Sobre fincas particulares y soberanías

 

El subconsciente traiciona a los políticos como a cualquier otra persona. A uno de Tenerife le acaba de ocurrir al mantener que quienes proponen la soberanía para Canarias quieren convertir esta tierra en una finca de su propiedad, cuando resulta que más bien ocurre lo contrario: la soberanía es la única forma de que el Archipiélago deje de ser una finca en el Atlántico propiedad de una nación situada a 1.500 kilómetros, que es lo que sucede ahora, con la inestimable ayuda, entre otros del citado político y de su partido al completo.

Ahora sí que formamos una propiedad administrada desde la lejanía con unos "capataces" residenciados en Las Palmas que administran a voluntad de sus amos de Madrid. Dicen que somos españoles, pero lo cierto es que somos distintos y así nos ven los demás países cuando viajamos por el mundo. Nos responden que no podemos ser españoles si estamos fuera de su territorio y tampoco somos africanos, pues nuestra cultura es europea. ¿Por qué tenemos que vivir con esta indefinición, esta identidad difusa, y no podemos tener nuestra propia nacionalidad canaria, reconocida internacionalmente en la ONU? Ahora, la definición que nos da la Unión Europea es la de "región ultraperiférica", algo así como las antiguas colonias de ultramar de las potencias que colonizaron África, Asia y el Pacífico en el siglo XIX. Esa situación les fastidia a los canarios cuando van por ahí que, para identificarse, tienen que mentir diciendo que son españoles para que los ubiquen en algún sitio, cuando la realidad es que nos encontramos muy lejos de España, y no sólo geográficamente. Las fórmulas para poner remedio a este anacronismo pueden ser diversas. Algunos dicen que la del Estado libre Asociado no tiene validez para Canarias. Pues bien, esa es sólo una posibilidad, no tiene por qué ser la mejor. Lo que no perdonamos es que haya aquí políticos que no defiendan a su gente […]. Y lo que más nos revienta es que quienes discrepan de nosotros y no tienen el valor de dar la cara utilicen a otros con denuncias sin base alguna.

No dudamos de que tanto en España como en Canarias existe hoy más democracia que en el pasado. Por eso hablamos así, porque confiamos en la democracia para expresar nuestras opiniones por muy poco correctas que sean políticamente hablando. Pero hoy no necesitamos más competencias autonómicas, sino la soberanía total, dejar de ser súbditos de otro país, propiedad de sus políticos y víctimas de sus representantes domesticados canarios.

Comentario de El Día, 6-05-2008