La inaplazable reclamación de nuestra soberanía
Uno de los soportes
políticos nacionalistas más sólidos, centrado en una fortaleza de mujer, sana y
trabajadora, es Ana Oramas, alcaldesa de
El escaño en el
Congreso se lo ha ganado a pulso y así el pueblo lo ha refrendado. Pero ¿de
dónde le viene la valía? Pues precisamente de su formación, de un estilo de
hacer política sin doblegamientos, y aquí destacamos
que a pesar de su estatura física, más bien baja, ha estado a más altura en las
imágenes y en la sala de encuentros que Pepiño Blanco
(PSOE), sin sonrisas hipócritas, con cara de circunstancias y de seriedad; en
definitiva, no sometida al poder de la metrópoli, actitud que ha mantenido
tanto político tinerfeño estúpido; precisamente porque su gestión en
Pero volviendo a lo
del agotamiento del modelo de CC, estamos de acuerdo con Oramas, y hay que
buscar otros modelos y "modelas", otros hombres y mujeres, ya que los
actuales están viciados y, lo que es peor, sometidos. Pero, como dijo el poeta,
"metí la mano en el agua, la esperanza me mantiene". Y aquí nos preguntamos
de qué nacionalismo se habla, ¿el que reclama más autogobierno y otras
majaderías? Eso no es nacionalismo, sino sometimiento y esclavitud política.
Lo dijo un exministro y entendido internacional en finanzas: Canarias
es autosuficiente. Y recientemente, en el Debate de EL DÍA, Francisco Pablo DeLuca, hombre de amplia visión y patriota, reiteró que las
Islas pueden autoabastecerse. Y añadimos nosotros que precisamos de una
Hacienda nuestra, no la del "señor", en la que no tengamos que
mendigar, gota a gota, el esfuerzo de todos los isleños.
*** *** ***
Esperamos que la
futura actuación de Oramas en las Cortes se centre en la reclamación de la soberanía para Canarias, algo que le fue arrebatada por la
fuerza en el pasado.
Y recogemos aquí lo
que se dijo en el Debate del pasado domingo por Ramón Moreno Castilla: "El
nacionalismo canario hunde sus raíces en la propia tierra y tiene un componente
y una dimensión antropológica impresionantes".
Ramón Moreno cuestionó
las "prácticas" de los partidos nacionalistas que, a su juicio, han
sido beligerantes con los "nacionalistas españoles de PSOE y PP",
pero no han reconocido explícitamente el hecho colonial canario. Para Moreno,
el ser nacionalista y no partir de que España tiene sobre Canarias el
"gran y obsoleto" criterio de soberanía política y administrativa es
"un despropósito".
"No puede
entenderse que un nacionalista no reconozca el hecho colonial canario y que
Canarias es una colonia que fue conquistada por la fuerza de las armas y tiene
derecho a su descolonización", apostilló Moreno.
Asimismo, consideró
que las afirmaciones sobre que el futuro del nacionalismo va a ir por donde
quiera el pueblo canario "es la pescadilla que se muerde la cola, porque
si no hay verdaderos dirigentes nacionalistas que hagan que este pueblo tenga
conciencia política y asuma los valores del nacionalismo, está perdido".
Es por ello que le
sugerimos a Oramas que su misión no es pedir más autogobierno, estrategia ésta
inacabable, sino que se nos devuelva la soberanía y se nos dé un estatuto de
transición hasta que lleguemos a ella. Porque no es la misión de un
nacionalista cogobernar España.
Los puntos claves
están en Madrid, Bruselas y
Cada vez es más
abundante la opinión de los canarios sobre la soberanía. Las recibimos a diario
a través de todos los medios de este grupo multimedia.
Y que se tenga en
cuenta que lo que se persigue, para que lo lean los miopes, es la formulación
de un Estado Libre Asociado, con lo que se mantendrían las relaciones
culturales, el idioma, la economía en trato de igualdad, y nuestra inequívoca
ligazón con
Algo importantísimo.
Que no olviden Ana Oramas y José Luis Perestelo, las
voces nacionalistas de Canarias en el Congreso, que Marruecos está ahí, al
acecho, a pocos kilómetros del Archipiélago, que dice que es africano y que le
pertenece según el color en el que lo ha encerrado en sus mapas territoriales,
nación que goza del favor y el apoyo de los Estados Unidos. Así que, ¡ojo!, que
la seguridad del Archipiélago no está garantizada. Nos parece, salvo opinión de
los "sabios" políticos, que la mejor solución, la mayor tranquilidad
de las Islas está en ser un país, además de libre, soberano, que
en cualquier momento se vea protegido por el mundo, por
Extracto
del Editorial de El Día.es/2008-04-08