¿Cuánto más podemos aguantar?

 

Gonaiga

 

Uno de nuestro grandes problemas capitales -que no son pocos- es la inmigración, legal e ilegal que masifica demográficamente a nuestro territorio ¿o no es del dominio público, que la sobrepoblación del archipiélago está causando estragos de toda índole? ¿Es que cuesta tanto entender que mientras no tomemos las riendas de nuestro país para regir nuestro propio destino sin ningún tipo de tutelaje e inherencias externas las cosas empeorarán al tal extremo que nuestros propios hijos y nietos ya no tendrán ningún futuro en Canarias mientras sea colonia española y territorio europeo?

 

Primero Madrid, que a través del candidato del partido español PP Mariano Rajoy propone un excluyente “contrato de integración” y ahora Bruselas que, sin un objetivo preciso claro, legítimo y especialmente alejado del consecuente marco jurídico que lo regule pretende “paliar” con “pañitos de agua caliente” la enorme presión de los desplazamientos migratorios, con el supuesto “objetivo” de ejercer mayor control sobre “delincuentes”, “crimen organizado”, “terroristas” e inmigrantes (legales o no) provenientes de terceros países (Países extracomunitarios); es decir, que implementará un control riguroso de sus fronteras externas terrestres con la más avanzada tecnología de seguridad (Controles electrónicos, biometría, alcabalas con brigadas caninas, etc.) y fronteras marítimas con el frontex, pero, substancialmente orientado a establecer cuerpos militares de costas para cuidar las fronteras mediterráneas y las del este europeo. Un acuerdo -definitivamente excluyente- que deben suscribir los 27 miembros.

 

Tanto Madrid como Bruselas, claramente xenófobos e intencionalmente alejados de la realidad, no toman en consideración las especificidades de aquellos territorios que por razones totalmente conocidas por todos pertenecen a la UE, caso Canarias y el resto de las mal llamadas RUP.

 

Nuestro Archipiélago tiene la capacidad de acogida que tiene, ni más ni menos que la que dicta su propia geografía, su orografía, sus recursos y su capacidad de generar riquezas y servicios, por tanto, más gente significa eso, más gente, no importa el país de origen de donde provengan. Pero para Bruselas la UE es un vergel de santos, pues parece ser que en sus territorios no hay delincuentes o terroristas o cualquier otra clase de esperpento. Para ellos un kilo de algodón pesa más que un kilo de hierro, no quieren admitir que sea de hierro, de algodón o de hojas, un kilo es un kilo y punto. Sin embargo, ciertos iluminados y lumbreras han metido a nuestro archipiélago en una verdadera hoguera de la que todos vamos a salir escaldados, porque el Acuerdo de Schengen así lo contempla “libre desplazamiento y radicación en territorios UE para los “ciudadanos UE” en otras palabras, no se preocupan por sus fronteras internas porque ya no existen.

 

Pero para nosotros los canarios y canarias sometidos y obligados por España y Europa a obedecer sus ordenes sin rechistar es cuestión de una simple operación matemática de suma y resta: Más gente significa más problemas, más inseguridad ciudadana, menos empleo, más saturación en todos los centros de educación y menos calidad en la enseñanza primaria secundaria y superior, más saturación y menos calidad en la sanidad, más coches y más contaminación, más deterioro del medio ambiente, más aculturización, menos recursos, menos agua, más construcciones, más basura, más gente de otras latitudes menos canarios y al final más roce y posible estallido social, porque 500.000 personas más en canarias ejercerán la misma presión sean, ingleses, italianos, rusos, rumanos, daneses, franceses, alemanes o colombianos, peruanos, canadienses, chinos, estadounidenses, mexicanos o mongoles; es decir, 500.000 personas vengan de donde vengan, son 500.000 personas.

 

Seguramente saldrá el listillo de turno tildándome de xenófobo y diciendo que a grandes males grandes soluciones, pero yo le pregunto a ese endófobo ¿Dónde estaría el techo? ¿Que hacemos? Creamos más de todo para satisfacer la insostenible masificación de nuestro territorio. ¿Nos cargamos todos los montes?, ¿Nos cargamos la calidad de vida? ¿Y después que? ¿Nos mandamos a mudar? Le diría a esos “iluminados progres”, que son tan benévolos, que metan en su propio piso de 70 mts2 a 50 personas extranjeras durante unos 40 días a ver que pasa.

 

Canarias debe independizarse de España y constituirse en un país libre y soberano con estado propio y representación en la ONU, si quiere tomar sus propias decisiones en función a sus propios intereses y, si en ese escenario, a Canarias le interesara firmar un tratado con Europa porque supone ciertas ventajas relativas en lo que respecta a la ciencia, mercados, tecnología, etc., lo hará, sin hipotecar su futuro, su propia supervivencia y su identidad, porque nunca será lo mismo estar en Europa continental y pertenecer a Europa continental, que ser lo que orgullosamente somos y adherirnos a la UE -tal y como lo está gestionando Marruecos con un estatuto especial-, y en esto todos debemos estar claros.