Lo que Paulino Rivero debería hacer ahora

Un resumen de los resultados electorales en clave de pleito insular sería reconocer que ha ganado[…] los dos principales partidos PSOE y PP, los únicos que crecieron el domingo. Así que ahora volverán al Parlamento, esa institución con la que el pueblo canario no acaba de identificarse, con sus majaderías de siempre. […]Seguro que volverán, tarde o temprano, con la pretensión de llevarse la Cámara a Las Palmas, o de compartir su sede y tiempo con Santa Cruz. Eso sí, nunca se les ocurriría a sus "señorías" hacer eso mismo con la Delegación del Gobierno central. Y también entra dentro de lo posible, ahora que están envalentonados por su avance electoral en Canarias, que los partidos estatalistas colaboren para modificar la capitalidad compartida con intención de establecerla únicamente en Las Palmas. Aunque eso sería temerario pues Tenerife no lo permitiría y se echaría a las calles antes que permitir el ultraje.

Ahora, los señores de Coalición Canaria se están devanando los sesos sobre la posibilidad de refundar el partido tras el nuevo varapalo sufrido en las urnas. Y hasta el presidente de los canarios, Paulino Rivero, pretende pedir a Zapatero una reconciliación después de los desprecios sufridos de él. Lo que tiene que hacer es plantarse en La Moncloa y abordar sin rodeos lo que Canarias necesita: un nuevo marco de relaciones con el Estado que pasa por la soberanía y, mientras tanto, un estatuto provisional. Y mientras, desde aquí que se emprendan los contactos necesarios ante Bruselas y ante la ONU para tener listo ese objetivo antes del año 2010.

Don Paulino, no vuelva a llamar a Las Palmas ni viaje jamás a Madrid para pedir clemencia; que los tinerfeños y los canarios no sigamos siendo humillados, tratados como habitantes de una colonia. Viaje con la frente bien alta, con orgullo, con dignidad, para pedir que se nos devuelva nuestra identidad plena, lo que es nuestro, nuestro territorio, nuestro mar y nuestro cielo, y lo que merecemos porque nos fue arrebatado por la fuerza en el pasado: nuestra libertad y nuestra soberanía. Que sintamos de nuevo nuestra alma canaria abierta a pleno pulmón en una patria y un país canarios. Convénzase, don Paulino, no hay otra salida a la situación actual. Todo lo demás es palabrería, politiqueo para justificar sueldos y, lo que es peor, cobardía e indignidad.