COMENTARIO
DE EL DÍA
Lo que significa hoy ser nacionalista
Cada día
está más claro que el Gobierno central no trata a Canarias como lo hace con
las regiones continentales. Y eso, al fin y al cabo, viene a ser un
reconocimiento indirecto de que este Archipiélago es diferente, tanto políticamente
como en la idiosincrasia de sus gentes. Es una obviedad que algunos no quieren
ver. Como isleños que somos no podemos equipararnos con los continentales y,
además, estamos físicamente muy lejos de esa nación a la que, por fuerza,
pertenecemos.
Pero el statu
quo no es intocable. Existe en Canarias un deseo popular de ser nosotros mismos,
de que se nos escuche y de que tengamos voz en el concierto internacional. Como
la tienen países tan parecidos a nosotros en su trayectoria histórica como
Cabo Verde, Islas Mauricio, Malta, Islas Seychelles y otros que hace tiempo
lograron su soberanía tras largos siglos de ser administrados por una metrópoli.
Tal como esperábamos,
ya alguna fuerza política ha salido a la palestra a descalificar estos
planteamientos, este traslado a la opinión pública que hacemos de un sentir
popular en las Islas. Pero quienes argumentan a favor de nuestro sometimiento al
Estado español, tal vez sin darse cuenta, actúan como marionetas; o peor,
atienden a la voz de su amo de Las Palmas, que es donde residen las
"sucursales" principales de los partidos estatalistas en Canarias.
Lacayos que se bajan los pantalones […]
Por contra,
entendemos que, ante el mal trato político que el Estado está dispensando a
Canarias en estos meses, sobre todo después de constituirse el actual Gobierno
autónomo, puede ser el momento oportuno para que nuestros diputados en las
Cortes empiecen a pedir, dentro del orden vigente, un Estatuto especialísimo
para estas Islas, que incluya el ejercicio de la soberanía, aún conservando
lazos con España: culturales, afectivos, comerciales, lingüísticos..., pero
no políticos ni administrativos.
No tenemos por
qué soportar más tiempo las decisiones de Rodríguez Zapatero, de Solbes y
otros que nos son ajenos por completo. ¿No están en el Congreso representados
los nacionalistas canarios? Pues que ejerzan de tales. Porque ¿qué significa
hoy ser nacionalista? Desde luego no significa sentarse en un escaño de
terciopelo, ni un diploma, ni retratarse con marcos de caoba y oro. Significa
aspirar a lograr la soberanía para su tierra, poner fin a casi seis siglos de
cadenas y salir de esta "trama-trampa" que es la autonomía. Todo eso
no es más que una jaula de oro, pero jaula al fin y al cabo de la que no se
puede escapar, una prisión que impide la libertad al tiempo que vemos cómo
todos los países han recobrado su soberanía.