El Poeta uruguayo, Elder Silva,
pasó fugazmente
por
Tamarant (Gran Canaria)
Pedro J. Brissón *

Después de la conferencia y presentación del libro “
No conocía personalmente a Elder, pero después de un abrazo efusivo y
de una corta charla, ya sabía que ese carisma impulsivo y desbordante de alegría
había hecho un hueco amistoso entre ambos. Ese impacto de afinidades quedó
demostrado más tarde en el local de Faita, donde tuve la gran suerte de
escuchar al poeta, recitando versos emanados de su fuente productiva, algunos
poemas inspirados en sus progenitores, y una poesía reciente y elocuente sobre
el turismo en Canarias.
“Allá, en Uruguay estamos en pruebas y está dando buenos resultados
la democracia popular, incluso en los presupuestos de barrio” –nos contaba
Elder. Que envidia sana saber que los nuevos gobernantes cuentan con el pueblo
porque ellos a su vez son el pueblo.
“Y la cultura va en aumento, ahora mismo se puede montar cualquier acto
cultural con éxito emplazado en cualquier Boliche”- nos seguía contando.
Elder, aquí los boliches se los fuman, ¿qué es eso? (risas)
“No amigos, allí son simple bares de copas, pero están funcionando
como verdaderos revulsivos culturales”- dijo entre la expectación que nos
despertaba.
Y es que Elder combina la literatura con su trabajo de asesor en temas de
descentralización cultural en la capital uruguaya, siendo actualmente, Director
del Centro Cultural Florencio Sánchez de Montevideo.
Aunque ya era bastante tarde, -y después de estar escuchando unas notas
de intercambio musical Canarias-Uruguay, cerraba la sesión melódica el
cantante Alfredo Zitarrosa-, dimos un corto paseo por
Caleta de Arriba, respirando salitre; y agradeciendo a la luna la iluminada
noche, que nos dejaba admirar a un batiente y espumoso mar embravecido.
A la mañana siguiente nos despedíamos en el puerto, Elder y Samir
regresaban a la isla hermana de Achinet (Tenerife), no sin antes saber que la
realidad de Canarias estaba definitivamente bien impresa en este gran poeta. Y
es que Elder no es un conformista, es un viajero sabio, y no un simple turista.
*
Presidente de