ELECCIONES Y MARCO INDEPENDENTISTA
Jesús
A. Pérez Guerra *
Otra vez estamos metidos en la carajera electoral, con la que el colonialismo español nos entretiene y hace soñar con la democracia, cada 4 años. Nunca mejor empleada la expresión de “hacer soñar”, porque todo este tinglado no es sino la forma de hacerle creer a la gente de que este sistema es lo “mejor que hay entre todo lo posible”.
Yo prefiero hacer mío
ese eslogan, tan en boga hoy en día, entre los ambientes, que yo acostumbro a
llamar de “folcloristas”, y que no es, ni mas ni menos, que las personas,
muchas de buena voluntad, aunque poco razonamiento, que todavía siguen creyendo
que, con este sistema político neoliberal y capitalista, es posible el
desarrollo de una democracia popular y participativa. El eslogan dice aquello
de “otro mundo es posible” u “otra democracia es posible”.
Y creo que otra democracia y otra sociedad es
posible porque todavía no se ha podido desarrollar en el mundo una verdadera
sociedad socialista, sin que se vea sometida a las presiones, persecuciones y
barbaridades, a las que se han visto sometidas, de aquí para atrás, todos los
experimentos y proyectos de introducción socialista en el mundo entero.
Desde la aparición del marxismo y los
posteriores intentos de llevar este pensamiento a la realidad social en el
mundo, no han dejado de cesar los ataques, descalificaciones, desprestigios y
un sinfín de estrategias más, todas con el mismo objetivo, que no ha sido otro,
sino el de impedir, que el nuevo sistema impida a los que han estado viviendo
de la explotación del trabajo de los demás, seguir con su posición de ventaja,
recuerden, sino, la Ley de Partidos que pretende borrar del mapa todo lo que
suponga intentos de usurpar prerrogativas a grupos o personas, sean reyes,
duques o capitalistas, que me da lo mismo.
Con el nacimiento del marxismo se consiguió, en
algunos casos, hacer desaparecer y en otros casos, minimizar al máximo, la
situación de cuasi esclavitud en que se encontraba la sociedad de aquellos
años, fundamentalmente las clases trabajadoras, porque como siempre ha ocurrido
y seguirá ocurriendo en la vida de la humanidad, solo con el trabajo del ser
humano se han producido y se producen y se producirán los medios, adelantos y
riquezas necesarias para hacer que nuestra vida sea lo mas feliz posible en la
travesía por este mundo, que cada día, unos pocos, se empeñan en complicarnos
con su ambición desmesurada y con su egoísmo.
Canarias no está ajena
a todos esos avatares, porque aquí como en cualquier lugar del mundo conocido,
el ser humano tiene similares comportamientos. Pero eso no quiere decir que no
podamos hacer nada en favor de que las cosas sean distintas a como son en la actualidad,
o sea, “que otro mundo sea posible”. Yo soy de los que pienso
de que otro mundo es posible, de que otra forma de relacionarnos, no solo es
posible sino que es necesaria, no podemos seguir creando guerras entre pueblos
solo por la ambición de poder y dinero de unos pocos, sean o no religiosos. No
podemos seguir con una sociedad en la que una clase determinada diga que ellos
tienen que ganar 10, 20 o cien veces más que otro ser humano, solo porque sean
médicos, ingenieros o notarios.
Respecto de Canarias, esa es una situación, que
por tenerla tan cerca y afectarnos tan directamente la sentimos de forma mas
apasionada, aunque el planteamiento de la problemática social, política, etc.
es igual o como mucho parecida.
Leía en el panfleto C7 del día, 26-01-08,
sábado, el asunto de lo que ponía sobre el caso de Las Teresitas y ahora me
viene a colación de esta editorial, porque ese caso no es sino una muestra de
las consecuencias a las que siempre se llega cuando una sociedad está basada en
estos principios ideológicos, conservadores, neoliberales, capitalistas o bien
en unos principios de éticas y morales religiosas, del signo que sean, que
confunden la caridad con la justicia o la democracia con la fe.
Por lo dicho y por otras razones que seria
demasiado extenso exponer en una Editorial como esta, es por lo que yo seguiré
diciendo que “Otro mundo es posible”, “Otra sociedad
es posible”. En la tarea de hacer posible ese sueño, es en la que
debemos concentrar todos nuestros esfuerzos, con ímpetu y constancia, porque
conseguir erradicar de la faz de
Dentro del abanico político actual en Canarias
la única vía de escape que le queda a esta sociedad es la de organizarse
alrededor de las ideas que el socialismo real y participativo pone a su
disposición, aunque es evidente que todavía los beneficiarios del actual
estatus quieran seguir denigrando al socialismo y al marxismo, con los
discursos que Uds. y yo estamos cansados de oír, un día si y otro también.
La clase trabajadora, sobre cuyas espaldas
recae siempre las consecuencias negativas de este sistema, terminará reconociendo
que, a pesar de lo que digan los “panfletos” de los ricos y capitalistas, donde
están realmente los suyos y poco a poco volverán a tomar conciencia de que la
solución de sus problemas están en sus propias manos y no en
la de los burgueses, listillos y vividores que hoy en día dirigen y controlan
la política colonial española en nuestra Patria Canaria.
Solo con
¡POR UNA CANARIAS LIBRE Y SOCIALISTA!
* Miembro del
Comité Local de Las Palmas de Gran Canaria de UNIDAD DEL PUEBLO
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