España nos perjudica

 

 

Hemos hablado en los últimos días de los Presupuestos Generales del Estado, nefastos para Canarias debido a la reducción de inversiones previstas en estas Islas. Unas cuentas estatales que, pese a todo, han defendido los socialistas canarios por orden de sus dirigentes de Madrid. Parece que al PSOE le importan más los asuntos de la Metrópoli que los de este Archipiélago.

 

Hoy queremos ocuparnos de un caso concreto y sangrante: el sector de flores y plantas vivas. Este negocio resultaba floreciente hasta ahora -valga la redundancia-, pero en estos momentos ha perdido el 60 por ciento de su actividad como consecuencia de la perniciosa dependencia de Madrid. En Canarias no tenemos libertad para decidir lo que más nos conviene. El daño que nos está haciendo la Metrópoli es tan evidente como la luz del sol. En la capital del Reino nos consideran una colonia y nos tratan como se trata a una posesión de ultramar: con despotismo.

 

Esos fondos que nos quita el Gobierno de España, y otros muchos más, son nuestros. Son el producto interior bruto del territorio canario. Beneficios de nuestra tierra, de nuestro cielo y de nuestro mar. Posesiones todas ellas de nuestros antepasados los guanches, que hace seis siglos les fueron arrebatadas por la fuerza de las armas mediante una conquista despiadada. Desde entonces, España nos ha expoliado. Las riquezas canarias han ido a la ‘Península’ igual que el oro y las especias de América eran transportadas en galeones, para pagar las guerras europeas de unos reyes déspotas. Así de triste ha sido nuestra historia desde que los guanches perdieron su libertad.

 

Canarias posee unos bienes que debemos regular y ordenar. La riqueza isleña, tanto la que está a la vista -su sol, su turismo, una agricultura que debemos recuperar-, como la potencial, es enorme. Nuestros recursos son ingentes, pero no están explotados porque no hay quien sepa hacerlo. Por eso necesitamos una nueva política, nuevos políticos -personas, lo decimos una vez más, con las manos y las ideas limpias- y partidos políticos netamente canarios. Es decir, formaciones que no sean como las que padecemos: PSOE, PP y CC. […] En cuanto a los nacionalistas de CC, todavía no saben qué son en realidad. Y esto es una desgracia que nos ha caído encima; quizá la mayor de todas. Le correspondería a CC plantear en Madrid, en Bruselas, en Nueva York, en donde fuese menester, que Canarias es una colonia y que, como tal, su territorio debe ser liberado no más tarde de 2010: fecha tope establecida por la ONU para que recuperen su libertad todos los pueblos ocupados. Si consideramos los perjuicios que nos está ocasionando nuestra sumisión a la Metrópoli, ese límite nos parece demasiado lejano.

 

En definitiva, mejor solos que mal acompañados por déspotas, injustos y esclavistas.

 

Comentario de El Día, 8-10-2008