EFEMÉRIDES DE LA NACIÓN CANARIA

UNA HISTORIA RESUMIDA DE CANARIAS

CAPITULO IV (III)

 

PERIODO COLONIAL, DÉCADA 1491-1500      

Guayre Adarguma *

1491 Junio 13. Córdoba (f. 70). Incitativa a las justicias de Sevilla y Jerez de la Frontera, para que determinen en la demanda presentada por Fernand González, vecino de Alcaudete, que pide le sean pagados 6.000 maravedís, de los que Pedro de Vique, hacedor de Pedro de Vera -gobernador que fue de Gran Canaria-, tuvo que depositar, dado que se los pagó por un canario gomero, que fue tomado por los obispos de Málaga y Canaria por ser cristiano. Don Alvaro. Decanus hispalensis. Antonius. Franciscus licenciatus. Bolaño.

1491 Junio 29. Córdoba (f. 76). Incitativa sobre una canaria a petición de Juan de Morales, vecino de Sevilla. Don Alvaro. Dean de Sevilla. Alcocer. Villasandino. M alpartida. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Junio 30. Córdoba (f. 108). Orden a doña Beatriz de Bobadilla, viuda de Fernán Peraza, para que devuelva a Francisco Rodríguez de Medina, tesorero de la iglesia de Gran Canaria, el importe de unos gomeros que le compró como de buena guerra y luego fueron tomados por el obispo de Canaria, por haberlos declarado libres el Consejo. Don Alvaro. Decano de Sevilla. Alcocer. Villasandino. Malpartida. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Julio 12. Córdoba (f. 49). Emplazamiento a Alfonso de Montilla, vecino de Ecija, para que comparezca ante el Consejo en seguimiento de la apelación que interpuso contra una sentencia de Juan Fernández, «el rubio», lugarteniente de corregidor de dicha ciudad, que falló en favor de Alonso de Eslava, en el pleito que trataron por la venta del primero al segundo de un esclavo gomero. Se da a petición de Alonso de Eslava, quien solicitó que la causa no se viese ante la Audiencia, por tratarse de una pequeña cantidad y por tener que permanecer en Santa Fe al servicio de los Reyes. Don Alvaro. Don Juan de Castilla. Johannes. Antonius. Gundisalvus. Franciscus licenciatus. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Agosto 19. Córdoba (f. 92). lncitativa a Juan de Robles, corregidor de Jerez de la Frontera, para que entienda en la petición de García de Asiego, que demanda a Pedro de Vera, gobernador de Gran Canaria, 14.400 maravedís y 48 fanegas de trigo a razón de 300 maravedís y una fanega mensuales durante los cuatro años que le sirvió en la conquista de dicha isla, de los que sólo le ha pagado 2.000 maravedís, y un pedazo de tierra plantado con majuelos que le arrebató injustamente. Don Alvaro. Decanus Ispalensis. Antonius. Gundisalvus. Franciscus licencia tus. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Agosto 30.(¿) 22.-Juan Rodrigues de Gamonales en mi nonbre y nonbre de Miguel de Plasencia suplico a V. M. q. por quanto avemos fama de servir a V. M. y ser vs. ...unas tas. q. están dondescendiendo la Matanza de Acentejo la primera rambla fasta la otra de los Charcos q. alinda con Baeça y sus compañeros e por quanto no es mucho para nosotros suplicamos aV. M. nos la mande firmar q. en esto ganará V. M. vassallos y será servicio a Dios. 30-VIII-1491 (?).(Datas de Tenerife, libros I AL IV)

 

1491 Septiembre 7. Cordoba (f, 24). Comisión a las justicias de Cáceres, para que entiendan en una demanda de Jorge Balicant, mercader genovés, que reclama a Alonso Sánchez, zapatero vecino de dicha villa, 11.500 maravedís que le pagó por tres esclavos gomeros, ya que éstos le fueron tomados por el obispo de Canaria, por ser cristianos y libres. Los citados esclavos son: Catalina de 40 años, Perico de 12 y Catalina de 3. Don Alvaro. Don Juan. Decanus. Gundisalvus. Franciscus licenciatus. Castillo. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Septiembre 7. Córdoba (f. 47). lncitativa a las justicias de Palos, para que entiendan en una demanda de Jorge Balicant, genovés, que reclama a Alonso García, albañil vecino de dicha villa, 6.600 maravedís que le pagó por esclavos canarios, ya que éstos fueron tomados por el obispo de Canaria, por ser cristianos y libres. Dichos esclavos son: Perico y Juanico, ambos de 5 años. Don Alvaro. Don Juan. Juanes. Gundisalvus. Franciscus licenciatus. Castillo. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Septiembre 26. El mando absoluto ejercido por Pedro de Vera en Gran Canaria y el temor que inspiraba su carácter violento y vengativo, ahogó en los primeros años que siguieron a la conquista el germen de descontento provocado por sus injustas preferencias entre pobladores y vecinos indígenas y entre españoles y extranjeros, germen que luego volvió a reproducirse con nuevo vigor a la llegada del gobernador Maldonado.

 

Fundaban sus reclamaciones los colonos en la facultad que se les concedía en una de las cláusulas de la Real Cédula de 20 de enero de 1487, cuando se decía que: «si por alguna persona o personas de los dichos vecinos e moradores de la dicha isla de la Gran Canaria de la tal partición fueren agraviados, visto los tales agravios se desfagan».

 

Encargóse de llevar a España aquellas quejas el personero del municipio Fernando de Porras, quien hizo a la vez presente al consejo que la isla se hallaba poblada de un número excesivo de canario  libres, cuya actitud era sospechosa y podía comprometer la tranquilidad del país, conviniendo a los intereses de la colonia su apartamiento y buscando para ello algunos medios secretos y eficaces.

 

Estas reclamaciones dieron ocasión a que se expidiese por los reyes de la metrópoli una nueva cédula en 26 de septiembre de 1491, disponiendo en ella que el juez de residencia oyese las quejas de los solicitantes y especialmente las de aquellos a quienes se debiera aún el todo o parte de sus sueldos como conquistadores, haciendo información y pagándoles una tercera parte en dinero y las dos restantes en tierras y aguas.

 

El gobernador, que sin necesidad de este mandato, deseaba cumplir con su deber, abrió la amplia información que se le indicaba y, evacuada esta pesquisa, la envió original a la Corte castellano-aragonesa que estaba a la sazón en Zaragoza, para ser allí examinada y en su vista proveyesen los reyes lo que fuera más procedente y legal.

 

En efecto, al año siguiente libraron otra cédula (12 de octubre de 1492), dirigida al mismo juez de residencia, en la que le decían: «A vos Francisco Maldonado, nuestro Juez Pesquisidor en la isla de la Gran Canaria, salud y gracia.

 

Sepades que por la pesquisa que ante Nos enviaste, pareció que algunas personas se quejan, que han sido agraviadas en los repartimientos que se han fecho de las tierras y heredades de esa isla por Pedro de Vera, e que se han dado tierras a unos e quitado a otros injustamente.

 

E porque nuestra merced e voluntad es de mandar proveer sobre todo ello, como cumple a nuestro servicio e al bien e pro común de esa dicha isla, mandamos dar esta nuestra carta para vos en la dicha razón; por la cual vos mandamos, que si algunos vecinos della con otros, toviesen algunos debates o quejas sobre el dicho repartimiento, los veades o fagades cumplimiento de justicia; e si alguno de los dichos vecinos alguna queja de Pedro de Vera, nuestro Gobernador de la dicha isla, tovieran sobre las dichas tierras, vos mandamos que toméis, juntamente con vos, a Pero Muñoz nuestro escribano de cámara, e ambos a dos juntamente los oyades e fagades cumplimiento de justicia a las partes, para lo cual todo que dicho es, con sus incidencias e dependencias, anexidades ó conexidades vos damos poder cumplido por esta nuestra carta e no fagades ende al».

 

Nótase desde luego en esta cédula que los reyes no se ocupaban de la observación, consignada por Fernando de Porras, respecto al temor que inspiraba la población indígena, omisión que se explica por el reclutamiento de Alonso de Lugo para la conquista de Palma y Tenerife.

 

Todos los guerreros canarios de alguna importancia, acaudillados por el guanarteme, por casación o voluntariamente se alistaron en efecto bajo las banderas de Lugo con la promesa de obtener una buena parte en los despojos de los guanche que iban a combatir.

 

Una escolta de cuarenta nobles escogidos entre su familia, le fue en esta ocasión concedida al antiguo soberano converso de Canaria, para ser liberados de la esclavitud a que tenían destinados al resto de los canarios empeñándolos con mayor interés en la empresa.

 

Entretanto, continuó Maldonado la ingrata tarea de oír agravios contradictorios y enmendar yerros que para otros eran ofensas, sin conseguir contentar a ninguno.

 

A pesar de estos disgustos, el plantío de cañas continuaba y las vides principiaba dar excelentes y copiosas cosechas que naves venidas de Europa recogían, vendiéndose el azúcar y el vino a subidos precios que dejaban a los colonos del  país abundantes doblas.

 

Para abrir al cultivo los quebrados terrenos de la isla y encauzar y utilizar sus aguas, se hacía ya sentir la falta de brazos que estuviesen forzosamente aplicados a estas rudas tareas, y entonces fue cuando empezaron a organizarse pequeñas expediciones que, saliendo del puerto de las Isletas y siguiendo la costa fronteriza del continente, se detenían en los puntos menos peligrosos y por sorpresa se apoderaban de los escasos habitantes de aquellos desiertos, trayéndolos como esclavos a Gran Canaria.

 

Conocemos una de esas expediciones, preparada en Las Palmas por Fernando Manzano con una carabela de que era capitán Alonso de Morales, vecino de Cádiz, y piloto Lorenzo y Yánez Artero, natural de Lagos en Portugal, cuyo buque pudo llegar hasta la costa de Guinea y, desembarcando allí su tripulación armada, robó y saqueó cuanto encontró a su paso, llevándose un numeroso cargamento de negros. Denunciado este acto de piratería al rey de Portugal, que creía ser dueño de aquel territorio, fueron condenados sus autores por los Reyes Católicos a devolver lo hurtado y a otras graves y severas penas. Suponemos que el hecho fuera punible, no por el comercio de esclavos que tácitamente se permitía, sino por la invasión de una costa perteneciente a una potencia extranjera y con la cual se estaba en paz en aquellos momentos.

 

También nos revela aquella expedición que los buques encontraban ya en Las Palmas suficientes recursos para reparar sus averías, tomar agua y víveres y completar y armar para la piratería sus tripularios. (Agustín Millares Torres; 1977, t. II: 213-17)

 

1491 Septiembre 27. Córdoba (f. 81). Orden a Francisco Maldonado, pesquisador de la isla de la Gran Canaria, para que vea los canarios que viven con Fernando de Guanarteme y el asiento que con éste se hizo al conquistar la isla, y si hay más de cuarenta, que fueron los concedidos para que en ella viviesen con dicho Guanarteme, los haga salir para que vayan a cualquier parte del Reino o fuera de él, donde quisieren. Dicha medida se debe a la petición presentada por Fernando de Porras, en nombre del concejo, justicias y vecinos de Gran Canaria, que temen que se levanten tales canarios, que han pasado de cuarenta a ciento cinquenta en ocho años, dado el escaso número de cristianos. Don Alvaro. Deán de Sevilla. Alcocer. Malpartida. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Septiembre 27. Córdoba (f. 288). Orden al Ido. Diego López de Astudillo, a petición de Fernando de Porras, en nombre propio y en el del concejo y vecinos de Gran Canaria, para que tome juramento a doña Beatriz de Bobadilla, viuda de Fernando Peraza, sobre los mil castellanos y cuatrocientos quintales de orchilla, valorados en otros mil castellanos, que dió a Pedro de Vera, gobernador de Gran Canaria, como sueldo de los participantes en la expedición contra los gomeros que mataron a Fernando Peraza, señor de La Gomera, y para que informe de las personas que fueron vendidas por la dicha doña Beatriz, a quiénes la hizo ya qué precio, ordenándose a los compradores de dichos gomeros que no demanden su importe, pues han sido pagados con el trabajo de los mismos. Don Alvaro. Don Juan de Castilla. Ochoas. Andreas. Antonius. Franciscus. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491. Septiembre (s.d.). Córdoba (f. 123). Incitativa a Francisco Maldonado, pesquisidor de Gran Canaria, para que determine en la petición de García de Asiego, vecino de dicha isla, que demanda a Pedro de Vera, gobernador que fue  de Gran Canaria, un pedazo de tierra plantado de majuelos, que le tomó sin razón, y sobre otros agravios recibidos de él. Don Alvaro. Johannes. Antonius. García. .Franciscus licenciatus. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Septiembre (s.d.). Córdoba (f. 300). Orden a Francisco Maldonado, pesquisidor de Gran Canaria, para que haga cumplir las cartas concedidas, a petición de Fernando de Porras, para que se pague a los vecinos y moradores, que estuvieron en la conquista de la isla, la que se les prometió en dineros, tierras y heredamientos, y que el gobernador Pedro de Vera no había cumplido. Don Alvaro. Deán de Sevilla. Johannes. Andreas. Antonius. Franciscus licenciatus. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Noviembre 29. Córdoba (f. 235). Incitativa al asistente de Sevilla para que determine en la demanda presentada por Sancho de Herrera, en nombre de sus sobrinos Guillén Peraza y doña Inés Peraza, hijos del difunto Fernando Peraza, señor de La Gomera, y de doña Beatriz de Bobadilla, sobre los bienes  de su padre y las rentas de dicha isla, valoradas en 600.000 maravedís anuales, administrados por doña Beatriz como su tutora. Don Juan, Johannes. Andreas. Antonius. Franciscus licencia tus. Castillo. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Diciembre 12. Córdoba (f. 194). Citación a Pedro de Santana, vecino de Sevilla, procurador de Fernando de Gáldar Guanarteme, vecino de Gran Canaria, a petición de Fernando de Dávila, procurador de Pedro de Vera, gobernador de dicha isla, en el pleito que ambas partes trataron ante Francisco Maldonado, juez pesquisidor de Gran Canaria, sobre ciertas cabras y maravedis, y de cuya sentencia ha apelado Pedro de Vera ante el Consejo. Decanus. Yspalensis. Juanes. Andreas. Antonius. Franciscus licenciatus. Mármol. (E.Aznar; 1981)

 

1491 Diciembre 15. Córdoba (f. 55). Incitativa al licenciado Rodrigo de Coalla, teniente de asistente de Sevilla, para que determine en el pleito que trata Francisco Negrón, mercader veneciano, contra doña Inés de Peraza, señora de las islas de Canaria, por el arrendamiento que le hizo de su orchilla, en el que se dan dilaciones por ser él extranjero. Don Alvaro. Johannes licenciatus. Juanes. Andreas doctor. Antonius. Franciscus licenciatus. Mármol. (E.Aznar; 1981

 

1491 Diciembre 23. Real de la Vega de Granada. (f. 168). Orden a los concejos y justicias de las ciudades de Jerez y Cádiz, de las villas de Santa María del Puerto, Rota, Sanlúcar de Barrameda, Huelva, Palos y Moguer, y de las islas de Canaria, para que no consientan que ningun canario pase a Gran Canaria sin licencia de los Reyes, que han prohibido que dichos canarios permanezcan en la mencionada isla y ordenado que si alguno vuelve a ella sin su licencia sea muerto por ello. El Rey y la Reina. Coloma. (E.Aznar; 1981

 

1491 Mayo 10. Sevilla AS, RJS,. ACW.Cuaderno extractos del A:S. D. Fern. y Da. Isabel a Da. Beatriz de Bobadilla. Inés Rodríguez de Medina, vecina que fué de Gran Canaria por ellos dieron. E otrosy rrecibáy juramento de la dicha Doña Beatriz e de sus fazedores de todos los mrs. que declararen que asy han avido de los dichos gomeros, e mandéys de nuestra parte e nos por la presente mandamos a la dicha Doña Beatriz que dentro del dicho término que por vos de nuestra parte le fuere mandado vos los dé para que vos los enbiéis a poder de los rreverendos y n Christo padres obispos de Málaga e Canaria, del nuestro consejo, para que ellos los rrestitúan a las personas que conpraron los dichos gomeros. E s y dentro del dicho término non vos diere e paga re los dichos mrs. fagáys entrega e execución en sus bienes e los vendades e rrematedes en pública almoneda e el valor entreguéys e fagáys pago de todos los mrs. que asy declararen la dicha Doña Beatriz e sus fazedores que rresibieron de los dichos gomeros para que acudades con ellos a los dichos obispos. E otrosy por quanto Pedro de Vera dixo e declaró en nuestro consejo, por virtud de juramento que le fué tomado, que allende de los gomeros que fueron vendidos por el dicho Pedro de Vera que le ha vendido fasta cinquenta e siete cabezas e de  Francisco de Mercado e Juan  Verde e Francisco Despinosa los quales diz que heran suyos e de otros escuderos de la isla de la Grand Canaria que les cupieron de sus partes, de los quuales diz rrescibieron e lleuaron fasta dozientos mill mrs. por que fueron vendidos, por esta nuestra carta vos mandamos que luego rrescibáys juramento de los dichos Francisco de Mercado, e Juan Verde, e Francisco Espinosa quántos eran los dichos gomeros que as y traxeron e quántos dellos heran suyos e por qué contía de mrs. fueron vendidos e a quién acudieron con los dichos mrs., e asy fecho el dicho juramento, constringáys a los dichos Francisco .Mercado e Juan Verde e Francisco Despinosa e a las personas que declararen que ouieron los dichos mrs, que se fallaren averlos rrecibido que vos los den e entreguen dentro del término que por vos les fuese mandado por nuestra parte.

 

Es y dentro del dicho témino non los dieren, fagades entrega execución en sus personas e bienes por los dichos mrs. e los vendades e rrematedes en pública almoneda e de su valor entregedes e fagades pago de los dichos mrs. que asy ouieren rrecibido de las dichas cinquenta e syete cabezas que asy fueron vendidas para que vos asy acudades con ellos a los dichos obispos para tornarlo a los que conpraron los dichos gomeros. E allende de lo suso dicho vos ynforméys por quantas partes e maneras mejor e más complidamente lo podierdes saber qué gomeros e gomeras fueron los que asy cupieron a la dicha Doña Beatriz de Bouadilla e a los dichos Francisco de Mercado e Juan Verde e Francisco Despinosa e a los otros escuderos e vecinos de la ysla dela Grand Canaria e otras quales quier personas e a qué partes e logares los enbiaron a vender e qruién e quáles personas los vendieron e qué contías de mrs. han avido dellos. E la dicha ynformación avida e firmada de vuestro nonbre, cerrada e sellada, la enbiad ante nos por que la mandemos ver e en ello se prouea segund cunple a nuestro seruicio. E mandamos a qualesquier personas que para ello deuen ser llamadas que vengan e parescan ante vos etc. Para lo qual vos damos poder conplido.

 

Dada en Córdoua, xxj de maio de xcj años. Don Aluaro. El dotor Don :Alonso. Francisco Luna. Yo Alonso del Mármol etc. (D.J. Wölfel)

 

1491 Junio 13. Córdoba AS, RS,. ACW, pc. XIlI-1491- VI- VII/1-2. .Fernand González, Incitatiua.  Don Fernando e  Doña Ysabel etc. A los alcaldes e otros justicias qualesquieras asy de la muy noble cibdad de Seuilla e Xerez de la Frontera , como de todas las otras cibdades etc. salud e gracia. Sepades que Fernand González, vezino de la villa de Alcabdete, nos fizo rrelación etc. diziendo quél ovo comprado e conpró de Pedro de Vique, hazedor de Pedro de Vera, nuestro governador que fué de la ysla de la Grand Canaria, vn Canario gomero por precio e con tía de seys milI mrs., del qualle hizo carta de venta. El qual dicho Canario diz que le fué tomado por los rreverendos yn Christo padres obispos de Málaga e Canaria, del nuestro consejo, por nuestro mandado, diziendo ser christiano e libre e no podiendo ser catyuo. El qual diz que  tiene conoscimiento de los dichos obispos como le tomaron el dicho Canario.

 

E que. Como quier quél ha rrequerido al dicho Pt:dro de Vique que le dé e pague los dichos mrs. que le dió por el dicho Canario, e al dicho Pedro ,de Vera que ge lo faga sano, diz que lo no ha querido fazer diziendo que nos le avíamos mandado depositar cierta contya de mrs. para pagar a todos aquellos a quien el dicho Pedro de Vique avía vendido los dichos Canarios, e que él viniese a nos e mandárgelo vamos pagar. Por ende nos suplicaua que pues el dicho Pedro de Vique avía depositado dineros de que los dichos Canarios se pagasen, le mandásemos pagar lo que él avía dado por el dicho Canarío, o que sobre ello le proueyésemos de rremedio de justicia, o como la nuestra merced fuese. E por quanto al tienpo que el dicho Pedro de Vera por nuestro mandado depositó ciertos mrs. para pagar los dichos Canarios que por él fueron vendidos el dicho Pedro de Vique dexó un memorial firmado de su nonbre de los Canarios quél vendió, e a quién e a quáles personas e por qué precios fueron vendidos, nos mandamos ver el dicho memorial, en el qual no parese nin se falla el dicho Canario quel dicho Fernand González dize que le conpró al dicho Pedro de Vique, mandamos dar esta nuestra carta para vos en la dicha rrazón por la qual vos mandamos a todos e a cada v no de vos que luego veades lo suso dicho e llamadas e oydas las partes a quien lo suso dicho toca e atapne lo más breuemente e syn dilaión que ser pueda fagades e adnistredes al dicho Fernan González entero conplimiento de justicia por manera etc. (Emplazamiento en forma.) Dada en la muy noble cibdad de Córdoua, a treze días del mes de junio año etc. de milI e quatrocientos e vn años. Don Aluaro. J ohannes licenciatus, Decanus Ispalensis, Antonius doctor, Franciscus licenciatus. Yo Juan de Bolino, escr. de Cámara del Rey y de la Reina nuestros señores, la fiz escreuir por su mandado con acuerdo de los de su consejo. (D.J. Wölfel)

 

1491 Septiembre 27, Córdoba, AS, RS,. AC\V, pc. XIII-1491-IX/7-8. Consejo de la Grand, Canaria -Sobre el socorro que hizo Doña Beatriz de Bouadilla (sic, en vez de: que se hizo a). Don Fernando e Doña y sabel etc. A vos el licenciado Diego Lopez de Astudillo, salud e gracia. Sepades que Fernando Porras por sy i en nonbre del consejo e vezinos e moradores de la isla de la Grand Canaria nos fizo rrelación etc. dyziendo que al tienpo que los canarios gomeros mataron a Femand Peraça, cúya era la dicha ysla de la Gomera, diz que Doña Beatriz de Bouadilla, muger del dicho Femand Peraça, ovo demandado socorro para contra los dichos canarios a Pedto de Vera, gouemador de la dicha isla de la Grand Canaria, el qual fué con cierta gente, e agora nos los mandamos pagar los que a ellos cupo en pago de su sueldo de los dichos canarios. Lo qual diz que no se devería fazer por que la dicha Doña Beatriz de BouadilIa diz que dió milI castellanos de oro al dicho Pedro de Vera e más de quatrocientos quintales de orchilIa que valían otros mill castellanos e dello deuiera él pagar el sueldo de la dicha gente e no darles lo que después les avía de ser tomado, pues lo suso dicho él non avía de aver, saluo que rrepartir ello con la dicha gente, o mandásemos que las personas que conpraron los dichos canarios pues se han seluido delIos los tornasen syn demandar mrs. algunos pues el seruicio que delIos se han seruido vale lo que por ellas dieron, o con la nuestra merced fuese. E porque nos queremos saber la verdad de lo suso dicho e asy mismo queremos saber las personas, onbres e mugeres e niños, que la dicha Doña Beatriz e otros por su mandado vendieron. quáles e quántos fueron e a quién se vendieron e a qué precio, en el nuestro consejo fué acordado que deuíamos mandar dar esta nuestra carta para vos en la dicha rrazón. E nos touímoslo por bien, por que vos mandamos que luego que con esta nuestra carta fttéredes rrequerido vades a la dicha Doña Beatriz de Bouadilla e le rrequeráys e mande des de nuestra parte e nos por la presente mandamos que faga juramento ante vos en forma deuida de derecho qué es lo que dió al dicho gouemador por rrazón del dicho socorro, e asy mismo quién fueron las personas, onbres e mugeres, moços e niños, que ella ovo de la dicha ysla de la Gomera e a quien ea quáles personas los dió o vendió ella o otras personas por ella i a qué partes o por qué quantías de mrs., e 1o que asy declarare sobre juramento fyrmado de vuestro nonbre e synado de escriuano público ante quien pasare lo enbiad etc. Dada en la cibdad de Córdoua, a veyrite i siete días de setienbre dexcj años. Don Aluaro, Don Juan de Castillo, Johannes doctor, Andreas doctor, Antonius doctor, Franciscus liceciatus. Yo Alonso de Mármol etc. (D.J. Wölfel)

 

1491 Diciembre 12. Córdoba (f. 194). Citación a Pedro de Santana, vecino de Sevilla, procurador de Fernando de Gáldar Guanarteme, vecino de Gran Canaria, a petición de Fernando de Dávila, procurador de Pedro de Vera, gobernador de dicha isla, en el pleito que ambas partes trataron ante Francisco Maldonado, juez pesquisidor de Gran Canaria, sobre ciertas cabras y maravedis, y de cuya sentencia ha apelado Pedro de Vera ante el Consejo.

 

1491 Septiembre 27. Córdoba (f. 81). Orden a Francisco Maldonado, pesquisador de la isla de la Gran Canaria, para que vea los canarios que viven con Fernando de Guanarteme y el asiento que con éste se hizo al conquistar la isla, y si hay más de cuarenta, que fueron los concedidos para que en ella viviesen con dicho Guanarteme, los haga salir para que vayan a cualquier parte del Reino o fuera de él, donde quisieren. Dicha medida se debe a la petición presentada por Fernando de Porras, en nombre del concejo, justicias y vecinos de Gran Canaria, que temen que se levanten tales canarios, que han pasado de cuarenta a ciento cinquenta en ocho años, dado el escaso número de cristianos.

 

1492. Llegaban a las islas canarias barcos procedentes de Guinea, en 1494 se constata una expedición a aquella zona. Los reyes prohíben, ante esto, ir a Guinea, por cédula real otorgada por la monarquía de las españas en 1495; en otra dada en Salamanca y en 1503 reconocían como lícito el comercio de negros de la colonia con Guinea, siempre que se contara con la licencia del monarca lusitano.

 

Los requerimientos reales castellanos parece que paralizaron el tráfico fraudulento de los colonos europeos establecidos en canarias con Guinea, por algunos años, aun cuando se conozcan episodios sueltos.

 

A la par que esto sucedía se comenzó un proceso de exportación de esclavos, en cantidades apreciables, directamente desde la isla de Santo Tomé a las Antillas españolas, con escala previa en Canarias. Así en 1526 tuvo lugar, en el período de concesión de Gouvenot, una segunda remesa de 300 negros desde Santo Tomé a Santo Domingo, habiéndose realizado quizás la primera en 1525.

 

La organización de este comercio desde Canarias era lenta, y hasta llegar a su último destino podía tardar aún más. Las operaciones tenían por objeto importar esclavos directamente a las islas, para venderlos en ellas o reexportarlos a Indias en pequeñas cantidades, para uso individual de los colonos españoles allí establecidos.

 

Los armadores solían ser personas de conocida solvencia económica y, a veces, con cargos en la Administración de la metrópoli en la colonia. Así se cuentan entre ellos a gobernadores, regidores, escribanos, mercaderes y gentes del común. (Manuel Lobo Cabrera-Elisa Torres Santana; 1991)

 

1492. Alonso [Fernández] de Lugo, esclavista y capitán por los Reyes Católicos, obtiene en el campamento de Santa Fe de Granada, en 1492, licencia para conquistar Benahuare (La Palma) y Chinet (Tenerife); e inicia la conquista de la isla de La Palma afines de septiembre de 1492, que logrará conquistar e 3 de mayo de 1493. Como botín de guerra, arrasa los bandos que no eran de paces, hace depredaciones y esclavizaciones de más de 200 guanches que después vende. Este era el único capital previsible para la subvención de la invasión y conquista, pues la bula Regimini gregis de 1476 estaba ya abolida. 15-III-1.493: (Noticia del descubrimiento de América.)

 

1492. Las Islas Canarias y el continente americano poseen una historia paralela que comienza para ambos a finales del siglo XV, en las primeras cuando se produce la in invasión conquista y saqueo por la corona castellana de las isla que aún permanecían libres, y en el continente americano, a raíz de su “Descubrimiento”  por esa misma Corona. A partir de ese momento, muchos serán los puntos de confluencia y de relación entre una colonia y otra del Atlántico.

1492. Parte de la rada de Hipalám (San Sebastián) en La Gomera las embarcaciones "Niña", "Pinta" y "Santa María" al mando del masacrador de pueblos Cristóbal Colón en el viaje del “descubrimiento” de América.

Pronto los colonizados canarios pasarán a engrosar la lista de emigrantes hacia el denominado Nuevo Mundo, como asimismo los productos canarios harán la ruta de ida hacia América, mientras que, a la inversa, determinados productos de las colonias americanas tendrán acogida en el Archipiélago Canario.

 

1492. “La conquista y posterior colonización de las Islas Canarias discurre paralela y abrazada al descubrimiento de América. Entre 1492 y 1506, al menos doce de las mayores expediciones hacia el Nuevo Mundo hacen escala en La Gomera. Entre ellas las capitaneadas por Colón, Alonso de Ojeda, Américo Vespucio, Pedrarias, La Cosa, Yánes  y Ovando. Por ello, canarios o colonos residentes en Canarias se convierten por las buenas o la fuerza en expedicionarios de conquista y colonización. Pedro de Mendoza recluta tres compañías de voluntarios en ruta al Estuario de La Plata , donde efectuará la primera fundación de Buenos Aires sobre 1535. Al año siguiente, Pedro Fernández de Lugo, hijo del primer Adelantado, embarca 1.500 soldados para la conquista de Santa Marta en Colombia, canarios la mitad de ellos. Pedro de Heredia en el Sinú, Diego de Ordáz en Paria (Venezuela), Hernando de Soto en Florida, Jorge Spira en Coro (Venezuela), y Francisco de Montejo en Yucatán, entre otros, contribuyen a ese movimiento migratorio. Se calcula en 10.000 el número de canarios emigrados a América en una centuria.  

 

Al tiempo que América se puebla de canarios, las islas se van despoblando y esto genera conflicto entre los caciques criollos y la metrópoli. Los primeros alegan que las islas quedan indefensas e improductivas; la metrópoli propicia las primeras emigraciones clandestinas con la complicidad de las autoridades.

 

En la isla de Santo Domingo se funda San Carlos de Tenerife con naturales de Canarias; y se instaura una Corporación municipal y se fabrica una pequeña iglesia dedicada a la patrona de Canarias, paradójicamente con imagen de rostro blanco, ya que como sabemos “las Candelarias” son de rostro moreno. Los sancarleños sé autodenominaron “isleños” y como tales fueron y son conocidos en toda América, “sintiéndonos orgullosos de ser isleños en América”. Con la contribución de canarios, en esta isla de Santo Domingo se fundaron localidades como Banica, Hincha, San Rafael de  Angostura, San Miguel de la Atalaya, Las Caobas, Dabajón, Baní, Valle del Cibao, etc., y ciudades portuarias como Montechristi, Puerto Plata, Sabana de la Mar o Samaná.

 

En aquellas tierras, una placa conmemorativa reza así: “1756-1981, el brigadier de la colonia fundó la ciudad de Santa Barbara de Samaná el 21 de agosto de 1756 con familias traídas expresamente de las Islas Canarias”.  

 

Puerto Rico es colonizado también por los canarios. En torno a 1720 fue la etapa de mayor impulso migratorio desde las islas: llegaron unas 785 personas, concretamente de Tenerife y Gran Canaria. Allí fundaron Loiza, Bayamón, Toa, Mayagüez, Vega Alta y Manatí.

 

Muchos son los barcos que regresan de América con las bodegas llenas de un oro y una plata impregnados del sudor y la sangre de muchos isleños. El tabaco y la caña también traían sabor canario. Cuba es asimismo destino de canarios. Una de las ciudades más importante de Cuba es fundada por isleños el año de 1693: Matanza. Muchos canarios se revelan contra los abusos de los terratenientes y promueven la protesta campesina a la vez que son obligados a huir al monte y cargar con el sobrenombre de bandoleros; y pese a no serlo, le quitaban a los ricos para dárselo a los pobre. Entre ellos destacan Matagás, Gallo Sosa, y sobre todo Manuel García Ponce, más conocido como El Rey de los Campos de Cuba, quien más tarde ingresa en el ejercito mambí que logra la independencia en 1898. Baracoa, Guanabacoa, Caibarien y Matanzas, son lugares de Cuba que nos recuerdan pueblos canarios.

 

Y por último Venezuela, lugar de especial atracción migratoria para los canarios. Hablar de Canarias y Venezuela es tan prolijo que nos llevaría mucho tiempo, vasta decir que entre 1770 y 1790 el canario representa el 52 % de toda la emigración blanca llegada a este país. Uno de los focos que aglutina a muchos canarios en Caracas se le conoce como la parroquia de La Candelaria y Chacao. Otras concentraciones se dan en los alrededores de Caracas, en La Vega, Baruta y San Antonio de los Altos. En otros lugares como la Colonia Mendoza en Barlovento, situada entre Cúa y Ocumare del Tuy, es notable la presencia de isleños, así como en los valles de Aragua, muy cerca de la ciudad de Valencia. La presencia de agricultores isleños es notable en Estado Lara, Quibor, Quise, Carora, El Tocuyo, Humocaro, Duaca, etc, donde hasta el día de hoy la presencia canaria es tremendamente significativa. Una parte importante de la producción de tomates, cebollas y papas son cosechadas en estos pueblos, donde la presencia de gomeros es notable,  procedentes particularmente de Agulo y Alojera.”  

(Ángel Suárez Padilla)

 

1492 Enero 21. Santa Fe (f. 161). Orden al Ido. Rodrigo de Coalla, a petición de Francisco Fernández de Arevalo, procurador de los vecinos de la isla de Gran Canaria, para que cobre los libramientos atrasados de los que intervinieron en la conquista de dicha isla; cuyo pago fue confiado en primer lugar a Luis de Mesa, receptor de Sevilla y de su arzobispo, y cuando éste fue preso al receptor Diego de Medina, quien suspendió las entregas. El Rey y la Reina. Coloma. (E.Aznar; 1981

 

* Guayre Adarguma Anez’ Ram n Yghasen