La gran indecencia de algunos políticos

Llamamos la atención de nuestros lectores sobre las manifestaciones del presidente del Foro Empresarial para el Progreso de Tenerife, Modesto Campos, quien ha visitado al editor y director de EL DÍA, José Rodríguez Ramírez, acompañado por la junta directiva de esta organización. Defiende Campos la necesidad de que los políticos "hablen con claridad y digan cómo está de verdad la economía tinerfeña y canaria". Una aseveración que compartimos plenamente.

De forma especial, nos parece acertada la defensa que hace dicho foro de una política económica liberal. Un liberalismo de corte moderno, como el que poseen los países más avanzados, y no esa tontería de la Alianza de Civilizaciones, que está teniendo tan poco eco internacional. Una situación previsible, pues las naciones serias se ocupan de asuntos importantes, no de permisividades que en nada le convienen ni a Canarias, ni a España ni al resto del mundo.

"Los políticos no viven la realidad de empresarios y trabajadores", dice el presidente del Foro Empresarial. No la viven porque están sumidos en la indecencia política, añadimos nosotros. Sólo de indecente podemos calificar la subida de sueldos de los diputados autonómicos, cuando tantas y tantas familias canarias pasan hambre por la crisis económica. Decisiones como esta le quitan toda la credibilidad a un Parlamento que no se ha destacado hasta ahora por defender los intereses del Archipiélago […] Por si fuera poco, sus señorías han decidido viajar a Cuba con cargo no a sus mejorados sueldos, sino a costa de la hacienda pública. En vez de a La Habana deberían ir a Nueva York, y solicitar la soberanía para Canarias ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ese, y no otro, es el viaje que debería hacer el Parlamento de Canarias al completo.

Habla el Foro Empresarial de indefinición política. También aciertan los empresarios en este punto. Se trata de un problema que se corrige con nuevos políticos. Con otros más jóvenes, economistas, técnicos, hombres y mujeres con capacidad de producir. Personas, en definitiva, no viciadas, como las que tenemos ahora, que son incapaces de procurar la soberanía para estas Islas. Una tierra cuya riqueza ha sido expoliada. Realidad frente a la cual esos políticos caducos sólo saben pedir limosna en Madrid, en vez de reclamar que lo recaudado en Canarias se quede en Canarias. ¿No hacen lo mismo vascos y catalanes?

De la misma forma, habría que eliminar la excesiva y perniciosa burocracia que padecemos, impuesta por los oficinistas del Estado y del Gobierno de Canarias. Estos son nuestros principales retos a la hora de recuperar nuestra soberanía y convertirnos en un país moderno.

Comentario de El Día, 22-05-2008