El amo de la nativa

De nuevo nos referimos a las declaraciones del presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, en la entrevista publicada por EL DÍA el pasado domingo. Son las manifestaciones sensatas de un hombre que gobierna tranquilo, aunque en las Islas no hay motivos para la tranquilidad mientras sigamos bajo la ignominiosa dominación de la Metrópoli. Sin embargo, confiamos en el presidente de los canarios. Esperamos que no nos ocurra con usted, don Paulino, lo que nos sucedió con Adán Martín, de quien llegamos a decir que era el hombre del equilibrio[…].

Al margen de la acción del Gobierno y de su presidente, seguimos sin saber qué van a proponerse en el congreso de CC los nacionalistas de pacotilla. Esos que han renunciado a su esencia, pues la razón de ser del nacionalismo es alcanzar la soberanía. Queremos saber si van a seguir como mercantilistas de una vulgar almoneda. Esperamos que recapaciten y rectifiquen, pues en caso contrario ya verán los votos que sacan la próxima vez que soliciten el apoyo de los ciudadanos en una campaña electoral.

También queremos llamar la atención de nuestros lectores sobre otro tema. Con relación a la llamada gesta del 25 de julio, plantea nuestro colaborador Infante Burgos en su artículo del pasado lunes lo siguiente: "Supongamos por un momento que los ingleses hubieran conseguido conquistar las Islas. Hoy en día, aparte de no hablar cristiano, ¿alguien mantendría que esto es Inglaterra?".

Acertada pregunta, pues del hecho de que Canarias fuese conquistada hace seis siglos por España, muchos quieren imponernos que estas islas son españolas. Por otra parte, quién sabe si de haber sido inglesas, Canarias gozaría hoy de plena soberanía como cualquier país libre. Los tinerfeños estamos convencidos de que sí. Aunque lentamente, Inglaterra ha sabido liberar a sus colonias. Como ejemplo, el último, tenemos Hong Kong.

No queremos acabar sin citar otro caso de sumisión a la Metrópoli. Ayer publicamos una foto de Ana Oramas durante su entrevista con Zapatero. Ana Oramas está perdiendo ocasiones de oro para decirle al presidente del Gobierno de España que los canarios queremos ser libres. No obstante, lejos de expresar las ansias de libertad del pueblo canario, doña Ana mantiene una actitud modosita. En la foto de la entrevista aparece con la actitud de niña buena, mientras que Zapatero muestra una imagen de godo prepotente y grosero. Cruza las piernas con aire de autosuficiencia ante ella, porque es el amo de la nativa de la colonia. Ni Zapatero, ni Ana Oramas, ni nadie en el mundo puede rebatirnos que somos una colonia. Ante el peninsular y ante el mundo, somos descaradamente los habitantes de una colonia, y así nos tratan.

Comentario de El Día, 30-07-2008