Cubillitis
Juan
Manuel García Ramos
La cubillitis es
un proceso inflamatorio patológico del cubillismo,
doctrina ideológica emanada de don Antonio Cubillo Ferreira. Es decir, una
insistencia en el error cada vez más grave.
No puede uno quedarse callado por más que lo intente ante la publicación en un
periódico como El Día de las dos entregas del "Anteproyecto de
Por descontado que don Antonio Cubillo está en su derecho de expresar
libremente su pensamiento y su ideología política (por descontado está además
nuestro respeto a su persona), como nosotros estamos en nuestro derecho de
lamentar que el nacionalismo canario se caricaturice de ese modo en un momento
como éste.
No sé de dónde provienen cada tanto tiempo las aves de mal agüero que se
abalanzan sobre los procesos de madurez y arraigo del nacionalismo canario para
hacerlo retroceder y si es posible desaparecer.
Siempre pongo el ejemplo de
El sino del nacionalismo canario es la bronca permanente, la descalificación
del adversario, la atomización, la proliferación imparable de siglas, los
reinos de taifa insularistas, la irracionalidad y la
marginalidad enfrentadas a las posturas racionales y de integración social.
No hay más cera que la que arde y uno debería estar preparado para encarar lo
que se le venga encima después de expresar su postura sobre asuntos como el que
nos atañe.
He leído con atención las dos entregas del "Anteproyecto" de Antonio
Cubillo y me quedo con dos de sus propuestas: la integración de su futura
Canarias en
Es decir, la africanización definitiva de Canarias,
objetivo obsesivo de Antonio Cubillo desde que se erigió en líder carismático
del independentismo canario, un objetivo que con toda probabilidad no sólo
cuenta con el apoyo moral de algunos países del vecino continente, Argelia
entre ellos, sino con otro tipo de apoyos no tan espirituales.
Desde hace ya algunos años vengo enfrentando estas tesis de africanización
de Canarias y reflexionando y teorizando sobre la alternativa de nuestra
condición atlántica.
¿De verdad somos un archipiélago africano? ¿Por qué? ¿Por nuestra cercanía a
África?
Más cerca está
Una definición convencional nos dice que la geografía estudia la superficie
terrestre considerada como residencia del hombre; o las relaciones entre el
medio natural y el hombre.
Si los canarios somos rigurosos con lo que "medio natural" significa,
no nos cuadra que un archipiélago como el nuestro pueda asimilarse al medio
natural continental africano. Ni 1) por origen geológico: nuestro vulcanismo
tan determinante; ni 2) por el escenario natural: nuestra oceanidad,
más decisiva todavía en cuanto a nuestra relación con otros pueblos; ni 3) por
la índole poblacional: unas poblaciones estables en el continente, una
población fusionada en Canarias: bereberes, normandos, andaluces, castellanos,
vascos, lusos, italianos, flamencos, ingleses, holandeses, malteses..., ni 4)
por la curiosidad cultural: tribalismo continental
frente a porosidad a otras culturas por parte de nuestras islas; ni 5) por
credos religiosos: cristianismo o poscristianismo
nuestro frente a la generalizada civilización islámica de nuestros vecinos.
Canarias ha potenciado su personalidad social, cultural,
económica y política en su proyección atlántica y no en el ombliguismo de los
orígenes de sus primeros pobladores.
Cubillo sin embargo sigue insistiendo en convertirnos en un estado africano
más, en desvincularnos de Europa, en tercermundializarnos,
en obligarnos a dar un salto temerario en el vacío con desprecio inocultable
por el bienestar y el futuro de nuestro pueblo, primer objetivo de todo
nacionalista que se precie.
Después de muchos años de esfuerzos intelectuales y políticos, hay que fortalecer
el nacionalismo de base social y huir de utopías incomprensibles para nuestros
compatriotas menos informados. Hablarles a nuestros jóvenes, a nuestros
campesinos, a nuestros industriales, a nuestros empresarios y trabajadores en
general de abandonar
Cada cultura decide las instituciones por las que quiere regir su propia
convivencia y la convivencia con otros pueblos, y la cultura canaria se ha
caracterizado por un diálogo permanente con Europa y América en esa proyección
atlántica que ha sido su vocación secular.
Este pueblo debe prepararse no para involucionar y africanizarse, sino para
evolucionar y europeizarse y universalizarse, sin que ello quiera decir que
abjuremos de los orígenes norteafricanos de nuestros antepasados insulares.
Este pueblo debe disponerse a superar la fragmentación de su movimiento
nacionalista y a proceder a la integración y a la reunificación de todos esos
esfuerzos para la consecución de objetivos políticos comunes a todos ellos:
delimitación aguas oceánicas (¿dónde empieza y dónde termina territorialmente
Canarias?), seguridad interior y control de nuestras fronteras, racionalización
carga poblacional y medioambiental (lo que repercute en sanidad, educación,
coberturas sociales, justicia, parques móviles, vivienda), lucha contra el
paro, estabilidad económica y modelo económico renovado y mixto -Canarias como
base logística y estratégica de intervención y de cooperación del mundo
desarrollado y de los países en vías de desarrollo-, recuperar calidad
educativa de nuestros centros docentes, extender y mejorar coberturas
sociales...
El horizonte que diviso para
Las sociedades modernas se caracterizan por el diálogo permanente y no por la
confrontación.
Pero hablemos en serio y dejémonos de cantinfladas.