Un país libre,
soberano y nuevo
Esperamos que no haya molestado a nadie la viñeta
publicada en nuestro editorial del pasado domingo. En cualquier caso, refleja
la realidad. Los canarios en Madrid sólo somos aves exóticas. Y continuaremos
siéndolo mientras nuestros representantes políticos, de forma especial los que
se califican a sí mismos como nacionalistas, no hablen claro en el Congreso de
los Diputados, en el Senado y en
Lejos de cualquier mala intención, la viñeta de
nuestro editorial tenía por objeto recordarle a doña
Ana Oramas y a don José Luis Perestelo
que en Madrid no son nada ni nadie hasta que no proclamen nuestras aspiraciones
de recobrar la libertad que nos fue arrebatada hace seis siglos. Porque, ¿de
verdad están Ana Oramas, José Luis Perestelo, Paulino Rivero y toda la jerarquía del
nacionalismo canario en el secreto de la liberación de esta tierra? ¿Saben algo
ellos que no sepa el pueblo soberano? ¿Son ignorantes los canarios o lo son sus
dirigentes?
Ojalá llegue el día, don Paulino, en que nos dé usted una
sorpresa; en que ponga los "clorocos" sobre
la mesa. ¿Cómo puede pensar, así como los señores y la señora que nos
representan en las Cortes españolas, que podemos continuar así para siempre?
¿Cuánto tiempo más hemos de permanecer como una nación sometida a una Metrópoli
con la que queremos mantener lazos afectuosos, culturales y comerciales, pero
no la avasalladora dependencia que nos impone ahora? Dejen ya de engañarnos con
la policía autonómica, la reforma del Estatuto y todas las machangadas
a las que recurren los parlamentarios autonómicos para justificar sus generosos
sueldos. Unos emolumentos, no lo olvidamos, que se incrementan cuando les parece
oportuno, mientras el pueblo sufre la peor crisis desde el final de
No queremos ser monárquicos, ni socialistas, ni
republicanos, ni conservadores. Nuestra aspiración es un liberalismo que
respete las leyes, pero no las leyes coloniales que nos someten. Queremos ser
un país libre como lo son los Estados Unidos, Malta, Cabo Verde, Isla Mauricio
y tantas otras ex colonias europeas. Un estatus que no se puede alcanzar
mientras sigamos pensando en tonterías. Necesitamos hombres y mujeres serios
que conduzcan estas Islas hacia un futuro mejor. Los políticos actuales sólo
saben enredarse en protestas estúpidas para justificar sus sueldos. Lo hacen
los alcaldes y alcaldesas, los concejales y los parlamentarios déspotas. Gente
que está podrida políticamente.
Por si faltaba algo en esta cadena de despropósitos,
nos sorprende el presidente del Gobierno de Canarias con su oposición a que se
privaticen los aeropuertos. Don Paulino, si los aeropuertos no han de ser
canarios, si no han de estar gestionados al menos por