Sobradas razones para ser reiterativos

 

"Verdades como puños", reza un dicho canario para realzar la evidencia de algo tan claro que sólo un ciego no puede ver. Un puño como el mostrado por nuestro entrevistado el pasado domingo; no un puño amenazante, sino un gesto sólido para remarcar un conjunto de verdades innegables. Es una entrevista que recomendamos a nuestros lectores[1]. Aquellos que no hayan tenido en sus manos el ejemplar de EL DÍA correspondiente a este último domingo, pueden solicitarlo en nuestra Casa, donde les será facilitado. En definitiva, un texto pletórico de razones para que Canarias sea cuanto antes un país libre y soberano. Poco se puede añadir a sus manifestaciones respecto a la realidad del Derecho Marítimo de España y Canarias, en relación con el Derecho Internacional, sobre las aguas que bañan estas Islas. Aguas que no son meras aguas termales, pues poseen un enorme valor económico para sus propietarios. Ahora bien, ¿saben los canarios lo que es ser propietarios de unas aguas, de un mar que les pertenece, pero que hoy les usurpan los políticos y dirigentes de otras tierras peninsulares?

Somos repetitivos. Eso nos apunta un lector. No lo negamos, pero tampoco tenemos otra opción. Los graves asuntos que traemos día a día a estas páginas poseen una enorme repercusión en el futuro de nuestras Islas. Por eso no nos queda más remedio que insistir en varios temas. Por ejemplo, la necesidad de buscar personas nuevas capaces de percibir cuáles son nuestras posibilidades como pueblo, y utilizarlas en beneficio de Canarias. Personas que deben buscar unos partidos políticos adecuados a nuestro país canario; personas que en modo alguno pueden ser los podridos políticos actuales.

Con esta nueva clase dirigente -también esto lo hemos dicho- Canarias puede avanzar hacia su futuro como una irresistible fuerza de la naturaleza. Es decir, superando cuantos obstáculos encuentre en su camino, como lo han hecho las pujantes economías asiáticas que aman los beneficios del trabajo constante y serio.[…]

También estamos totalmente convencidos de las razones que aconsejan exigir enérgicamente, pero con argumentos, sosiego, paz y conversaciones inteligentes, la soberanía de Canarias. En esto también somos repetitivos. Tanto, como en la imperiosa obligación de recordar el martirio sufrido por el pueblo guanche, así como cumplir el mandato de descolonización de la ONU como muy tarde en 2010 y ponernos a salvo de las pretensiones de Marruecos. Un peligro que sólo podemos eludir como país soberano.

Editorial El Día, 19-08-2008

[1] Entrevista El Día, 17-08-2008