LA
CREACIÓN DE
UN MITO
O
Eduardo Pedro García Rodríguez
*
La
mayoría de las crónicas -escritas naturalmente desde el punto de vista de los
vencedores- recogen un supuesto trato humanitario dado por los conquistadores a
los canarios sometidos, e incluso algunos se
esfuerzan en resaltar una hipotética política proteccionista por parte de las
coronas de Castilla y Aragón hacía los primitivos canarios, la realidad fue
bien distinta, las primeras medidas tomadas por los invasores fue la esclavización
y venta en los mercados de esclavos de Sevilla, Valencia, Barcelona o Mallorca,
de gran parte del pueblo canario sometido, y la deportación masiva de los
naturales incluso de los que por el hecho de haber asumido el cristianismo
estaban teóricamente fuera del alcance de los esclavistas tanto seglares como
del clero católico, aunque algún autor inducido de su buena fe o quizás
pecando de ingenuo asume que: “Si hay un
hecho, algo que condicione y determine por sus consecuencias históricas, en lo
más profundo de su ser al actual pueblo canario; algo que sea realmente su
"Ethos" político actual, es el llamado "Pacto de Calatayud"
(30 de mayo de 1481). Firmado por Tenesor Semidán (Fernando Guanarteme) y
Fernando de Aragón, por medio del cual Canarias terminaría integrándose como
Reino, con una serie de condiciones y derechos que permitían la pervivencia del
pueblo y la Nación Canaria con sus características propias, al conjunto de
Reinos que formarían el Estado español. (Felipe Ross, Amaga)”.
Según
recoge el fraile católico Bartolomé de las Casas: “en 1483.; Pedro de Vera,
capitán y gobernador por los Reyes Católicos, sustituye a Juan Rejón el 18 de
agosto de 1480 y termina la conquista de Gran Canaria en 1483
en cuya operación efectuó depredaciones y tomó como esclavos a más de
doscientos indígenas bautizados y mandó
venderlos como tales en Castilla. Y a los vencidos al final de la guerra (29 de
abril de 1483) los desterró a Sevilla, donde recibieron malos tratamientos y
agravios” (Bartolomé de las Casas O.P. 1989:170)
Si
el Supuesto Tratado de Calatayud tuvo lugar en 1481 ¿Dónde se refleja la
integración de Canaria como reyno y en igualdad con el reyno de Castilla? Y lo
que es más notable, ¿Cómo se explica que Fernando Guanarteme firmante del
supuesto Tratado de “Rey a Rey”
continuase sirviendo sumisa y fielmente al masacrador de su pueblo Pedro de
Vera?
La realidad es
que tales relaciones han sido -y son- las propias entre una potencia
imperialista y su colonia, de hecho, cuando las circunstancias o los intereses
de cada momento aconsejan al Estado colonizador arbitrar algunas concesiones
tendentes a mantener “la tranquilad” es decir, la explotación pacifica de
la colonia, estas han sido siempre dictadas desde un concepto paternalista y en
beneficio de los criollos dominantes, nunca atendiendo a la justicia de las
reivindicaciones, esto ha sido así desde los primeros momentos de la invasión
y colonización hasta nuestros días, pues si bien algunos aspectos de la
ocupación han cambiado en la forma, no así en el fondo.
Algunos de estos
historiadores afectados por la tradicional amnesia que afecta a un sector de la
sociedad canaria, especialmente al
criollismo dependiente, prefieren ignorar o “olvidar” que el comercio de
seres humanos fue la principal fuente de financiación de la guerra de invasión
y, de la construcción de los primeros templos católicos en nuestras islas,
además del origen de las fortunas de determinadas familias de criollos cuyos
sucesores aún hoy, en pleno siglo XXI, tienen a gala el hacer patente su pedigrí
basado en unas supuestas ascendencias nobiliarias.
A continuación
reproducimos unos documentos conservados en el Archivo de Simancas,
pertenecientes al Registro General del Sello, de los cuales se deduce fácilmente
que de haber existido algún tipo de tratado que contemplara la igualdad de
condiciones entre invasores e invadidos como se empeñan en hacernos creer
algunos autores, este tipo de actuaciones por parte del país colonizador no
hubiera sido tolerados ni siquiera por el poder arbitral de la época que
era – y continua siendo-el papado, por el contrario, una buena parte del clero
participó de los beneficios económico que producían la venta de los canarios
en general como esclavos, a pesar de algunas bulas supuestamente proteccionistas
emitidas por dos Papas.
Con fecha 27 de
septiembre de 1491, el Consejo de Castilla remite al Gobernador de la colonia de
Tamarant (Gran Canaria), Francisco Maldonado,
una incitativa para que vea los canarios que viven con Fernando de
Guanarteme y el asiento que con éste se hizo al conquistar la isla, y si hay más
de cuarenta, que fueron los concedidos para que en ella viviesen. Dicha
incitativa se produce como consecuencia de una petición del colono esclavista
Frenando de Porras, en nombre del Consejo, justicias y vecinos “quienes temen
que se levanten tales canarios”.
A.S.
R.S. 1491, Septiembre, 27, Córdoba.
Don Fernando y Dña
Ysabel. A vos Francisco Maldonado nuestro pesquisidor de la isla de Gran Canaria
salud e gracias. Sepades que Fernando de Porras en nombre del consejo, justicia,
regidores, oficiales e omes buenos de la dicha isla de Gran Canaria nos hiso
relación etc. disiendo que al tiempo que la dicha isla se ganó de los infieles
que la avían, diz, que nos por haser bien e merced a Don Fernando Guadarteme,
canario, le dimos facultad para que biuese en la dicha isla con cuarenta
parientes suyos, que avyan seydo en conquistar la dicha ysla, e que después acá
que ha ocho años que le dimos la dicha facultad e merced, dis, que se ha
acrecentado e poblado la dicha ysla de otros muchos canarios, en que dis que
agora hay...(ilegible) de ciento e cinquenta poco mas o menos; e que porque se
teme aviendose asy multyplicado, según la poca población de cristianos que hay
en la dicha ysla, que vn dia se levantase con la dicha ysla contra ellos, de que
se podria recrecer a nos deseruicio e alos vesinos e moradores della mucho daño.
E por su parte nos fue suplicado e pedido por merced, sobre ello proueyesemos,
mandando al dicho Guadarteme que señale los dichos cuarenta parientes, e a los
otros los mandásemos echar de la dicha ysla, o como la nuestra merced fuese. E
nos tuuimos por bien, por que vos mandamos que luego que con esta nuestra carta
fuéredes rrequrido, veades lo suso dicho e lo que por nos fue prometido al
dicho Guadarteme, e sy algunos canarios, demas e allende de los dichos quarenta
que mandamos que biuiesen en la dicha ysla, se han ydo quales quier partes
destos nuestros rreynos, o de fuera dellos que quisieren. E no fagades ende al
etc. Dado en Cordoua, veynte e syete dias de (Agosto sobrayado) setienbre de
noventa e un años.
Don Aluaro. El
Dean de Sevilla, el doctor de Alcocer (¿), el doctor de Valladolid, el
licenciado de Malpartida. Yo Alonso del Mármol etc.
Como fácilmente
se deduce, los canarios no sólo no tenían derecho a reproducirse, sino que
además el término “Echar de la isla” equivalía a ser vendidos como
esclavos, fin último posiblemente perseguido por el colono y tratante en
esclavos Fernando de Porras. Insistimos en que el supuesto pacto entre Fernando
Guanarteme y la corona de Castilla consistió en unas pobres prebendas
concedidas al ex régulo en beneficio propio y de algunos de sus parientes, a
cambio de sus servicios a los conquistadores.
AS, RS, 1491,
Diciembre 23, Real de la Vega de Granada.
Que los
Canarios non vayan a la Grand Canaria.
Don Fernando e
Doña Isabel etc. A los concejos, corregidores, alcaldes, alguacyles,
caballeros, veynt e cuatro, corregidores, jurados, escuderos, oficiales, e omes
buenos, así de la cibdad de Xeres, e Caliz, e della de Santa María del Puerto,
e Rota, e San Lucar de Barrameda, e Huelua, e Palos de Moguer, e de todas las
otras cibdades, e villas, e logares, e fortalezas de los puertos de la mar, e de
las islas de Canarias, e a cuales quier maestre e patrones, e comitres e otras
gentes nuestros vasallos, e súbditos, e naturales de cual quier ley, estado,
condición, eminencia o dignidad, que sean, o ser puedan etc. Salud e gracias.
Sepades que nos ouimos mandado e defendido que ningunos canarios dela isla dela
Grand Canaria non estuviesen en la isla de la Grand Canaria e fuesen echados
della e sy algunos de los dichos canarios fuesen a la dicha isla syn nuestra
licencia que muriesen por ello. E agora nos sido fecho rrelación que los dichos
canarios de la dicha isla con sus mugeres e fijos quieren yr a la dicha isla, de
lo cual a nos se seguyria desseruicio e a los vesinos della daño, e por que en
lo tal a nos pertenece proueher e remediar como Rey e Reyna e señores por ende
nos vos mandamos a todos e a cada uno de vos en vuestros logares e juridiciones,
que non consyntades nin desde logar que ninguno de los dichos canarios no
embarquen, ni entren, nin se se lleuen en ninguna naos, nin carabelas, nin
varcos, nin fustas, nin desde logar que ninguna nin algunas personas los lleuen
e pasen a la dicha isla dela Grand Canaria, so pena que las tales personas que
los lleuaren e pasaren a la dicha isla, ayan perdido e pierdan las naos e
fustas, e carabelas, e varcos en los que pasaren. E mandamos e
defendemos a los dichos Canarios, e a sus mugeres e fijos que no sean
osados ellos, nin algunos dellos de yr ala dicha isla syn nuestra licencia, e
mandado, e carta especial para ello, so pena de muerte, e que sy en la dicha
isla fueren tomados mandamos nuestro gobernador e jues de residencia e a otros
cuales quier justicias dela dicha isla que exsecute las dichas penas en los
dichos canarios, e en las personas e bienes e fasyendas de los que pasaren. E
por que todo lo sepan e sepades mandamos que esta nuestra carta sea pregonada
primeramente por las plazas e mercados, logares que son enbiados de las dichas
cibdades de Xerés, e Caliz, e Santa Maria del Puerto, e San Lucar e Barrameda.
E los vnos nin los otros etc.
Dada en el Real
dela Vega de Granada a veynte e tres dias del mes de disyenbre, año etc. de
mill e quatrocientos e noventa e vn años.
Yo el Rey, yo la
Reyna, yo Juan de Córdoua secretario del Rey e de la Reyna nuestros señores la
fis ecriuir por su mandado.
La total entrega
y sumisión a las hordas castellanas del converso Fernando Guanarteme no se
limitó a colaborar estrechamente con estos en la invasión, sometimiento y
masacre de su pueblo, sino que además posteriormente participo activamente en
la de Chinech (Tenerife), en la cual algunos historiadores se han empeñado en
darle un protagonismo que posiblemente no tuvo.
Es notorio para
algunos autores que la supuesta prisión de Thenesor Semidán-Fernando
Guanarteme- por parte del esclavista Alonso Fernández de Lugo, a la sazón
alcaide de la Casa-Fuerte de Agaete, había sido previamente pactada entre este
y Fernando, de hecho, el Guanarteme mantuvo excelentes relaciones de servilismo
con el futuro Adelantado. Veamos como nos presentan algunos historiadores la
presunta presión del Guanarteme:
[...]
trajéronle nuevas al Alcaide Lugo que junto al pueblo de Gáldar, en una cueva
que mira al nacer el sol habían entrado ya cerca de noche quince hombres que
allí han de dormir; y fueron tres cuadrillas con la espía, rodearon la cueva y
entraron donde estaban dormitando que sin poderse menear ni aun rodear fueron
presos y atados, y algunos dormían con mujeres, y la espía dijo que el uno de
ellos, que tenía una mozuela, era el Guadartheme de Gáldar que por sus amores
vino allí... (Marín de Cubas 1997:155)
[...]
Con la prisa que se pudo, en un buen navío bien pertrechado, envió a España
Pedro de Vera remitido a sus Altezas al Rey Guayedra con cuatro de sus
camaradas, encargado al cuidado del factor Miguel de Mujica con otros hidalgos
aventureros.(6 )(Marín de Cubas 1997: 156)
[...]
caminando hacia el pueblo de Gáldar, al amanecer entraron en el pueblo donde
prendieron al Guanarteme de Gáldar, Guanachesemeden, que aquella noche se había
venido a su casa con quince canarios; los cuales se entregaron a los cristianos
con algunas mujeres y niños que estaban en su compañía; que, como estaban
atemorizados andaban repartidos en cuadrillas por las cumbres y lugares ásperos:
con esto no hubo resistencia en la prisión del Guanarteme de Gáldar...(7)
(Abreu Galindo 1977: 223)
[...]
Y trató y dio orden como mandarlo a Castilla, a los Católicos Reyes, entregándoselo
a Miguel de Moxica, con otros cuatro canarios gayres de los más principales que
habían preso, para que los llevase con los demás a Sus Altezas, a Castilla. Díole
a Juan Mayor por acompañado, por saber la lengua canaria para interprete.
(Abreu Galindo, 1977:223)
En relación con
la invasión de Chinech (Tenerife) algunos autores nos han venido presentando a
Fernando Guanarteme como jefe de las tropas auxiliares canarias que participaron
en la misma, pero Antonio de Viana, uno de los autores más próximos en el
tiempo -al cual sigue Rumeu de Armas- en su lista de invasores en la segunda
entrada recoge como capitán de dichas tropas al canario converso Pedro
Maninidra, por tanto, la relevancia de Fernando Guanarteme no fue tan importante
como se nos viene propugnando -aunque sus descendientes supieron esta ocasión
sacar el partido que no habían obtenido en Tamarant como veremos seguidamente-,
el único historiador que le atribuye algún protagonismo en la batalla de
Eguerew (La Laguna) es el dominico Alonso de Espinosa, a quien siguen los demás,
siendo este el único episodio bélico en la invasión de la isla donde se le
menciona.
Los
descendientes inmediatos de Fernando Guanarteme no dudaron en obtener el máximo
provecho de su condición de colaboradores con los invasores, conforme queda
recogido en la información de nobleza de Dña. Margarita Fernández Guanarteme,
practicada en 1526 ante el Teniente de Gobernador de la isla de Canaria por
Francisco Pérez Espino, por delegación de Martín Fernández Cerón, Justicia
mayor de la isla:
«
...Que vido al dicho Dn. Fernando Guanarteme, que decían el Rey de Canaria, que
fue allá a la conquista de Tenerife para ayudarla a ganar para los Reyes Cató1icos,
nuestros señores, e que llevó e tenía consigo e debajo de su mando e
ovediencia en la dicha conquista de Tenerife 30 hombres, poco más o menos,
canarios naturales de la Gran Canaria, sus parientes, y con sus armas, e que
este testigo no sabe si los dichos hombres los llevó a su costa, más de cuanto
vido que el adelantado Capitán Dn. Alonso de Lugo les daba de comer. E que vido
este testigo que el dicho Dn. Fernando Guanarteme por mandado de dicho
adelantada e capitán fue donde estaba el Rey de Anaga, Rey guanche, el cual
estaba de pases, a le decir e requerir que se viniese ayuntar con el dicho
adelantado e los cristianos, porque se temía de él, e que el dicho Guanarteme
fue dos veces al dicho Rey de Anaga e entre los guanches, hasta que hizo venir a
el dicho Rey de Anaga al Real de los Cristianos, e que después, cuando fue el día
del desbarato de los guanches, cuando mataron a el Rey Grande que se llamaba
Bencomo (el documento dice Benitomo) de Taoro, el adelantado e Capitán por
traer a los guanches al conocimiento de la fe de Cristo e porque se diesen sin más
riesgo a muerte de gente, mandó ir al dicho Guanarteme a el Rey Benytomo (dice
Bentor), hijo del Rey Bencomo (dice Benitomo), a le requerir que se diése e
tornáse cristiano e que le faríá toda la cortesía que quisiése, e que el
dicho Guanarteme fue el dicho Rey Benytomo (dice Bentor) entre los guanches, y
le fabló porque sabía la lengua de guanches e volvió con respuesta al Real
diciendo que el dicho Rey Benytomo (dice Bentor) no se quería dar, como pareció
después que no se dio hasta que la tierra no se dio por fuerza de armas, lo
cual sabe porque lo vido e pasó en presencia de este testigo en la Conquista».
Que
sabe que trabajó allí bien el dicho Guanarteme en servicios de sus altezas e
que se mostró allí muy leal a los cristianos, e que este testigo vido el día
que los guanches fueron desbaratados (que el desbarato fue saliendo de Santa
Cruz a La Laguna, donde es la Ciudad de San Cristóbal) estando el adelantado
aquel día arriba en La Laguna peleando con los guanches, la gente del Real de
Santa Cruz salió en socorro del dicho adelantado, en el camino estava un
caballero que se decía Hernando del Hoyo e otro que decían Juan Benítez,
defendiendo que gente ninguna subiese de allí arriba, temiendo o creyendo que
el adelantado era muerto, con la gente que consigo tenía e mandándoles e forzándoles
que volviesen a favorecer o amparar
la torre o Real, porque si el adelantado fuese desbaratado e los guanches
viniesen al Real 1o fallasen a recaudo, y estando en estas razones juntáronse
allí bien doscientos cincuenta hombres de pelea, e llegó el dicho Dn. Fernando
Guanarteme con veinticinco o treinta hombres de las naturales e los dichos
caballeros le requirieron e defendieron que no subiese arriba a la laguna donde
el adelantado estaba, sino que volviese a amparar la Torre, e que este testigo
oyó decir al dicho Guanarteme que no había de parar hasta que viese la cara
del adelantado e capitán general muerto o vivo como quiera que estuviese, e
luego se puso en armas, por manera que hizo lugar por donde salió él y su
gente, e más doscientos peones e caballeros castellanos que allí estaban, y
aunque pesó a los caballeros fueron al socorro del adelantado e entraron todos
en la batalla e desbarataron los guanches e ovieron vencimiento e vino vivo el
adelantado.
Esta
declaración confirma la muerte del Rey Grande o Bencomo; por más que Tinguaro,
repetimos, murió a los pocos días de las heridas. (Bethencourt Alfonso
1991:130-131)
Es
bien conocida la predisposición del esclavista Alonso Fernández de Lugo para
beneficiar desmesuradamente a sus parientes amigos y parciales, así, en el
reparto del botín de guerra, en la isla Chinech distinguió generosamente a su
antiguo y fiel colaborador Fernando Guanarteme con generosas extensiones de
tierras en Acentejo, Tahoro y Abona… de las
tierras usurpadas.
En
la Datas de Tenerife, primeros documentos públicos generados a raíz de la
invasión y conquista aparece la
figura de un Fernando Guanarteme bajo diferentes grafías, según recoge don Elías
Serra Rafols en Las Data de Tenerife, libros I al IV de Datas originales,
en la Data número 17 de fecha 6 de junio de 1499 mediante la cual recibe unas
tierras en las lomadas de Acentejo, el 23 de enero de 1500 Fernando Guanarteme
presenta el alvalá para su registro en el libro de repartimientos, figurando
como testigo un Francisco Guadarteme, sobrino del Guad.
740-20.
Figura como: Hernan Guanarted, En las Datas: 184-26.
938-52. 940-40. 1290-14. 1.811-20, figura grafíado como Guadarteme, en
las 17. 55. 222-5.313-40. 403-59. 434-12. 634-34. figura como Guanarteme. Además
de otras grafías como: 740-20, Fernando Guanarted. 800, Fernan Gonarteme.
1.211-40, Hernando Guarteme. 1.49-14, Guadalteme. 1.879-42, Guarateme.
Data
1.341: Hernando Guanarteme.
Para
concluir queremos hacer notar que desde hace varias décadas el estamento
colonial compuesto por empleados de la metrópoli y un amplio sector del
criollismo dependiente vienen desplegando ingentes esfuerzos en rescatar y
promocionar el concepto de “El buen salvaje” en la figura del converso
Thenesor Senmidán más conocido como Fernando Guanarteme, en un intento de
crear en la sociedad canaria un sentimiento de sumisión y colaboración
aparentemente voluntariamente aceptado, mediante el cual continuar manteniendo
el actual estatus colonial por tiempo
indeterminado, pues desmontada histórica y científicamente la falacia del
exterminio, pretenden potenciar la del mestizaje.
“Guanarteme,
teme, teme./ Teme teme, temetá / cuatro huesos enterrados que no sabe nadie
donde coño están...”. Más o menos así empieza una popular Isa interpretada
por el grupo musical Los Sabamdeños, allá por aquella década en que este
grupo alardeaba de su canariedad y cantaban a la tierra que les vió nacer,
canariedad que con el tiempo, los intereses económicos, políticos y de
estrellato han relegado al olvido en aras de
“sevillanas canarias”, proponer como Himno Nacional Canario un
pasodoble español y otras muestras de “canariedad”, que les permiten
mantenerse en el “candelero”.
Se suele decir
que Roma no paga a traidores… No es el caso de España, pues esta siempre ha
pagado y además espléndidamente a los traidores tanto en el pasado como en el
presente.
Notas:
(1) Artículo de Florián Corujo. Edil de Cultura de Arrecife, Lanzarote.
Publicado en el periódico Canarias7 el 28 de mayo de 2.004
(2) Felipe Ros, Amaga
(3) Juan Francisco Díaz Palarea.
(4) Guayedra es el nombre que los canarios daban a Thenesor Semidan
posiblemente por proceder de este agreste lugar, el cual pidió
como Data probablemente por tener dicho lugar connotaciones sagradas.
(5) Página de
(6)
Según la historiadora Luisa Álvarez de Toledo afirma que este Miguel de Mujica
o Música era un canario cristianizado que además sabía leer y escribir, y que
algunos historiadores han hecho pasar por español. G.A.
(7)
Se supone generalmente que la presentación del Guanarteme debió de hacerse en
Calatayud, donde los Reyes Católicos estaban a fines de mayo 1481. Sin embargo,
no es cierto que se trate del Guanarteme, quien según Castillo, p.376, sólo
fue hecho prisionero el 12 de febrero de 1483; fecha también sumamente dudosa.
Si es cierto (221.10) que Fernan Peraza desembarcó en Lagaete a 1 de febrero de
1482, la prisión del Guanarteme bien podría ser de 12 de febrero de aquel año.
(Alejandro Ciuranescu)
*Los
cronistas e investigadores no están de acuerdo en cuanto al número de
mercenarios castellanos muertos en la Batalla de Acentejo, las cifras oscilan
entre los mil y mil quinientos según cada autor, estudios reciente sitúan la
cifra en más de dos mil quinientos, cifra que ya había sido corroborada por
Marín de Cubas quien al referirse a la epidemia de modorra en Chinech
(Tenerife) nos dice: “…a
causa de los más de dos mil muertos que quedaron en la batalla del año
anterior…”
1.
Busto dedicado a Fernando Guanarteme ubicado en la Plaza Islas Canaria en la
ciudad de Calatayud, España. Tomada
de: www.educa.aragob.es/.../images/calatayud14m.jpg
2.
Tomada de: es.geocities.com
Fuentes
consultadas:
Antonio Rumeu de Armas
La Conquista de Tenerife. 1494-1496
Aula de Cultura de Tenerife
Santa Cruz de Tenerife, 1975.
Luisa
Fernanda Alvarez de Toledo
Duquesa
de Medina Sidonia
África
Versus América: Las Fortunadas y otras islas.
SRGS. V.1494.56. [3] SRGS.
XII.1491.194.
Fernando Díaz-Plaja
Historia documental de España
Guadiana de Publicaciones
Madrid-Barcelona 1973.
Tomás
Marín de Cubas
Historia
de las Siete Islas de Canaria.
Ediciones
Globo. La Laguna.
D.J.Wölfel
Estudios
Canarios.
H.Nowak.BURGFRIED-VERLAG.
Hallein
AUSTRIA.1980.
Fernando
de Guanarteme: Calatayud y la historia
Sergio
Sapataría Gualdaquivir
La
Comarca (23-7-99)
Calatayud.org
Eduardo
Aznar Vallejo
Documentos
Canarios en el Registro del Sello
(1476-1517)
Instituto
de Estudios Canarios
La
Laguna-Tenerife, 1981.
Fray
Bartolomé de las Casas, O.P.
Brevísima
Relación de la Destrucción de África
Preludio
a la Destrucción de Las Indias.
Viceconsejería
de Cultural y Deportes del Gobierno de Canarias.
Salamanca
1989.
Fr.
J. de Abreu Galindo
Historia
de las Siete Islas de Canaria.
Edición
de Alejandro Ciuranescu.
Ediciones
Goya, Santa Cruz de Tenerife, 1977.
Juan
Bethencourt Alfonso
Historia
del Pueblo Guanche, tomo 3º
La
Batalla de Agüere, págs. 130-131.
Elías Serra
Rafols
Las Datas de
Tenerife (Libros I al IV de Datas originales)
Instituto de
Estudios Canarios
La Laguna 1978.