EL
VOTO INUTIL DEL DAMNIFICADO PUEBLO COLONIAL CANARIO
Juan
Fco. Díaz Palarea
Se acerca
nuevamente la farsa de las elecciones generales españolas impuestas por el
Reino de España en su colonia de Canarias. Toda la maquinaria propagandística
del sistema colonial, con la ayuda de los lacayuelos y demás colaboracionistas
canarios, caen encima del damnificado Pueblo Canario, por medio de los reclamos
publicitarios que ensucian todas las calles de nuestros pueblos y ciudades, y a
través de las ondas de las radios, televisiones, periódicos y páginas en internet, que están las cuarenta y ocho horas del día y de
la noche aporreando el cerebro de las canarias y canarios para que vayan como
ganado a votar y participen en este circo electorero colonial.
Los payasos
que conforman toda esta fanfarria de partidos españolistas y pseudonacionalistas canarios con sus líderes, se dedican a vender
humo a los canarios para que voten a su formación política, prometiéndoles con
engaños artificiosos y miserables: más empleo, potenciar nuestra agricultura,
ganadería o pesca, mejor asistencia social y sanitaria, más seguridad,
viviendas sociales, infraestructuras, carreteras e hipotéticas luchas contra la
corrupción política y especulativa, de la que muchos esperpénticamente son
hasta autores o cooperadores necesarios.
Unos y otras,
con sonrisas fingidas o ensañándonos las paletas, y con gestos histriónicos o
bufonescos se despachan en contarnos una sarta de mentiras (¡tralará!) y a criticar o a insultar a las otras y a los
unos de las demás formaciones políticas; pero no les quepa la menor duda que
todos y todas en el fondo lo único que buscan en este patético carnaval
colonial electorero, es conseguir un
puestito que les reporte poder personal
y euritos a el o a ella y a su clan o cuadrilla durante por lo menos cuatro
años.
Es claro que
les importa un carajo que más del cuarenta por ciento del damnificado pueblo colonial
canario se encuentre en el umbral de la pobreza, en paro, o muriéndose como
conejos en las kilométricas listas sanitarias de espera, causadas por la
supercolonización insostenible que la metrópolis, el Reino de España,
infringiendo gravemente normas de Derecho Internacional, está potenciando y
llevando a cabo en nuestra Tierra Canaria, con la ayuda detestable de muchos lacayuelos
canarios y canarias que forman parte también de este circo electorero colonial.
La ciudadanía canaria más que ir a votar en las próximas elecciones coloniales,
tendría que comenzar a botar, pero fuera de Canarias a toda esta parásita e
impresentable clase política.
En el Archipiélago Canario, a 13 de febrero de 2007.