De las contradicciones electorales de CC

Antonio Cubillo Ferreira

Hemos seguido a voleo la última campaña electoral de CC y hemos visto la cantidad de errores con que ha querido engañar al público, lo que le ha conducido al fracaso de convertirse en tercera fuerza. No creo que vaya a sacar alguna conclusión positiva CC, pues lleva mucho tiempo cometiéndolos creyendo que el público es menor de edad.

Como premisa, no se pueden ganar unas elecciones a golpe de propaganda, de grandes carteles y de dinero, si no hay una ideología clara y convincente. La palabra nacionalista, en una colonia, lleva consigo el concepto de nación y esa palabra nunca se les ha oído. La Sra. A. Oramas en sus mítines empezó diciendo que estábamos a dos mil kilómetros de España y a medida que se iba a finalizar la misma terminó diciendo que estábamos a tres mil kilómetros y que éramos la frontera sur de Europa. Claro, los marinos canarios y aquellos que conocen la geografía y saben dónde están las Canarias se partían de risa por la incultura de la futura diputada. En efecto, todas las tierras que están después del estrecho de Gibraltar son parte del continente africano y la frontera sur de Europa es la provincia de Cádiz, y en cuanto a la distancia de Canarias a España son 580 millas marinas -distancia del Roque del Este a Cádiz-, lo que, traducido en kilómetros, son unos 1.062, diferente a los 3.000 que decía Doña Ana Oramas. Además, no somos un archipiélago atlántico, sino el archipiélago africano más cercano al continente, 96 kms., compare con Cabo Verde, Madagascar, las Comores, Isla Mauricio, las Seychelles y verá que digo verdad. Ya pasó la época aquella en que nos ponían debajo de las Baleares y mucha gente se lo creía.

Pero el peor error que cometieron en la campaña y tuvo como consecuencia que se reforzara el grupo de la abstención es que, después que el CC hizo el pacto con el P.P., el Sr. Soria, del PP de Las Palmas, aconsejó al Sr. Paulino Rivero que no era conveniente que se sacase la bandera nacional de las siete estrellas, bandera que había aceptada oficialmente en el último congreso de Coalición Canaria, lo que provocó que los que aún tenían dudas se abstuviesen, y ahí está el 40% de abstención, entre otras causas.

Al quedarse sin ideología y jugar con aberraciones geográficas tan claras, se quedaron a la altura del CCN y sus comparsas del NC, los cuales tienen dinero, carteles y pagan radios y TV, pero no tienen ni bandera ni ideología y ya todos los conocen. Por otra parte, CC no se ha dado cuenta de que en la mente de todos los patriotas canarios está ya la palabra Soberanía y que todo el mundo comienza a hablar del año 2010, fijado por las Naciones Unidas para descolonizar todos los territorios aún colonizados; además, hay un proyecto de Constitución Republicana Federal que todo el mundo ya ha leído y que plantea el problema de Canarias a nivel de las Naciones Unidas para pedir que se nos devuelva nuestra libertad y soberanía. Recomendaría a los dirigentes de CC el Editorial del 14 de marzo pasado, del periódico independiente de Canarias El Día, que, por cierto, es el más leído en estas islas, el cual termina diciendo en negrilla: Don Paulino, no vuelva a llamar ni viaje jamás a Madrid para pedir clemencia; que los tinerfeños y los canarios no sigamos siendo humillados, tratados como habitantes de una colonia. Viaje con la frente bien alta, con orgullo, con dignidad, para pedir que se nos devuelva nuestra identidad plena, lo que es nuestro, nuestro territorio, nuestro mar y nuestro cielo y lo que merecemos porque nos fue arrebatado por la fuerza en el pasado: nuestra libertad y nuestra soberanía. Que sintamos de nuevos nuestra alma canaria abierta a pleno pulmón en una patria y un país canarios. Convénzase, don Paulino, no hay otra salida a la situación actual. Todo lo demás es palabrería, politiqueo para justificar sueldos y, lo que es peor, cobardía e indignidad. Seguimos confiando en usted, don Paulino, y no olvide que le quedan dos viajes pendientes: uno a Bruselas y otro a Nueva York¨.

Más claro no puede decirse.

* Abogado