consejo de administración de una multinacional. Pretendía
asesinarlos a todos si no invertían parte de sus beneficios ganados en Irak, calculados
en torno a los cien mil millones de dólares, en la reconstrucción del devastado
país. La propuesta literaria y argumental le pareció interesente y se dispuso a
su lectura. Doramas quiere compartir la reflexión en un correo sobre dicha obra
y su temática con un amigo escritor. Hola Teo
Ramírez:
Sé que este
verano te ha tocado trabajar, pero seguro que cogerás las vacaciones en cuanto
puedas. Te quería comentar la novela “Coltan” de Vázquez Figueroa. En ella se
deja entrever su conciencia solidaria a pesar de los prototipos de ciertos
personajes desalmados. Enmaraña una serie de actores de los que no se sabe bien
qué papel van a jugar en la trama central del relato. El dibujo descriptivo de
las alcantarillas malolientes de los comportamientos mafiosos, incluidos los criminales,
de los componentes de las multinacionales nos acerca a la fusión entre la
ciencia-ficción y el testimonio documental. Toda esta temática la teje con
maestría a través de una intriga que genera imprevisibles giros argumentales.
Amigo Teo, no
es fácil encasillar al mencionado autor, sin duda es un escritor de éxito por
la cantidad de libros que ha vendido, pero que se diferencia claramente del tipo de obra creativa realizada por
autores como García Márquez o Vargas
Llosa, aunque sean también autores de éxito. Dentro del denominado
best-seller se aglutina muchas veces una literatura de escasa calidad que no trasciende
más allá del simple entretenimiento. Además, muchas veces va unida a unas
promociones masivas que impiden que lleguen al lector otras obras con diferentes
planteamientos literarios.
Hasta pronto,
Teo, te dejo con estos versos de jugo de guarapo de nuestro gran poeta Pedro García Cabrera: “Pero son los
robots, / los robots sin entrañas, / esos que ya escribieron / en el fondo del
corazón y los caminos: / Amar la libertad es peligro de muerte”.
http://doramas1924.blogspot.com