Falsos nacionalistas

El politiqueo ha dejado de interesar. La ciudadanía cada vez está más cansada de unos dirigentes a los que sólo les preocupa su situación personal. Ahí tenemos, sin ir más lejos, el lamentable ejemplo del Parlamento de Canarias. Varias decisiones de nuestra Cámara legislativa han puesto en evidencia la categoría de sus señorías: las vergonzosas expropiaciones para la ampliación del edificio -aconsejadas por Ruano-, la subida de los sueldos en un momento de penurias para las familias y ese proyectado viaje a Cuba, cuando el único destino sensato de los diputados canarios, al menos de los que se presentan como nacionalistas, sería Nueva York. Es allí a donde tienen que ir para reclamar la descolonización de estas Islas. ¿Qué se les ha perdido en La Habana? Nada. Van a Cuba por novelería.

Es una aspiración legítima del pueblo canario sentirse libre. Cuanto antes, mejor. Los canarios, no nos cansaremos de repetirlo, somos canarios, no periféricos. De la misma forma, los caboverdianos son caboverdianos y no periféricos ni ultraperiféricos, pese a que están más lejos que nosotros de Europa. ¿Y qué decir de un habitante de Malta? ¿Es un maltés o un "ultramediterráneo"? Abandonemos de una vez por todas esa tontería de la ultraperificidad. Don Paulino, vaya a Bruselas a reclamar lo que debe reclamar, no a pedir que nos consideren ultraperiféricos y nos incluyan, como tales, en una Constitución española que no nos sirve, pero que acatamos. No nos decepcione, señor Rivero, como han hecho otros políticos que se han presentado ante sus electores disfrazados de nacionalistas, cuando en realidad no lo son. Compañeros de su formación que han engañado a la gente. Un nacionalista auténtico debe reclamar la soberanía para Canarias. La soberanía, que no es el separatismo ni la independencia. Ya estábamos separados, y también éramos independientes, antes de la avasalladora conquista que sufrimos hace seis siglos.

Estos políticos a los que nos referimos deberían preocuparse menos de su estatus personal e iniciar conversaciones en Madrid, Bruselas y Nueva York para que este Archipiélago sea libre. Y si no son capaces de gestionar la descolonización antes de 2010, deberían delegar tan importante tarea en otras personas capaces de explicarle al mundo cuáles son las inaplazables aspiraciones de los canarios. Quizá la persona adecuada sea alguien del Congreso Nacional de Canarias. No Antonio Cubillo, pues este político ya sufrió un atentado cuando se disponía a exponer en la ONU que España sigue teniendo una colonia a 1.500 kilómetros de sus costas, y a 100 del continente africano. Hay personas más jóvenes que él, aunque plenamente capacitadas para emprender una tarea de la que evitan ocuparse quienes se proclaman nacionalistas.

Comentario El Día, 23-05-2008