Un nacionalista ni se entrega ni se somete

DICE EL PRESIDENTE canario, Paulino Rivero, que hay que dialogar con el Estado sin que eso suponga entreguismo alguno y menos una actitud sumisa. Por supuesto. Como principio, es lo menos que se le puede pedir a un nacionalista. Ahora bien, si se trata de un nacionalista auténtico, tampoco necesita que nadie le dé permiso para buscar su objetivo último, que es sacar a su tierra de la órbita del Estado, sin que eso suponga necesariamente la ruptura total. Es de personas inteligentes utilizar las herramientas que se tengan al alcance en cada momento para llegar a los fines propuestos y apoyarse en lo ya construido para aspirar a cambiarlo todo. Por tanto, Canarias puede ser dueña de su destino conservando todo tipo de relaciones con Madrid y Bruselas, que, al fin y al cabo, son el origen de la mayor parte de la cultura isleña. Sobre todo, las relaciones económicas, que serían necesarias hasta tanto Canarias pudiera desarrollar plenamente el gran potencial de su economía, lo que le permitiría dejar el actual intercambio con el Estado, que recauda impuestos y, a cambio, devuelve unas cantidades menores en sus Presupuestos Generales cada año. […]

[…] En resumen, si Paulino Rivero falla en esta doble tarea de emancipación que necesitan estas Islas y en restablecer el equilibrio entre ellas, sin imposiciones de Las Palmas, si falla, decimos, adiós Tenerife y adiós Archipiélago. Llegado ese caso, habría que abrir la vía internacional para conseguir los fines citados. En ese sentido, un primer paso importante es dotarse de un Estatuto adecuado, no el actual, que, por supuesto, es menos importante que la ley de Régimen Económico y Fiscal de Canarias, el REF, como el propio presidente Rivero dice. Pero eso no es ningún consuelo mientras no contemos con un texto totalmente diferente, especial, que, además, rectifique las tres mentiras del actual. Del orden alfabético y del escudo no hablamos hoy concretamente porque es tan evidente que han imperado el miedo y la maldad que no "merita" más explicaciones. […]

Extracto del Editorial de El Día, 3 Nov, 2007