El Dr. Casañas y el Servicio de Urgencias del HUC

Jaime Bethencourt Rodríguez

La, seguramente, interesada filtración y conocimiento público de una carta de carácter interno de los facultativos de Urgencias a la gerencia del HUC donde se exponía con objetividad la situación del servicio ha traído consigo la publicación en el periódico El Día de una carta al editor [1], firmada por el actual director del Área de Salud de Tenerife, don José María Casañas.

El contenido de la nota viene a ser un ejercicio del más puro cinismo, más grave aún por haber sido precisamente redactada por el que, durante muchos años y hasta recientemente, fue jefe del servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Canarias, ahora elegido por su partido, el PP, para más importantes "responsabilidades".

Sorprende el proceso de rápida metamorfosis sufrida por nuestro director de área y la diferente óptica con la que analiza la situación de su servicio cuando en él trabajaba y, por el contrario, cuando lo abandona para formar parte del equipo de la actual Consejería de Sanidad.

El contenido de la denuncia formulada por los facultativos del Servicio es la misma, e incluso más moderada, que la que el Sr. Casañas sostenía hasta hace bien poco, cuando compartía penalidades con sus compañeros del HUC.

Por lo demás, las precarias condiciones laborales en las que trabajan los facultativos y todo el personal de Urgencias, las inhumanas condiciones asistenciales con las que se castiga a los usuarios del servicio por la masificación y colapso asistencial, la falta de espacio físico y la limitación de recursos, e incluso, las peores condiciones laborales de los facultativos del Hospital Universitario de Canarias frente a otros hospitales públicos, no son producto de ninguna mente calenturienta, sino la realidad objetiva y cotidiana de la que son testigos y sufridores los miles de ciudadanos que acceden a nuestro servicio público.

Es así que no es de recibo el reconocimiento envenenado que en su misiva el Sr. Casañas dedica al personal de urgencia del HUC. Preferimos y nos quedamos con el sincero y veraz reconocimiento de los usuarios y pacientes, quienes, conjuntamente con los profesionales sanitarios, sufrimos los efectos de una gestión sanitaria perniciosa de la que el ahora jefe de área es también directo cómplice y copartícipe.

[1] Atención inhumana en el Hospital Universitario