MANIFIESTO
POR
DEL
REGLAMENTO DE DISCIPLINA ACADÉMICA
"No sólo
nos hacen sufrir los vivos, sino también los muertos" C. Marx Hoy, cuando
Rectores de Europa se estrechan las manos para converger en la llamada "sociedad del
conocimiento", para hacer realidad su modelo de universidad del siglo XXI, dichas manos se
echan al cuello de løs estudiantes, de la crítica y del disenso para
llevar a cabo su proyecto.
Las muestras de
rechazo por todo el orbe estudiantil a este proceso privatizador, escondido tras palabras
grandilocuentes ("Espacio Europeo de
Educación", "economía del conocimiento", "revolución
pedagógica"), desde Grecia hasta
Francia, pasando por el Estado español y Canarias, no han dejado de ser reprimidas ni un instante.
Mientras Ministros, Rectores,
empresarios y banqueros cantaban las loas a su nueva alianza, los caribinieri
italianos, los mossos de escuadra catalanes o la
gendarmería francesa expresaban con sus
porras las muestras del interés que suscitan en
los poderes públicos las críticas estudiantiles a todo este proceso.
Ya en Sevilla,
con el primer capítulo de
Ahora, le ha
tocado el turno a
Al igual que
entonces, en pleno Estado de Derecho, se nos aplica la misma normativa que a aquellos luchadores por la
libertad. Y se nos aplica sólo a
estudiantes, pues, parcialmente derogado por dos sentencias del
Tribunal Supremo, docentes y personal de
administración y servicios se guían por sus
propios regímenes disciplinarios: hechos en época constitucional,
con garantías como el principio de
tipicidad de las conductas para que exista sanción, o como la irretroactividad de
disposiciones sancionadoras no
favorables. Regímenes sancionadores que, mejor o peor, han sido
realizados con el acuerdo de sindicatos
de trabajadores y la administración pública y
que nada tiene que ver con el reglamento vetusto y franquista, que
hace digna de sanción grave conductas
tales como "manifestarse contra
instituciones y principios del Estado", algo que va en contra de la
propia Constitución de 1978 actualmente
en vigor.
Abogamos pues,
por la derogación inmediata de este Reglamento fascista, para que pase a donde siempre debió estar: a las
bibliotecas y archivos, para que nunca
jamás salga de allí. Que los fantasmas del pasado no vengan más al presente para hipotecar el futuro.
DEROGACIÓN INMEDIATA DEL REGLAMENTO FASCISTA
SOBRESEIMIENTO INMEDIATO
DE TODOS LOS
EXPEDIENTES DISCIPLINARIOS EN CURSO
* Este manifiesto
fue leído por el propio compañero en el último Claustro de la ULL, y ante una
apelación directa al rector Domenech para que se
posicionara en contra del reglamento disciplinario fascista a fin de derogarlo,
éste evitó contestar diciendo que era el que está vigente.