El dinero usurpado a los canarios
Nos parece acertada la
decisión del Gobierno de España de suprimir el Impuesto de Patrimonio a partir
de este año. Es absurdo e injusto pagar por los bienes que tiene cada persona,
pues eso significa castigar el ahorro. De todas formas, conviene recordar que
fue Fraga quien propuso suprimir dicho tributo hace muchos años. Entonces,
desde la izquierda se le dijo que pretendía favorecer a las clases acomodadas.
Nos sorprende, aunque -insistimos- también nos alegra que sea ahora un Gabinete
socialista el que adopte tal medida.
Durante mucho tiempo
las arcas del Estado se han lucrado con el impuesto sobre la riqueza de las
familias, incluidas las familias canarias. Si esta tierra hubiese sido un país
soberano, dicha riqueza se hubiese quedado en las Islas. Desde siempre, el oro,
el cacao y el café de las colonias han ido a
Es esa parte de sangre
aborigen que todavía corre por nuestras venas la que nos obliga a no traicionar
la memoria de nuestros ancestros, de quienes somos herederos. Al mismo tiempo,
el legado español nos aconseja respetar a España; conservamos su lengua, su
cultura -adaptada a nuestra idiosincrasia con el transcurso de los siglos-, los
lazos comerciales -aunque en el pasado los tuvimos más intensos con otras
naciones europeas- y el respeto por una nación que ha jugado un papel
importante en la historia universal. Pero eso no nos impide aspirar a la
soberanía; a ser nosotros mismos un país con nuestra propia historia. Una
tierra que no sea colonia de otra que actualmente es su metrópoli, sino una
nación libre y soberana, con asiento en los foros internacionales y
personalidad propia en el mundo.
Esto es lo que
queremos para Canarias. Ahora bien, esas relaciones necesariamente amistosas
con España no nos pueden cegar la vista y nublar el entendimiento hasta el
punto de que olvidemos lo que ocurrió con los guanches. A tenor de los
sufrimientos que padeció este pueblo, no entendemos que todavía quede alguien
tan cínico para hablar de españolidad en Canarias. ¡Inconcebible!
Comentario de
El Día, 16-06-2008