Hoteles chicha y culto al dinero
Alexandro Saco
Cuál es la diferencia entre
ciertos empresarios hoteleros que suben sus precios cinco veces por
Ganar dinero es la razón de
las empresas, no es adecuado ni viable oponerse a la libertad empresarial y a
la necesidad de su existencia para el desenvolvimiento de un país. Pero asunto
distinto es proteger el expolio* que un grupo de traficantes de la necesidad
realizan en determinada circunstancia. Y peor aún protegerlo en nombre de la
libertad, ya que la libertad acaba donde empieza del derecho del otro. Es
derecho del otro a saber a qué atenerse. Por eso el argumento de Federico
Salazar en su artículo del domingo 3 de febrero en
El aprovechamiento en nuestro
país no está sólo del lado de las grandes inversiones, es una constante
transversal. La necesidad es la que se ve más afectada como en el caso del
transporte interprovincial por ejemplo. Éstos y otros servicios tienen que ver
lamentablemente con el turismo. Los turistas o visitantes son expoliados no
sólo por ciertos hoteles frente a
El culto al dinero es una de
las nuevas religiones oficiales del planeta, lo que sucede es que sus profetas
sabiendo esto han optado por la estrategia de teorizar con la economía para
permeabilizar su dogma. Dinero para consumir y consumo para vivir mejor. Dinero
para invertir e inversión para crear más dinero muy bien, pero no con el cuento
de la oferta y la demanda cuando los precios traspasan lo razonable. Un poco de
sinceridad abriría una nueva etapa en esta discusión. Por un lado los que
consideran que ante el dinero no hay nada que se pueda oponer ni la desgracia
ni la necesidad, por otro los que creemos que el dinero debe enmarcarse para
facilitar determinadas urgencias. Menos teoría económica y más realidad.
Ahora con las llamadas cumbres
de 2008 se dice que el Perú entra en el circuito de los países exitosos del
mundo. Una vez más hay que decir que en ninguno de los países que se ponen como
ejemplo de desarrollo los precios son asunto únicamente de oferta y de demanda.
Ahí están las enormes multas a Microsoft en los EEUU y a Telefónica en España
por abuso de posición de dominio en el mercado. Acá algunos avalan cualquier
barbaridad con tal de congraciarse con el ramillete de aprovechadores a gran
escala, alimentando con su teoría a los aprovechadores de poca monta. Esas
ideas y teorizaciones son uno de los principales
lastres para la modernidad de nuestro país. La aspiración de vivir cada vez
mejor no pasa por ser un monje del culto al dinero, sino por evitar los abusos
sea en los hoteles cinco estrellas o en Yerbateros y Fiori.