No nos sirven estos políticos
… esa auténtica política pura requiere
nuevos políticos. Los actuales no nos valen porque están podridos. Después de
tantos años sin otro oficio, holgazanean en sus poltronas sin más interés que
subirse el sueldo mientras el pueblo sufre el embate de una dura crisis económica.
LIBRES nacieron en su día los guanches, y libres eran
hasta que unos despiadados conquistadores les arrebataron su tierra por la
fuerza de las armas. Con violencia destruyeron su organización social y familiar.
Sin escrúpulos fueron masacrados, vendidos muchos como esclavos y paseados
algunos por las Cortes europeas para que reyes y nobles pudiesen observarlos
como quien ve a unos animales exóticos capturados en tierras lejanas.
Ese fue el ignominioso
destino que le dieron a nuestros aborígenes los adelantados de Castilla. Los
guanches, como decimos, sufrieron un genocidio pero no fueron exterminados por
completo. De los que sobrevivieron descendemos los canarios de hoy. Nuestra
sangre se mezcló con la de españoles y portugueses, y también con la de otros
europeos, para configurar nuestra actual idiosincrasia. Somos la suma de muchos
pueblos y, en consecuencia, ciudadanos cosmopolitas dispuestos a entendernos
con cualquier ser humano del resto del mundo. La emigración, esa triste
diáspora a que nos han impulsado las dificultades de seis siglos de historia en
los que no hemos sido dueños de nuestro destino, ha puesto de manifiesto que un
canario es capaz de triunfar en cualquier lugar del planeta. No podemos negar
la evidencia de lo que somos. Estamos unidos a España por el idioma, la cultura
y las relaciones comerciales, si bien en los siglos pasados éstas fueron más
intensas con Inglaterra, Portugal, los Países Bajos y otras naciones del Viejo
Continente que con
Sólo el respeto que le
debemos al pueblo guanche nos impone luchar sin descanso en pos de nuestra
libertad. Pero no una lucha violenta, como ocurre en el País Vasco y que
nosotros lamentamos, pues ese territorio sí forma parte de España, sino
ideológica. Repudiamos la violencia porque violentamente nos conquistaron.
Queremos un debate inteligente y pacífico con el Gobierno español, para que
Madrid asuma sin prórroga un planteamiento inevitable: la soberanía de este
Archipiélago. Un planteamiento, como decimos, al que jamás podemos renunciar como
canarios por respeto a nuestros aborígenes. Sin embargo, existe otro motivo que
obliga al Gobierno español a asumir ese nuevo estatus que nos corresponde como
pueblo libre y soberano. La resolución 1.514 de las Naciones Unidas establece
que en el año 2010 deben estar descolonizados todos los territorios que aún
permanecen sometidos por algún yugo colonial. Es una resolución que España,
como país miembro de
El principal cometido
de los tres representantes nacionalistas en Madrid –una diputada, un diputado y
un senador– es recordarle al Gobierno español que debe cumplir, y hacerlo sin
demora, una resolución internacional. La auténtica "política pura"
consiste en conseguir que podamos ser nosotros mismos; que gocemos de nuevo de
esa libertad que tuvimos antes de la sangrienta conquista, porque libres
nacimos y libres éramos. Un logro que también le haría
justicia a nuestros martirizados guanches. Ahora bien: esa auténtica política
pura requiere nuevos políticos. Los actuales no nos valen porque están podridos.
Después de tantos años sin otro oficio, holgazanean en sus poltronas sin más
interés que subirse el sueldo mientras el pueblo sufre el embate de una dura
crisis económica. Son bastante ilustrativas al respecto las palabras de
Cristina Tavío, vicepresidenta primera del Parlamento
de Canarias y presidenta del PP en Tenerife. Reconoce Tavío
que la subida de sueldos de los diputados isleños ha sido una medida impopular,
aunque a veces hay que adoptar medidas impopulares. ¿Qué pecado hemos cometido
los canarios para que doña Cristina Tavío, persona
apreciada en esta Casa, se permita tratarnos con tanto cinismo? Aunque al menos
ella se ha dignado decir algo. Peor es el silencio, vergonzoso y vergonzante,
del presidente de
LOS CANARIOS merecemos
una Administración formada por políticos serios, competentes para resolver
nuestros problemas del presente y a la vez afrontar con garantías los retos del
futuro. Necesitamos jóvenes ejecutivos, economistas, técnicos, profesionales
cualificados. Hombres y mujeres que amen a su tierra más que a su bolsillo; que
no se suban el sueldo en épocas de penuria y luego tengan la desvergüenza de, o
no decir nada, o argumentar que se trata de una inevitable medida impopular.
Hombres y mujeres capaces de plantear, con la cabeza muy alta y la dignidad de
los guanches, que este pueblo nació libre y quiere volver a ser libre porque se
siente capaz y con recursos suficientes para afrontar su destino sin complejos.
Hombres y mujeres que vayan a Madrid no a mendigar para que el Estado español
les devuelva unas migajas de las riquezas que ha recaudado en Canarias y se ha
llevado de las Islas, sino a plantear, sin medias palabras, que sólo nos
sentiremos satisfechos cuando podamos administrar lo que siempre ha sido
nuestro. En definitiva, hombres y mujeres que sean auténticos canarios y no
advenedizos que acuden a la capital del Reino para practicar la "política
pura", doblegados como siervos incapaces de romper sus cadenas.
Extracto del Editorial de
El Día, 29-06-2008