De las
contradicciones electorales de CC
Antonio Cubillo Ferreira
Hemos seguido a voleo la última campaña electoral de
CC y hemos visto la cantidad de errores con que ha querido engañar al público, lo
que le ha conducido al fracaso de convertirse en tercera fuerza. No creo que
vaya a sacar alguna conclusión positiva CC, pues lleva mucho tiempo
cometiéndolos creyendo que el público es menor de edad.
Como premisa, no se
pueden ganar unas elecciones a golpe de propaganda, de grandes carteles y de
dinero, si no hay una ideología clara y convincente. La palabra nacionalista,
en una colonia, lleva consigo el concepto de nación y esa palabra nunca se les
ha oído.
Pero el peor error que
cometieron en la campaña y tuvo como consecuencia que se reforzara el grupo de
la abstención es que, después que el CC hizo el pacto con el P.P., el Sr. Soria, del PP de Las Palmas, aconsejó al Sr.
Paulino Rivero que no era conveniente que se sacase la bandera nacional de las
siete estrellas, bandera que había aceptada oficialmente en el último congreso
de Coalición Canaria, lo que provocó que los que aún tenían dudas se
abstuviesen, y ahí está el 40% de abstención, entre otras causas.
Al quedarse sin
ideología y jugar con aberraciones geográficas tan claras, se quedaron a la
altura del CCN y sus comparsas del NC, los cuales tienen dinero, carteles y
pagan radios y TV, pero no tienen ni bandera ni ideología y ya todos los
conocen. Por otra parte, CC no se ha dado cuenta de que en la mente de todos
los patriotas canarios está ya la palabra Soberanía y que todo el mundo
comienza a hablar del año 2010, fijado por las Naciones Unidas para
descolonizar todos los territorios aún colonizados; además, hay un proyecto de
Constitución Republicana Federal que todo el mundo ya ha leído y que plantea el
problema de Canarias a nivel de las Naciones Unidas para pedir que se nos
devuelva nuestra libertad y soberanía. Recomendaría a los dirigentes de CC el Editorial
del 14 de marzo pasado, del periódico independiente de Canarias El Día, que, por cierto, es el más
leído en estas islas, el cual termina diciendo en negrilla: Don Paulino, no vuelva a llamar ni viaje
jamás a Madrid para pedir clemencia; que los tinerfeños y los canarios no
sigamos siendo humillados, tratados como habitantes de una colonia. Viaje con
la frente bien alta, con orgullo, con dignidad, para pedir que se nos devuelva
nuestra identidad plena, lo que es nuestro, nuestro territorio, nuestro mar y
nuestro cielo y lo que merecemos porque nos fue arrebatado por la fuerza en el
pasado: nuestra libertad y nuestra soberanía. Que sintamos de nuevos nuestra
alma canaria abierta a pleno pulmón en una patria y un país canarios.
Convénzase, don Paulino, no hay otra salida a la situación actual. Todo lo
demás es palabrería, politiqueo para justificar sueldos y, lo que es peor,
cobardía e indignidad. Seguimos confiando en usted, don Paulino, y no olvide
que le quedan dos viajes pendientes: uno a Bruselas y otro a Nueva York¨.
Más claro no puede
decirse.
* Abogado