La voz de un canario auténtico
Los políticos canarios que se consideran a sí mismos
nacionalistas, y que se presentan como salvadores de esta tierra para esquilmar
al pueblo y conseguir sus votos con burdos engaños, deberían sentir vergüenza
de que otros isleños, obligados a emigrar, tengan que decirles lo que deben
hacer. Es el caso de Juan Pérez Lorenzo, miembro del Movimiento por
También coincidimos
con Pérez Lorenzo cuando afirma que "en Canarias no hay nacionalismo, y
eso es algo que tenemos que tener muy claro. Por un lado, han insultado la
inteligencia de nosotros, y, por otro, habrá gente cuya estructura intelectual
es muy permeable, pero todos sabemos que el fin último del nacionalismo es
constituir una nación, fundar una nación o dotar a una nación de Estado.
Malamente, unas personas que se autodefinen como
canarios, españoles y europeos pueden ser nacionalistas. En todo caso,
Coalición Canaria es un partido regionalista y hasta localista, porque es un
partido político que, quizás, defiende el statu quo de Canarias o de
ciertas personas que económicamente funcionan en Canarias, pero sin apartarse
del Estado español. En Venezuela se tiene otra perspectiva de los canarios:
para, por y desde Canarias. Y aunque, si bien es cierto que hay gente que se
considera española desde el punto de vista afectivo, primeramente son canarios
antes que españoles". Y si los obligan a elegir, sólo canarios, añadimos
nosotros. Sin embargo, no es esta la actitud de nuestros nacionalistas, cuya
defensa de estas Islas se limita a planteamientos teóricos, a postergaciones
timoratas o a irracionales enamoramientos de la españolidad de estas Islas. Por
eso tiene que venir un canario de fuera a leerles la cartilla. Si tuvieran
dignidad, dimitirían ahora mismo.
También hacemos
nuestro el planteamiento de Juan Pérez Lorenzo cuando se pregunta "¿qué
podemos pensar de una organización política que se dice democrática, pero que
ha advertido y ha dejado patente en todos los medios de comunicación que para
su próximo congreso queda terminantemente prohibido hablar de soberanismo? ¿Eso
es democracia? Eso es totalitarismo político; partidocracia.
Las élites políticas y partidarias están interesadas en rotar en los puestos
políticos. Eso es lo que les interesa". Con la circunstancia agravante de
subirse los sueldos mientras la crisis arroja al hambre a miles de familias
canarias, como han hecho los diputados y diputadas del Parlamento de Canarias.
Una institución cada vez más repudiada por el pueblo que, además, mantiene la
infame mentira del "gran" para Canaria -la isla más desangelada de
todas; la vergüenza del Archipiélago-, el orden alfabético para que Tenerife
ocupe el último lugar en vez del primero, como le corresponde por su
importancia, y la igualación a las demás de su tamaño en el escudo, también en
contra del uso tradicional y legítimo.
Qué distinta visión
tendrían los canarios de este hoy inútil Parlamento si en vez de seguir
engañando al pueblo con la reforma de un inservible Estatuto, se reuniese en
sesión plenaria y manifestase, sin temor alguno, que estas Islas no quieren
continuar como esclavas de quienes las colonizaron hace seis siglos; que
queremos mantener los lazos con España, pero en las condiciones de una nación
soberana que se relaciona, de igual a igual, con un país libre.
Lejos de esta digna
postura, los políticos nacionalistas sólo piensan en su propio bienestar. Por
eso están dispuestos a doblar la cerviz ante los partidos estatales, con los
que pactan lo que conviene para no verse privados de las migajas que les echan
en Madrid, donde sólo están para hacer política pura. Ni ellos merecen ser
canarios, ni Canarias se merece unos políticos como
ellos.
Editorial de
El Día, 22-07-2008