petróleo, aguas territoriales y soberanía
Un
tesoro pendiente de una línea divisoria

Los
invitados al debate de esta semana coincidieron en que la negociación entre
España y Marruecos para la división de las aguas que separan al reino alauí
de Canarias supone el reconocimiento de que Madrid tiene derechos sobre el mar
en el que podría haber petróleo. No obstante, la legislación española actual
garantiza pocos beneficios económicos de las extracciones.
Nadie niega la
probabilidad de que en la profundidad de las aguas que separan a Canarias y
Marruecos se escondan hidrocarburos. La cuestión en torno a la cual giró el
debate de esta semana en EL DÍA era establecer quién y cómo debe ejercer la
soberanía sobre ese mar, una cuestión fundamental a la hora de decidir sobre
explotar o no esa riqueza y también para aclarar quién se beneficiaría de la
misma.
Para el responsable de
Autogobierno de Coalición Canaria, Fernando Ríos Rull, no hay duda de que España
tiene una parte de la soberanía sobre ese mar, tal y como a su juicio reconoce
implícitamente el Gobierno de Rabat al aceptar sentarse con las autoridades de
Madrid para negociar su delimitación.
Ríos, no obstante,
recordó que la actual legislación española, por no contar España con petróleo,
es una de las más beneficiosas para las compañías y menos para las
administraciones, ya que establece un leve canon por área explotada y no por
barril, además de que ese canon, en principio, no iría a parar a
Sobre las aguas, dijo
que una vez que se establezcan los límites, negociación en la que considera
que el Ejecutivo de Canarias debería participar, la cuestión sería la de
aclarar las competencias de cada administración sobre las investigaciones o la
posterior extracción de hidrocarburos.
Ríos Rull recordó
que, de hecho, el Gobierno ya ha presentado un recurso contra
"Esa ley reconoce
competencias a las autonomías en el espacio terrestre -explicó- que luego no
le admite sobre el espacio marítimo. Diferencia entre tierra y mar porque el
Estado tiene una concepción patrimonialista sobre este último. Nosotros
consideramos que también tenemos las competencias en el mar y que es Canarias
quien debe autorizar la investigación y las posibles extracciones", explicó.
Para apoyar sus
argumentos, el responsable nacionalista recordó una reciente sentencia del
Tribunal Constitucional en el que éste ha reconocido a Galicia competencias en
la zona económica exclusiva del Estado español en materias como la pesca o el
marisqueo.
Sobre el
establecimiento de los límites de las aguas marroquíes y españolas, considera
que "lo mejor sería la mediana -el punto intermedio entre ambos países-",
si bien admitió que a Madrid podría no interesarle porque "lo que le
beneficiaría en el caso de Canarias le perjudicaría en el Estrecho" de
Gibraltar, añadió.
Para el diputado
socialista Santiago Pérez, la cuestión del petróleo ofrece "múltiples
dimensiones" que pasan por la necesidad del consenso en la sociedad canaria
y entre las instituciones de las Islas. Tras recordar que el Gobierno presidido
por José María Aznar dio una autorización a la compañía petrolera Repsol
sin contar con el Ejecutivo autonómico "sin que éste tomara ninguna
iniciativa en contra", defendió que Canarias "tiene un conjunto de
competencias relacionadas" con la posible extracción del crudo, como
"el medio ambiente o los recursos pesqueros".
Por ello, considera que
"el Gobierno del Estado no puede tomar decisiones a espaldas de la
comunidad autónoma ni ésta a espaldas de los cabildos, especialmente los más
afectados".
El diputado socialista
insistió en que en la historia reciente de investigaciones sobre petróleo en
aguas cercanas a las Islas ha habido "dos etapas: una en la que el Estado
tomaba decisiones unilateralmente sin que se produjera reacción alguna por
parte del Gobierno autónomo, y otra en la que el Ejecutivo estatal se ha
posicionado en favor del consenso".
Para Santiago Pérez,
en cualquier caso, el hecho de que Marruecos se haya avenido a negociar con España
significa reconocer que Madrid tiene parte de la soberanía de esas aguas, a lo
que añadió que a Rabat le podría interesar delimitar la zona como una forma
de consolidar la ocupación del Sahara. "A Rabat -dijo- le interesa
claramente que España le reconozca su derecho a negociar no sólo sus propios límites,
sino los límites de esa zona que está en litigio".
Un
asunto de Estados
La posición del
secretario de Organización del PP de Tenerife, Carlos Tarife, admitió que
"quizá las cosas no se hicieron de la mejor forma posible" cuando el
Gobierno de Aznar dio una autorización que fue parcialmente anulada por el
Tribunal Constitucional por un recurso del Cabildo de Lanzarote en manos del
PSC.
No obstante, se mostró
partidario de que sean los Estados español y marroquí los que decidan sobre
las aguas como "oportunidad para normalizar" las relaciones diplomáticas
entre ambos.
Tarife no expresó duda
alguna sobre la necesidad de que cualquier hidrocarburo que se encuentre en
aguas de soberanía española sea explotado y mostró su preocupación no ante
los efectos de extracciones en territorio nacional, sino en aguas del reino alauí.
"Si el petróleo pertenece a Marruecos, habría que tomar medidas
defensivas desde el punto de vista medioambiental, ya que vamos a tener las
extracciones a pocas millas", tras lo cual aseguró que la legislación de
Rabat en estos asuntos no es tan garantista como la que observan los países
pertenecientes a
Aunque los tres
invitados anteriores no ofrecieran dudas sobre que España posee la titularidad
sobre parte de las aguas, el experto en Derecho Marítimo Ramón Moreno dijo que
al estar dentro del área económica exclusiva de Marruecos, según una ley de
este reino, la zona en la que habría petróleo es de titularidad de ese país
aunque ambos estados hayan iniciado negociaciones para a delimitación.
Para Moreno, la única
forma de garantizar que Canarias se beneficie de los rendimientos económicos
sería la existencia de un archipiélago estado -lo que le aseguraría un
espacio marítimo propio- que, a su juicio, sería respetado por Rabat para el
reparto de esos hidrocarburos.
"Con el estatus
político que Marruecos tiene en la actualidad, el petróleo le corresponde a
Rabat y la única manera de oponerse sería la independencia", una afirmación,
la de que ese reino aceptara que un archipiélago independiente se beneficiara
del petróleo, que levantó la incredulidad del resto de los invitados al
debate.
Fernando Ríos insistió
en ese punto en que las negociaciones entre España y Marruecos sobre el límite
de las aguas suponen un reconocimiento implícito de la soberanía del Estado en
parte de esas aguas.
Por su parte, Santiago
Pérez explicó que desde
Texto: Naima
Pérez y Nacho Martín Fotos: María Pisaca