La Consejería de Educación

entre la ópera bufa y el esperpento

 

 

 Rafael Lemes Izquierdo *

 

   El Comité de Huelga por la Homologación salarial del Profesorado de Canarias, fue convocado el pasado lunes, día 11 de febrero, para sentarse a negociar con la Consejería de Educación nuestras condiciones retributivas, según se recogía en el Preaviso de Huelga presentado a la Administración el pasado mes de enero.

 

   Sin embargo, lo que encontramos al sentarnos a la mesa de negociación, fue una mala copia de una ópera bufa, un esperpento. En el marco de un escenario improvisado por tres presuntos actores (el Viceconsejero Gonzalo Marrero, el Director General de Personal José Manuel Hernández Borges, y un docente convertido en técnico burocratizado), se desarrolló la trama de la comedia, según posturas prefijadas y respuestas preconcebidas, en un nuevo ejemplo de la incapacidad de este Gobierno para tomarse las cosas con un mínimo de seriedad y dar, de paso, una solución al conflicto que nos enfrenta desde hace un año.

 

   El nudo de esa trama sonaba a plagio de obras anteriores, ya que, aunque se interesaron por el montante final que supondría la demanda de homologación que mantenemos (como si no lo conocieran, o no tuvieran medios sobrados para calcularlo con exactitud), volvieron a ponernos sobre la mesa el mismo preacuerdo de sexenios que ya fuera rechazado por cerca del 80% del profesorado el pasado 30 de enero.

 

   Estaba claro que no querían negociar, y se empeñaban en esgrimir la idea de que los docentes solo queremos un aumento salarial, sin dar nada a cambio. Nada más lejos de la realidad. Desde el Comité de Huelga hemos reiterado, tanto a Isaac Godoy como a Milagros Luís, que el profesorado es la parte más interesada en lograr un gran pacto por la mejora de todos y cada uno de los aspectos del sistema educativo canario (aumento de los recursos que se destinan al sistema, mejora de la calidad educativa, ratios, etc.), porque nos va el día a día en ello. Pero que eso no tiene nada que ver con nuestro derecho a percibir unas retribuciones acordes a las de nuestros iguales en el resto de la Administración Autonómica.

 

   Sin embargo, ante la prensa, los representantes de la Consejería obvian sistemáticamente ese ofrecimiento, y limitan nuestras demandas a lo puramente económico, con objeto de ponernos en evidencia ante la sociedad. Pero está claro que con el juego sucio y con la deformación de la verdad no ayudan a solucionar este conflicto.

 

   Por tanto, constatamos una vez más, tanto la soberbia de la que hace gala nuestra flamante Consejera, como su manifiesta incapacidad para el diálogo. En su desdén hacia nosotros, pretende demonizarnos socialmente, ofendiéndonos, maltratándonos y faltando a la verdad al presentar una fotografía deformada de la realidad, y convirtiendo de paso en una tragedia la Educación en Canarias. Un campo en el que solo deberían reinar el diálogo y el consenso para resolver los muchos y graves problemas que arrastra un sector, que resulta clave para el futuro de nuestra sociedad.

 

   Canarias, febrero de 2008.

 

   * Liberado Sindical de EA-Canarias y miembro del Comité de Huelga de la Enseñanza Pública no Universitaria por la Homologación del Profesorado con el resto de los Funcionarios Públicos.