Javier Fernández Quesada

Crimen sin juzgar

 

NOTAS PARA EL DEBATE

 

1º Contexto sociopolítico

 

- Crisis económica de los ’70. Reestructuración de sectores obsoletos. Pactos de La Moncloa. Guaguas, Tabacos y Frío. Convocatoria de huelga general para el 12-12-77

- Descolonización del Sahara y emisiones de “La Voz de Canarias Libre”.- Campaña de atentados del MPAIAC

- Este contexto fue absolutamente exagerado por las autoridades para justificar la insólita acción de la Guardia Civil y la represión posterior de los especiales.

 

2º Hechos

 

Relativo fracaso de la huelga (Portuarios y Caja Ahorros). Apoyo vanguardia estudiantil de La Laguna. Apenas clases, asamblea hall, piquetes, enfrentamientos C/ Delgado Barreto, piedras a la G. C. que estaba en Avenida La Candelaria. 14:45, retirada Policía Armada. 15:00 entrada Guardia Civil disparando a granel, muerte de Javier.

 

3º Tierra al asunto

 

Mentiras coronel jefe 15º Tercio G. C.: Acude a la Avda. La Candelaria a auxiliar a los guardias que estaban allí ordenando el tráfico, intenta quitar unos obstáculos y son agredidos desde la azotea. Unos 500 manifestantes avanzan hacia ellos insultándolos, ordena a un guardia que avise previamente, pero sigue el avance los manifestantes, ordena disparar diez tiros al aire para contenerlos, pero los manifestantes continúan avanzando hacia el retén y es entonces cuando ordena “un avance hacia delante”, siguiendo con los disparos al aire. Sale el chico con el pañuelo blanco y cesa el fuego, bajan al estudiante herido y lo llevan al Hospital donde ingresa cadáver.

Versión recogida posteriormente por el Gobierno Civil, por el general jefe de Zona de la G. C. y por el Tribunal Militar.

Según los testigos, los estudiantes que había en la Universidad y en el campus no pasaban de 100, formando grupos dispersos. Ni hubo agresión estudiantil, ni aviso previo de la guardia civil. Ésta (6 0 7 agentes) entraron de improviso en el campus disparando. No al aire sino a la altura de las personas, hacia la fachada de la Universidad y el lateral de Delgado Barreto hacia donde huían los estudiantes. Tres de ellos subierons las escaleras hasta el último tramo de ellas. Seguían disparando, a pesar de que un chico Salió agitando un cuaderno y gritando que había un muerto, otro que llevaba un trapo blanco tuvo que refugiarse detrás de una columna. Al fin cesó el fuego, el chico del trapo salió encañonado por uno de los guardias. Luego bajaron a Javier y lo llevaron al Hospital en un jeep de la G. C. Ingresó cadáver.

 

4º Investigación y sumario.

 

El Congreso de los Diputados nombró una comisión de encuesta con dos ponencias para investigar los sucesos de Tenerife y los ocurridos aquellos mismos días en Málaga, donde también fue asesinado un hombre. La ponencia de Tenerife estaba formada por disputados de UCD, PSOE, AP y PCE. Las sesiones tuvieron lugar en el Congreso y en el Cabildo de Tenerife, donde comparecieron más de 30 testigos presenciales de los hechos, que refutaron la versión oficial de los mismos.

El Juzgado nº 2 de La Laguna abrió un sumario, pero pronto se inhibió del caso a favor de la jurisdicción militar, que incoó la causa  200/1977, en la que comparecieron como

Testigos el coronel jefe del 15º Tercio de la G. C. y los cinco o seis números que participaron en la balacera. Dijeron:

a)     Que dispararon al aire, pues si lo hubieran hecho a las personas hubieran causado una verdadera masacre, dado el gran número de manifestantes que había. ()

b)    Que no se movieron de la parte baja del campus, a unos 8 metros por debajo de la entrada de la Universidad, por lo que las balas en caso de tirar a la gente hubiera tenido una trayectoria de abajo arriba.

c)     Que la bala que mató a Javier, según la autopsia tenía una ligera trayectoria descendente, por lo que no pudo provenir de los guardias que estaban en un plano inferior.

d)    Por todo ello, el tribunal decidió que no estaba demostrado que la bala que mató a Javier fuera disparada por algún guardia y ante la carencia del posible autor decidió sobreseer el sumario provisionalmente.

 

5º Refutación

 

a)     Sobre los disparos al aire: No se tuvieron en cuenta las declaraciones de los testigos que afirmaron que disparaban en dirección a la gente, ni se tomó en consideración los numerosos impactos que había en verjas, puertas y columnas a la altura del cuerpo.

b)    Sobre la autopsia:  Considerando la trayectoria de entrada y salida de la bala, el forense dio dos posibilidades: que ésta hubiera sido disparada desde un plano ligeramente superior o que en el momento de recibir el impacto Javier estuviera agachado o en cuclillas, en cuyo caso la bala podía haber venido desde un plano a su altura e incluso ligeramente inferior.

c)     Esta segunda posibilidad simplemente se ignoró, pues se consideró cierta de antemano, la versión de que los guardias no se movieron de la parte baja del campus, despreciando también las declaraciones de los numerosos testigos que afirmaron que tres de ellos subieron las escaleras hasta la parte de arriba.

d)    Entrecruzando estas declaraciones hemos llegado a la conclusión de que en el momento de los disparos Javier se encontraba en una de las zonas ajardinadas del campus próximas a la entrada principal y corrió, agachado como instintivamente hace una persona a la que se dispara, por el camino de coches hacia la puerta. Cuando le faltaban dos o tres escalones para llegar arriba fue alcanzado por el disparo, intencionado o fortuito, del guardia joven. Con la propia inercia de la carrera llegó hasta el descansillo de la puerta y allí cayó.

e)     El mismo guardia de la pistola fue visto a través de los cristales de la puerta en los escalones cercanos a ésta instantes después de la caída de Javier, y muchos testigos afirman que fue el que apuntó al hombre del trapo blanco cuando éste salió de detrás de la columna donde se ocultaba y, sin dejar de apuntarle,  bajó las escaleras detrás de él.

f)      Por último se ha dicho, aunque esto no hemos podido constatarlo, que la herida de Javier tenía restos de pólvora, lo que indicaba que fue hecha corta distancia.

 

6º Conclusión

 

Esta versión fue en esencia la que recogió la Comisión de Interior del Congreso cuando discutió las conclusiones de la Comisión de Investigación. La propuesta socialista respecto a que había quedado demostrado que sólo la G. C. había disparado en el campus y que no había quedado demostrado en absoluto que hubiera un tercer tirador, fue desestimada y las recomendaciones no tuvieron que ver nada con la realidad.

 

7º Interrogantes

 

Quedan todavía algunos interrogantes. Entre ellos no es el menos importante el papel del ejército en los sucesos. En aquellos tiempos era capitán general  de Canarias el teniente general Mateo Prada Canillas, que no era precisamente un liberal. ¿Tuvo algo que ver en la decisión del teniente coronel de la guardia civil de ordenar disparar contra los estudiantes? Uno de los testigos dice que momentos antes de la entrada de los guardias en el campus, paró un coche militar donde estaba el retén y un oficial se bajó de él y conversó brevemente con los guardias. La situación política propiciaba todo tipo de temores entre un estamento militar con fuerte ideología franquista y conservadora, garantes de la unidad de la patria y cosas así.

 

8º Otros aspectos

 

Los mandos de la G. C. aducen reiteradamente que dispararon al aire. No es nada nuevo. En todas las muertes de manifestantes ocurridas durante el franquismo la fuerza pública había “disparado al aire”. La existencia de opositores al régimen que volaban fue un chiste macabro en aquellos tiempos. Ahora bien, aunque no dispararon al aire (ahí están las señales de los impactos a la altura del cuerpo de las personas), personalmente creo que tampoco tiraron a matar, pues efectivamente, hubiera habido más muertos y heridos entre los estudiantes. Esto no excluye la responsabilidad de los mandos y los agentes, que se arriesgaban a que pasara lo que pasó, pero sí se podría decir que más que la clara voluntad de matar hubo un desprecio evidente hacia las personas, basado además en la firme creencia en que fuera cual fuera la consecuencia de sus actos éstos quedarían impunes. Como así fue.

 

Julián Ayala Armas

La Laguna, 26 marzo 2008