DESDE
EL Guiniguada
CRISIS
Y SOBERANÍA ALIMENTARIA
Félix
M. Arencibia
Esta alocada
primavera, quizás afectada por el virus del cambio climático, nos castiga con
calores y calimas que hacen resentir nuestra salud y borran los últimos rastrojos
de verdes de nuestros paisajes. Doramas Martín,
saboreando el tenue frescor de la mañana, medita sobre el problema de
encarecimiento de los alimentos y el hambre generado en los países pobres. Entretanto,
en los ricos se utilizan como combustible alimentos como el millo, la soja… El
autoabastecimiento de los distintos países es más que nunca una necesidad, y
sobre todo en Canarias. Hoy quiere trasmitir su reflexión a su compañero
haitiano. Hola Maurice:
Espero que no
te haya afectado demasiado la hambruna que sufre tu país a consecuencia, entre
otras causas, de la impresionante subida del precio de los alimentos básicos. Bueno,
tú sabes que este problema está afectando a gran parte del Planeta y está
generando desesperadas revueltas y miseria en muchos países… El origen de este
incremento espectacular del costo alimenticio no es otro que este sistema de capitalismo
insolidario regentado por la codicia insaciable de algunos. Así, aprovechándose
del incremento del consumo en algunos países de gran población, como China e India,
especulan con el valor monetario de los alimentos. El arroz se ha puesto por
las nubes amigo Maurice, ha crecido en lo que va de
año un 75% y el trigo se ha disparado un 120%, al igual que ha pasado con otros
productos alimentarios básicos para la supervivencia de muchos seres humanos.
Otras de las
causas, querido Maurice, provocadas por ese capitalismo salvaje que te
mencionaba es la producción de biocombustible con productos como la soja, el
maíz y otros para seguir haciendo funcionar nuestro sistema consumista. Ello ha
multiplicado sin duda el valor de muchos alimentos. En vez de invertir en
energías renovables (eólica, solar, marina…) se quiere conseguir combustible
con lo más que necesitamos, que es la alimentación. Todo ello podría hundir en
la miseria a cien millones más de personas que viven los países pobres. Jean
Ziegler, relator especial de
Ante esta
catástrofe que se está gestando habría más que nunca que abogar por la
soberanía alimenticia en los diferentes países para que puedan alimentar su
población. Es una aspiración lógica y solidaria que los alimentos básicos para
la subsistencia no estén al albur de los avatares del mercado y la avaricia de
unas minorías poderosas. Aquí, en Canarias, debemos intentar relanzar la
agricultura de subsistencia, esa que nos ha salvado de las múltiples hambrunas ocurridas
a través de nuestra historia. Para ello algunos intermediarios importadores
tendrían que olvidarse de sus intereses especulativos. Amigo Maurice, refresquemos esta dura realidad
con estos versos de Rubén Darío: “En
los pálidas tardes / yerran nubes tranquilas / en el azul…”.
http://doramas1924.blogspot.com
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“Ante esta catástrofe que se está gestando habría más que nunca que abogar por
la soberanía alimenticia en los diferentes países para que puedan alimentar su
población. Es una aspiración lógica y solidaria que los alimentos básicos para
la subsistencia no estén al albur de los avatares del mercado y la avaricia de
unas minorías poderosas”.