No se puede hablar de españolidad en Canarias
Desde hace unos días,
un destacado ex político y magistrado, por un lado, y otros dos hombres de
partido que continúan en activo, los tres pertenecientes a formaciones no
nacionalistas, están escribiendo en los periódicos sobre la españolidad de
Canarias, dándola por sentada. Dos de estos comentaristas se sorprenden,
incluso, de que algunos dirigentes de Coalición Canaria hayan exteriorizado su
opinión sobre el grado de soberanía al que debería aspirar el Archipiélago y de
que enseñen los dientes, metafóricamente hablando, al Gobierno central, ese
cuyo presidente todavía no se ha dignado recibir oficialmente a su homólogo
canario. Es un lujo que se permite el amo, el dueño de la colonia, sobre el
vasallo.
La verdad es que a
nosotros se nos hace muy difícil aceptar que, a partir de una situación
histórica que podría equiparse a lo que es un robo con violencia, como lo fue
Hoy día, la triste
realidad es que quienes deciden el destino de los canarios son los dos grandes
partidos de ámbito estatal, el PP y el PSOE, lo cual es una desgracia añadida
para Tenerife, pues ambos tienen su centro de operaciones, su "cuartel
general", en Las Palmas. Hace pocos días hemos visto la enésima prueba de
lo que decimos: viene Rajoy a Canarias a pedir apoyo
por los problemas internos de su partido y ¿a dónde se dirige, y sólo allí?: a
Las Palmas, y vuelta a Madrid. Esta situación de "apoderamiento" que
quiere tener una isla sobre las otras seis rompe la armonía entre los canarios
y es un motivo añadido para que el Archipiélago reclame ser soberano y así
poder decidir cómo se distribuye el poder aquí dentro. […]
Fuente: El Día,
2-05-2008