La inaplazable reclamación de nuestra soberanía

Uno de los soportes políticos nacionalistas más sólidos, centrado en una fortaleza de mujer, sana y trabajadora, es Ana Oramas, alcaldesa de La Laguna y diputada por Coalición Canaria (CC) en las Cortes. Se trata, sin lugar a dudas, de una de las cabezas mejor amuebladas que tiene Tenerife, de las pocas que ya existen.

El escaño en el Congreso se lo ha ganado a pulso y así el pueblo lo ha refrendado. Pero ¿de dónde le viene la valía? Pues precisamente de su formación, de un estilo de hacer política sin doblegamientos, y aquí destacamos que a pesar de su estatura física, más bien baja, ha estado a más altura en las imágenes y en la sala de encuentros que Pepiño Blanco (PSOE), sin sonrisas hipócritas, con cara de circunstancias y de seriedad; en definitiva, no sometida al poder de la metrópoli, actitud que ha mantenido tanto político tinerfeño estúpido; precisamente porque su gestión en La Laguna, al servicio del pueblo, le imprime esa valentía que otros no han demostrado. […]

Pero volviendo a lo del agotamiento del modelo de CC, estamos de acuerdo con Oramas, y hay que buscar otros modelos y "modelas", otros hombres y mujeres, ya que los actuales están viciados y, lo que es peor, sometidos. Pero, como dijo el poeta, "metí la mano en el agua, la esperanza me mantiene". Y aquí nos preguntamos de qué nacionalismo se habla, ¿el que reclama más autogobierno y otras majaderías? Eso no es nacionalismo, sino sometimiento y esclavitud política.

Lo dijo un exministro y entendido internacional en finanzas: Canarias es autosuficiente. Y recientemente, en el Debate de EL DÍA, Francisco Pablo DeLuca, hombre de amplia visión y patriota, reiteró que las Islas pueden autoabastecerse. Y añadimos nosotros que precisamos de una Hacienda nuestra, no la del "señor", en la que no tengamos que mendigar, gota a gota, el esfuerzo de todos los isleños.

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Esperamos que la futura actuación de Oramas en las Cortes se centre en la reclamación de la soberanía para Canarias, algo que le fue arrebatada por la fuerza en el pasado.

Y recogemos aquí lo que se dijo en el Debate del pasado domingo por Ramón Moreno Castilla: "El nacionalismo canario hunde sus raíces en la propia tierra y tiene un componente y una dimensión antropológica impresionantes".

Ramón Moreno cuestionó las "prácticas" de los partidos nacionalistas que, a su juicio, han sido beligerantes con los "nacionalistas españoles de PSOE y PP", pero no han reconocido explícitamente el hecho colonial canario. Para Moreno, el ser nacionalista y no partir de que España tiene sobre Canarias el "gran y obsoleto" criterio de soberanía política y administrativa es "un despropósito".

"No puede entenderse que un nacionalista no reconozca el hecho colonial canario y que Canarias es una colonia que fue conquistada por la fuerza de las armas y tiene derecho a su descolonización", apostilló Moreno.

Asimismo, consideró que las afirmaciones sobre que el futuro del nacionalismo va a ir por donde quiera el pueblo canario "es la pescadilla que se muerde la cola, porque si no hay verdaderos dirigentes nacionalistas que hagan que este pueblo tenga conciencia política y asuma los valores del nacionalismo, está perdido".

Es por ello que le sugerimos a Oramas que su misión no es pedir más autogobierno, estrategia ésta inacabable, sino que se nos devuelva la soberanía y se nos dé un estatuto de transición hasta que lleguemos a ella. Porque no es la misión de un nacionalista cogobernar España.

Los puntos claves están en Madrid, Bruselas y la ONU, y la fecha es clara: 2010, año marcado por las Naciones Unidas para la descolonización de los territorios ocupados, y Canarias lo es; independientemente de que una trampa constitucional española permitió que se mantengan estas posesiones de la metrópoli, allende los mares, a 1.500 kilómetros de distancia, como una realidad "democrática". ¿Para quién? ¿Para el colonizador? ¿Una finca particular con derechos del medievo?

Cada vez es más abundante la opinión de los canarios sobre la soberanía. Las recibimos a diario a través de todos los medios de este grupo multimedia.

Y que se tenga en cuenta que lo que se persigue, para que lo lean los miopes, es la formulación de un Estado Libre Asociado, con lo que se mantendrían las relaciones culturales, el idioma, la economía en trato de igualdad, y nuestra inequívoca ligazón con la UE. De eso es de lo que se debe hablar en Madrid y Bruselas, lo demás es mantener nuestra situación colonial injusta y absurda en pleno siglo XXI. Y más temprano que tarde lo que es de justicia verá la luz de nuestro futuro.

Algo importantísimo. Que no olviden Ana Oramas y José Luis Perestelo, las voces nacionalistas de Canarias en el Congreso, que Marruecos está ahí, al acecho, a pocos kilómetros del Archipiélago, que dice que es africano y que le pertenece según el color en el que lo ha encerrado en sus mapas territoriales, nación que goza del favor y el apoyo de los Estados Unidos. Así que, ¡ojo!, que la seguridad del Archipiélago no está garantizada. Nos parece, salvo opinión de los "sabios" políticos, que la mejor solución, la mayor tranquilidad de las Islas está en ser un país, además de libre, soberano, que en cualquier momento se vea protegido por el mundo, por la ONU, por Europa.

Extracto del Editorial de El Día.es/2008-04-08