De San Benito a Benijos
Wladimiro Rodríguez Brito
Hoy celebramos la Romería de San Benito, romería de gran arraigo en
una de las zonas agroganaderas más ricas de Canarias, en las que un entorno de
suelo y condiciones ambientales han facilitado la potencialidad de dichas
actividades y en las que la romería era la expresión lúdico-religiosa de una
actividad que a lo largo del año culminaba con la trilla del cereal. Ahora,
como antaño, la celebración de lo lúdico-religioso tiene que ver con la
economía agroganadera de la comarca, situación que mantiene en estos momentos
un grupo de campesinos merecedores del máximo respeto, ya que han logrado
mantener una actividad básica en los tiempos que corren, soportando una gran
hostilidad al defender una manera de vivir y estar en el territorio rodeados de
mucha incomprensión, y sobre todo, un modelo de vida que tenía asumido que
campo y agricultura eran sinónimos del pasado y que futuro y prosperidad
significaba enterrar y olvidar lo que aún queda de lo que ahora llamamos sector
primario.
Pues bien, en el
entorno de la ermita de San Benito pervive un colectivo de hombres y mujeres
que han potenciado una empresa agroganadera que en nueve años ha pasado de
procesar algo menos de 600.000
litros de leche de cabra, para superar los 5.000.000 de
litros en el año 2007. Esta cooperativa está formada por algo más de 100
socios, superando posiblemente en el presente año la producción del millón de
kilos de queso; dicha cooperativa ha pagado por la leche algo más de 3 millones
de euros, generando sólo en el proceso industrial y comercial algo más de 50
puestos de trabajo, dinamizando la vida y la economía de una comarca
históricamente deprimida en lo alto del Valle de La Orotava.
Hoy, día de San
Benito, celebramos también una manera de hacer las cosas que dignifica y hace
justicia con un colectivo olvidado en los últimos años en nuestra tierra.
En la Cooperativa de Benijos no sólo hay unas instalaciones materiales que
levantó el Cabildo de Tenerife en el Plan que Queserías y Bodegas que puso en
marcha el actual presidente, Ricardo Melchior, cuando fue consejero de
Agricultura, sino, sobre todo, están los sueños, las ilusiones y el trabajo de
un amplio colectivo que cuida y alimenta diariamente más de 20.000 cabras que
pueden contribuir a la limpieza de nuestros campos y montes de vegetación que
en los veranos es combustible. También es encomiable la producción de alimentos
de la tierra que nos hace menos dependientes del exterior, generando una mejor
distribución de la riqueza y de la población en el territorio. Por ello, la Quesería de Benijos no sólo genera más de 6 millones de euros -1.000
millones de las antiguas pesetas-, sino contribuye a la estabilidad social y
ambiental de las zonas altas del Valle de La Orotava, irradiando riqueza hacia otros puntos de
la Isla.
La Romería de San Benito no sólo es hoy una fiesta localizada en
una comarca lagunera; es también un punto de encuentro de dignificación de una
manera de vivir y estar en el territorio; es un acto de reconocimiento a los
ganaderos, a la
Cooperativa de La Candelaria, Agate, con
un amplio colectivo que ha hecho frente contra viento y marea por la
recuperación de nuestra ganadería y tradiciones: vacas bastas, arrastre, juego
del palo, etc. En esto, "Cacho" y Pedro Molina han puesto más de 30
años de trabajo, cargando de ilusiones sobre el futuro de esta tierra. Hoy, día
de San Benito, también celebramos otra manera de entender la vida en la que
futuro y progreso no son sinónimos de olvido y marginación del pasado. La Cooperativa de Benijos es una apuesta de compromiso por el futuro.