Después
del 9 de marzo nada habrá cambiado
José
Luis Valdés
Pasará el 9 de marzo, las elecciones españolas y nada habrá
cambiado, los nuevos “dirigentes” irán a Madrid a sentarse a los pies de Poncio
Pilatos, tres de coca, uno de nueva coca, siete pesoelisto y cuatro pepefachas,
todos ellos “democráticamente” electos por el sistema electoral don pancho.
Votarán 38%, el 62% pasará del pelotazo electoralista, unos se
quedarán en casita viendo vidiopeli, ya que la radio
y
Los que no participan en la farsa y se abstengan
podrán decir con orgullo que con su voto los “listillos” no están puestos, se
pusieron ellos mismos y apoyados de los
que le siguieron la corriente. Como se demostrará y siempre se demuestra, todo
estaba atado y bien atado, lo dijo pancho cuando designó al Juan Carlisto.
En Canarias más del 25% de los que votarán para
representar a esta tierra no tendrían porque hacerlo si se aplicara el derecho
internacional de territorio no autónomo, estos tendrían que votar en su lugar
de origen, es decir en España, y no en Canarias.
Mientras en Canarias para el Parlamento y otras
instituciones votan los españoles para cubrir puestos de canarios y canarias,
de los mas de 400.000 mil isleños que viven en el exterior solo un 10% de estos tendrán derecho a voto, el resto no
están contemplado en el Censo Electoral de las embajadas. Después de tantos
años de “cambios” las cosas siguen igual de discriminatoria para
los emigrantes isleños en el exterior.
De todos los partidos que se presentan solo el PSOE,
PP y CC dispondrán permanentemente y a cada momento de los espacios en los
medios de comunicación, de los paneles electorales, etc., y un poco NC y IU, el
resto verán como los golfos a cucharones se comen el pastel mediático
propagandístico. Para colmo algunos del montón se pajearán por haber pinchado
un poquitín la tarta sin haberla probado, cosas de la
vida. Esto no es todo, incluso algunos se pelearán entre ellos, por que si por
su culpa sacaron uno o mas votos o le quitaron a este y otro al otro, el circo
del cual nunca se aprende. Problemas perpetuos de un pueblo adocenado hasta la
medula.
Esta opinión particular no es para criticar es
solo para reflexionar, ¿vale la pena participar, si todo continuará igual?, ¿no
es mejor trabajar por la unidad creando las condiciones subjetivas de la
izquierda autodeterminista, con perspectiva de poder
concurrir a los procesos electorales con un mínimo de posibilidades y no hacer
el yonni legitimando la farsa?
Saludos hasta el 2011