Canarias debe despertar ya
Siempre
fue rica en recursos que han sido aprovechados por la metrópoli
[…]
La única forma de
acabar con el pleito es dejar clara, de una vez por todas, la verdadera
realidad del Archipiélago: siete islas y unos islotes, y entre todos ellos una
isla mayor, Tenerife, que albergó la capital de Canarias hasta que las Islas se
dividieron de forma absurda y ridícula en dos provincias por la ignorancia de
un dictador. Hay que acabar con esta incongruencia, insistimos, pues en caso
contrario el pleito será perenne. Somos un Archipiélago, un país que debe ser
ya soberano, con una sola capital: Santa Cruz de Tenerife, situada lógicamente
en la isla mayor y más poblada y que ya lo fue hasta 1927 en que ese dictador,
sin Parlamento, claro, la aniquiló.
Es preciso que
nuestros políticos reflexionen y abran un periodo de transición en el que por
medio del diálogo, sin traumas ni violencia, convenzan a las Cortes Generales,
En Canarias ha vuelto
a florecer el mismo sentimiento de soberanía que surgió en Tenerife en 1827,
fecha en que por primera vez apareció un movimiento por la soberanía en
Canarias, en
Recomendamos leer con
detenimiento los dos textos que aparecen reproducidos junto a este Editorial,
pues en ellos se refleja claramente que pese a las opiniones vertidas desde
algunos sectores, Canarias es un país cuyo espíritu, después de décadas
dormido, comienza a despertar, aunque aún con algún temor. Comienza a
reanimarse el alma canaria. Los sentimientos y aspiraciones del pueblo canario.
Editorial
del periódico El
Día, 27-01-2008