Fidel
Campo Sánchez
Una cruz es un madero hincado
verticalmente en el suelo y atravesado en su parte superior por otro, que suele
ser más corto, en los que se clavaban o ataban las extremidades de ciertos
condenados.
La religión católica ha tratado este tema
con especial significado la cruz en la que fue clavado y crucificado
Jesucristo.
La iconografía cristiana de la cruz es
variadísima. Los cristianos primitivos evitaron en lo posible la
exteriorización del símbolo de la cruz, por tratarse de un suplicio infame y
para evitar el escarnio de los gentiles, por lo que se nos permitirá que
hagamos una distinción señalando que la religión católica fue y es más una
religión política, de estado al haber perdido las esencias mismas del
cristianismo.
La cruz como símbolo comenzó allá por el
313 (d.C.) a partir del edicto de Milán, conocido como la tolerancia del
cristianismo, que estableció la libertad de religión en el Imperio Romano,
firmado por Constantino y Licinio, que
es conocido por
En Roma, los esclavos y los no ciudadanos
podían ser atados a un poste flagelados y a veces con
la cabeza para abajo, cual hicieron al apóstol Pedro. También en la cruz
murieron Espártaco y muchos de los esclavos que se
sublevaron con él.
Antes que la cruz apareciese en la época
de la conquista romana, los sirios y los hebreos fijaban ya los cadáveres de
los criminales en postes para público conocimiento.
La cruz, palabra griega que significa palo
o poste que al igual que la religión católica la han asumido otras de
denominación cristiana, aunque posiblemente no todas.
La imposición de la cruz fue una batalla
ganada por el paganismo al cristianismo, pues, este signo lo que significa, así
como infinidad de los que vemos a diario en los cultos de la religión católica
son, llana y sencillamente continuación del paganismo, las antiguas
conmemoraciones paganas, como el culto al dios Atis,
cuyas simbologías y ornamentos litúrgicos vienen del paganismo, que dirían los
muy ortodoxos.
La cruz tuvo su origen en la antigua
Caldea, y se usó como símbolo del dios Tamuz. La cruz
era llevada en la mano por los sacerdotes egipcios, como sacerdotes del dios
Sol y los reyes pontífices como distintivo de su autoridad.
Era asimismo usada como símbolo del dios
solar babilonio y acuñado en las monedas romanas,
mucho antes de que Constantino procediera a la fusión de las diversas creencias
paganas con el cristianismo, lo que hoy conocemos por el catolicismo, una de
tantas variantes del cristianismo.
Y ahora es cuando debemos recordar aquello
del Éxodo 20:4/5 “No te harás imágenes talladas. Ni figuración alguna de lo que
hay en lo alto de los cielos, ni de lo que hay debajo de la tierra. No te
postrarás ante ellas, y no las servirás”. Por todo ello, el afecto a la cruz,
tiene el afecto a un símbolo de adoración que está opuesto al Dios verdadero.
Y, como recientemente la ciudad de
En ningún momento pretendemos comentar
cuestiones de este tipo para ser tomadas para hacer apología de ese racismo
alejado del lado más humano y del respeto al otro, aunque a veces creamos que
somos diferentes.
Desde nuestra concepción pragmática del
soberanismo debemos exhortar a no ser soberanistas de cuartel sino de
ideología. Y ante todo comprensión y generosidad para hacer realidad aquello de
Secundino Delgado cual es la defensa de un soberanismo integrador, no racista
ni xenófobo, como aspiración de convertirnos en un Estado soberano Atlántico y tricontinental.
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