El ejemplo de Andorra, válido para Canarias

En un artículo publicado el jueves[1-05-3008] en las páginas de Economía, exponía nuestro colaborador Antonio Tejera Reyes un interesante ejemplo de soberanía económica en un país diminuto, Andorra. Legalmente es un principado donde cogobiernan España y Francia, pero, en la práctica, es una nación más con capacidad para decidir sus fuentes de ingresos, sus instituciones políticas, sus leyes y hasta su política exterior. Pues bien, si Andorra, mucho más pequeña que Canarias y encajada en la frontera de dos grandes Estados, como son el francés y el español, tiene derecho a esa soberanía y, además, puede vivir por sí misma -y con un buen nivel de vida, por cierto-, cuánto más podría reclamar este Archipiélago gobernarse por sí mismo estando a 1.500 kilómetros de territorio peninsular. Por eso, no se entiende el conformismo actual de la mayoría de los canarios con la situación y esa españolidad que dicen sentir algunos, a no ser que se interprete este fenómeno bajo el prisma del síndrome de Estocolmo, que se produce cuando el rehén, después de un largo tiempo secuestrado, llega a comprender las razones de su captor y hasta simpatiza con él. Pero no se puede obviar que es imposible sentir amor por quienes asesinaron a nuestros antepasados, aunque hayan transcurrido siglos. Por eso, hay que poner en marcha ese proceso que dote a Canarias de soberanía antes del año 2010, el plazo que se han marcado las Naciones Unidas para acabar con los territorios colonizados en el mundo, una oportunidad que no deben dejar pasar estas Islas. Y para eso hay que acabar antes con las trampas saduceas, con los contubernios judeo-masónicos y con los trucos jurídico-políticos.

Y, volviendo al aspecto económico de la soberanía, un político español que acaba de dejar un altísimo puesto en los organismos financieros internacionales, a su paso por Santa Cruz de Tenerife, cuando se le pidió opinión al respecto, dijo que él creía que Canarias podía ser económicamente autosuficiente. Lo que añadimos nosotros, y en eso coincidimos con lo que reclamaban los sindicatos este Primero de Mayo, es que hay que ir hacia otro modelo económico. No se puede seguir toda la vida con las mismas ideas y con el turismo casi como única fuente de ingresos. Ese sector tiene el futuro garantizado mientras no cambien el clima y las temperaturas y el sol casi permanente que disfrutamos a diario, así que dediquémonos a pensar en nuevas formas de desarrollo. Y, de paso, no vendría mal una renovación generacional en quienes dirigen tantos y tantos foros económicos en Canarias, muchos de los cuales están acomodados y no sirven para los nuevos tiempos. Finalmente, ¿por qué esta tierra, con los recursos que posee, suficientes para mantener a su población, ha sido siempre tierra de emigrantes, aunque ahora acoja a los que vienen de otros países? Pues porque no se han administrado adecuadamente esos recursos, porque han primado el caciquismo y la mala administración. Pero eso se puede cambiar.

 

Fuente: El Día, 3-05-2008