Gobierno Canario. Desvergüenza consensuada
Agustín
Mora
Estamos de suerte los canarios. Parece ser que ya se
ve luz al final del túnel y estamos con la esperanza de que no sea el tren que
se acerca. Esa luz pudiera ser que, a partir de ahora, se van a acabar las
corruptelas llevadas a cabo por nuestros políticos, acuciados por la necesidad
económica de poder llegar a fin de mes (como la pobre Esperanza Aguirre,
Presidenta de
Ya no tendrán que pringarse en asuntos poco éticos y
tan en contra de su propia conciencia, pero humanamente comprensibles,
arrastrados por la avaricia insaciable de ciertos empresarios.
Por fin pelotazos como el “Caso Eólico”, “Tindaya”,
“Puerto de Granadilla”, Puerto de Arinaga” “Las Teresitas” “Forum Filatélico”,
o a un nivel político inferior casos como “Operación Faycán”, “Operación
Góndola”, etc. ya no van a ser necesarios y dejarán de ocupar las cabeceras
de los medios de comunicación (no sabemos si algo habría en las páginas de
interior) porque nuestros sacrificados políticos verán compensada su pía
dedicación a hacernos la vida más llevadera a nosotros, sus jefes. Y digo jefes
porque, al fin y al cabo, somos nosotros con nuestro voto quienes les damos el
ingrato puesto de “supuesto trabajo”.
Nunca se vieron pagados ni agradecidos con la
generosidad que se merecen, nuestros sufridos políticos.
En “cívica y justificada rebelión”, hartos de
apretarse tanto el cinturón, nuestros “cruzados por la igualdad” decidieron el
pasado día 7 de abril, “lunes santo”, inyectar un poco de alegría a sus
famélicas nóminas. ¿Quién dijo que es muy difícil el consenso entre las
diferentes formaciones políticas?
El consenso es posible y para demostrarlo y
demostrarnos que su ingrato trabajo no está bien pagado, acordaron incorporar a
sus retribuciones dos medias pagas extraordinarias. De esta manera la ridícula
mensualidad de 4.505.5 euros que cobraban, pasa a ser de 6.758,25 euros en
verano y en diciembre. Tampoco es tanto, digo yo, si tenemos en cuenta la
“penosidad” de su trabajo.
Menos mal que en esas cantidades no se incluyen las
dietas y asistencia a los Plenos (estos conceptos se cobran aparte) con lo cual
pueden seguir viajando con la comodidad que ofrece la clase VIP.
Esta mejora salarial “auto-asignada” nos debe alegrar
porque, como decía al principio, ya no van a ser necesarias mas corruptelas ni
realizar practicas mafiosas para que puedan llegar a fin de mes; claro, a no
ser que la “cleptomanía peloteril” haya dejado de ser una “necesidad vital”
para convertirse en una enfermedad compulsiva. El Alcalde de Mogán ya dijo hace
unos días algo acerca de para qué tiene que servir un puesto como el suyo, una
vez deje de ejercerlo…
Mientras los ciudadanos respiramos tranquilos con esta
buena noticia y volvemos a depositar la confianza en nuestros esforzados
representantes, sólo nos queda esperar que algún milagro o alguna varita mágica
los ilumine y nos saquen de la tontería de atolladero donde estamos metidos.
Pero bueno, tampoco es como para preocuparse demasiado
(no seamos catastrofistas) por la situación en la que se encuentra la sanidad,
la educación o el empleo en Canarias porque ahora, nuestros políticos, van a
tener la ilusión necesaria para hacer bien su trabajo. Ahora se van a lanzar
como jabatos para solucionar casos como el de los 160.000 canarios y canarias
en desempleo o los 267.020 que tienen empleo precario. Van a atacar de raíz la
causa que da lugar a la existencia de unos 600.000 ciudadanos que viven bajo el
umbral de la pobreza; y van a desmentir, con hechos probados, que la cesta de
la compra en Canarias es una de las más caras y que los salarios tienen la
media más baja del estado español (-17,4%).
Nuestros políticos que no llegaban a fin de mes van a
trabajar, a partir de ahora, para que sí lleguen ese 66% de hogares canarios
que se las ven y se las desean. Todo es tener un poco de paciencia y
acostumbrarse a que comer papas con mojo no deja de ser un lujo si nos
comparamos con algún país africano, por ejemplo.
Ahora, con sus carteras más contentas, nos van a
regular el mercado laboral y evitarán que nuestras jornadas de trabajo sean las
más largas y las peor pagadas; van a poner fin a la endémica desigualdad -que
tampoco es tanta si la comparamos, por ejemplo, con Colombia- que, con música
de timple, nos dice que mientras un 12% de gente de “buena cuna” acumula un 38%
de la renta, el 88% de los canarios y canarias de “diferente cuna” han de
ejercer de trileros con el 62% restante.
También se ocuparán nuestros mejor pagados políticos
de habilitar fórmulas reales para evitar que el 70% de nuestros jóvenes sigan
dependiendo económicamente de sus padres, o de que ese 85% de hogares que ahora
no pueden ahorrar nada, lo hagan.
No hay nada mejor que tenerlos contentos. Así, también
los servicios sociales que dan ayuda a los mayores superará esa franja
indecente del 6,43%. Y trabajarán desde el Parlamento Regional y la calle para
que esos tristes 625 euros mensuales que cobran unos 240.000 pensionistas
canarios, sean elevados a la altura de la dignidad de las personas.
Ahora, nuestros antes desmotivados representantes, no
tienen excusa. Y ya que no les fue difícil consensuar para subirse ellos el
“miserable” sueldo de 4.505,5 euros mensuales, tampoco les será difícil
consensuar todas las políticas sociales, culturales, sanitarias, de educación,
laborales, etc. que pongan de una maldita vez al pueblo canario en el lugar de
igualdad, dignidad y libertad que le corresponde. Y no me digan que eso de
“libertad” sobra en una democracia porque se da por hecho. Una persona en paro
forzoso, no es libre; un anciano que tiene que hacer cábalas con sus 625 euros
para mal llegar a fin de mes, no es libre; miles de pacientes esperando en una
interminable lista de espera para velar por su salud, no son libres.
Pregunta idiota que se me ocurre esta semana. Al igual
que hacen los políticos, ¿para cuando empresas donde los trabajadores puedan
asignarse sus aumentos salariales?
17-04-08