LA EMIGRACIÓN Y SU TRASCENDENCIA EN LA HISTORIA

DEL PUEBLO CANARIO (III)

 

Andrés García Montes

   Tal como prometí en la anterior entrega, seguimos de la mano de nuestros excelentes investigadores, ya presentados en la primera entrega, el matrimonio Báez Rodríguez, siguiendo las huellas que nuestros antepasados aborígenes fueron dejando en su devenir histórico en la Península Ibérica, silenciado y ocultado por la tergiversada, acomodada y mediatizada historia, escrita por las retrógradas y oscurantistas castas sociales dirigentes españolas, cuyos enlodados rostros y sucias manos, se empeñan en ocultar, para que no aflore la pestilente basura histórica que le cubre.

   Comienzan nuestros investigadores diciéndonos que el trasiego de guanches a la Península Ibérica es un episodio que abarca no menos de tres siglos, desde comienzos del siglo XIV (hay quien asegura que mucho antes) hasta el siglo XVI, la primera etapa hasta el 1400 aproximadamente, fue obra del Reino de Aragón, después de la indicada fecha tomó el monopolio el Reino de Castilla, hasta que Felipe II ordenó su suspensión en 1574, pues América los necesitaba mas que España.

   Los guanches capturados y secuestrados antes del 1400, y que fue obra, como ya se dijo, del Reino de Aragón, cuyos puertos principales fueron Valencia y Barcelona, fueron distribuidos por sus zonas de influencia y puertos de recepción. A partir de esta fecha y en  número mucho mas elevado, fue obra castellana, cuyos puertos de recepción fueron principalmente Sevilla y después Cádiz. Este contingente manejado y dirigido por el señorío Castellano–Andaluz y la Iglesia Castellana, fue dirigido en mayor margen y en primera instancia a Murcia y Castilla principalmente y a medida que avanzaba la conquista en la región de Andalucía iban siendo pobladas las tierras liberadas.

   Los anteriores datos históricos orientan a nuestros investigadores en demarcar lo que ellos llaman la Banda Guanche, dentro del mapa de la Península Ibérica, que no es otra cosa que señalar la zona donde hipotéticamente se concentró el mayor número de guanches, esa zona abarca Aragón, parte de Cataluña, Valencia, Murcia, toda Andalucía, una pequeña parte del sur de Extremadura y la mitad aproximadamente de Castilla la Nueva. Es importante tomar esto  en cuenta para lo que luego diremos

   Uno, si acaso no es la mas importante huella que pudieron dejar a la posteridad nuestros aborígenes, son los factores hereditarios, nos vamos a referir a dos de ellos, ambos avalados por María del Pilar Rodríguez, nuestra investigadora, catedrática jubilada de la Facultad de Biología de la Universidad Central de Venezuela, UCV.  Ellos son: El tipo de sangre y un gen mutante conocido con el nombre de G542X.

   Comencemos por el análisis serológico o de sangre. Como es bien conocido el tipo de sangre es hereditario. La serología del guanche está muy bien definida de acuerdo a análisis efectuados a tejidos blandos a numerosas momias de indudable estirpe guanche, efectuados por especialistas de gran prestigio como Schwarzfischer y Schwidetzky, 1963 que presentan una homogeneidad que borra todo tipo de duda, su frecuencia es de un 92% de tipo O y un 45% de Rh- (negativo), según el autor esto define una pureza cromañoide no igualada por ningún otro enclave conocido.

   Dada la complejidad que presenta la investigación serológica, nuestros investigadores tomaron en cuanta la gran movilización de importantes masas de población en la Reconquista en España, de la que forman parte tres vertientes bien definidas y diferenciadas desde el punto de vista serológico: la del norte español (con altos % del grupo sanguíneo A ), la arábiga (con altos % del grupo B) y la guanche (con altos % del grupo O).

   Después de  analizar varias zonas decidieron tomar la siguiente: “… la comarca oriental de la provincia de Málaga: La Anarquía, que con 32 pueblos diseminados entre montañas nos pareció una muestra suficiente y estadísticamente representativa “.

   Si bien es cierto que por su ubicación los resultados obtenidos tienen un valor mas confiable para la región andaluza, con bastante aproximación puede llevarse a toda la Banda Guanche, bajo esta concepción nuestros investigadores completaron la investigación a través de los siguientes pasos:

   Dado que en la Anarquía, los pueblos se han mantenido aislados hasta fechas recientes, comenzaron a enumerar un muestreo de la zona, haciendo sondeos previos en los consultorios de los pueblos, de las entrevistas y conversaciones con los técnicos y médicos, supieron de la abundante población que en la zona tenía el tipo de sangre O dentro de la clasificación predominante ABO, acompañado de la particularidad propia del hombre del cromañón, el factor Rhesus o  (Rh-) que en este caso era por encima del normal guanche. Destacan que esto era tan notable que era motivo de atención por los especialistas de la zona. Ello motivó que investigaran en el Hospital Comarcal de la Axarquía, a los donantes de sangre, a los consultorios, a las mujeres en estado de gestación, lo que le permitió recolectar una amplia y compleja información sobre un total de 1,432 personas, frente a un universo de unas 60,000, todos adultos de menos de 50 años que abarcó toda la zona en estudio, la cual fue dividida por los investigadores en nueve zonas para una mejor comprensión y visión de los resultados.

   Los resultados finales de la investigación dados en promedios de las zonas en investigación arrojan los siguientes resultados: mas de un 70% de la población de la Anarquía posee el tipo de sangre O, el valor promedio de Europa es de 42%, mientras que el de los guanches –como ya se dijo– es de 92%, el factor Rh-, en promedio llega al 60%, el promedio normal guanche es de 45%, mientras que el europeo es de 15%.

   Los investigadores, a la luz de los resultados obtenidos, arriban a la siguiente conclusión: “ Con los anteriores resultados serológicos estimamos solventada la cuestión de la presencia guanche en la Axarquía, que tomada al azar como muestra experimental, para ejemplarizar la tesis, resulta extrapolable, con mayor o menor incidencia, a toda la Banda Guanche.

   Vamos ahora con otra demostración de gran importancia dentro del caso que nos ocupa, referido al gen mutante G542X.

   Nuestros investigadores nos dicen que: “Desde el punto de vista del origen de los guanches, un tema muy discutido y no resuelto, tiene este gen mutante una importancia considerable. La fibrosis quística es una enfermedad de poblaciones caucásicas, y al nivel actual de conocimientos, se supone que su mutante mas corriente … viene desde el Paleolítico, mientras que el que nos ocupa y es masivo en los guanches el G542X, aparecería en el Neolítico, y en ambos casos en poblaciones caucásicas del Oriente Medio”.

   Por  estar ligado a una enfermedad hereditaria poco frecuente, la fibrosis quística se ha estudiado en profundidad. En España la mutación G542X, presenta una distribución geográfica muy interesante en relación a la demostración que se quiere hacer, pues el referido gen mutante tiene como lugares de mayor concentración las siguientes: Murcia 20,7%, Navarra 16,7%, Valencia 10,8%, Cataluña y Madrid–Castilla–La Mancha 9,5% y Andalucía 9%, como puede observarse dentro de la Banda Guanche, en el resto de España, su incidencia alcanza un 5,7%.

   El estudio señala que esta alteración genética, es la mas ampliamente estudiada en los aspectos clínicos sin que se tenga noticias de otra población que alcance la alta frecuencia de la mutación G542X que el de la población de la Banda Guanche cuyo promedio alcanza el 14,4% y mucho menos la de Canarias que es el 25%, la mas elevada observada hasta hoy a nivel mundial.

   Lo indicado conduce a nuestros investigadores a la siguiente conclusión: “No hay otra explicación para esta particularidad de la Banda Guanche, que el aporte de una población con mayor frecuencia del mutante G542X que el de la población híbrida resultante (14,7%), y no existiendo otra población que cumpla esta condición que no sea la canaria (25%), este descubrimiento viene a ratificar la existencia de la ya dicha, Banda Guanche”.

   Otros aspectos que contribuyen a demostrar la presencia de nuestros aborígenes en la Península Ibérica están referidos a la lengua, el folklore, a la etnia y fisionomía, a las vocaciones, patrones culturales, arqueología, aspectos que fueron investigados en la Axarquía. Démosnos un ligero paseo por estos aspectos.

   Dos son las formas preponderantes de pronunciar el idioma castellano, la forma en que se hace en toda España y la forma en que se habla en toda Hispanoamérica y en Canarias, donde la simple observación es suficiente para no tener que recurrir a estudiadas argumentaciones ni corroboraciones académicas para comprender que esa forma de pronunciar el idioma es el producto de obligar a una determinada población a expresarse en una lengua que no es la suya, de allí, la deformación de palabras, voces diferentes, giros lingüísticos, simplificaciones, adaptaciones a su lengua madre, etc. eso como es bien conocido le ocurrió a nuestro pueblo aborigen casi un siglo antes de la llegada de los europeos a América, de forma que no es de extrañar que en los lugares donde la población guanche fue importante, esa forma de hablar se haya arraigado y aun en nuestros días, importantes contingentes de pobladores lo expresen en el sur de Extremadura, Andalucía, Murcia, Aragón y la Mancha, sin que los estudiosos españoles le hayan dado una explicación lógica y comprensible a este fenómeno.

   El folklore. Es necesario aclarar algunos aspectos con relación a este proceso de lenta cristalización en la cultura de los pueblos. En Canarias, debido al reducido contingente de españoles que se residenciaron en las islas después de la conquista, según investigaciones serológicas apenas un 0,3% o referencias históricas un 1%, no hubo una importante ruptura cultural y el folklore guanche ha tenido un proceso evolutivo bastante normal, tal como lo denota nuestro actual folklore.

   Necesario es recordar las escasas referencias que sobre el particular nos han llegado. De la expedición de los portugueses en 1341, Nicolás da Recco nos dice:” Cantan dulcemente, danzan como los franceses y son risueños, alegres…”. Mas de cien años después en 1451, Alfonso V de Portugal en la boda de su hermana Leonor con Federico III, incluye un espectáculo guanche, cuya definición es como sigue: “Después vinieron unos hombres salvajes, que viven en algún rincón del mundo, en unas islas lejanas del mar… e hicieron a su manera unos bailes muy particulares y dignos de admiración”.

   Se ha dicho y todo lo indica, que la manifestación cultural mas importante que dejaron a la posteridad nuestros aborígenes, fue el denominado Baile o Danza de El Canario. Al efecto, una autoridad en etnomusicología de la talla de Curt Sachs lo describe así: “Cantadores y bailadores que a un mismo tiempo hazen al son y compáz de pies, manos, y voca con gran presteza en torno, zapateando y meneo de cuerpo”. Se ha descrito como una música viva y un baile gregario y muy vigoroso. Como es bien conocido, El Canario alcanza su máxima altura al extenderse por las cortes europeas a partir del siglo XV. Alcanzando su cumbre cuando se convierte en moda en la corte francesa durante el reinado de Carlos IX (1560 – 1574) con el nombre de Canari Deux.

   Algunos expertos presentan como raro el surgimiento del mas rico folklore español en la región de Andalucía, ignorando que junto a la cultura local, esta recibió los aportes de las poblaciones como las morunas, gitanas y diversidad de etnias que conforman el actual pueblo andaluz, donde la etnia guanche tiene significativa incidencia, así nuestros investigadores arriban a la conclusión que hay un notorio fondo guanche en diversas manifestaciones folklóricas que se derivan de El Canario, tales como: El zapateado, El Fandango, Las Jotas,  Rondeñas, Murcianas, Malagueñas, entre otras.

   Nuestros investigadores sostienen que: “ A lo largo de la Banda Guanche se generará …un sustrato folklórico de Seguidillas, Fandangos y otras formas precursoras de la Jota como las Verdiales que se difunden… de ellas, es la Jota Aragonesa, que se conoce desde el siglo XVIII, una de las expresiones que va a tener afinidad con su ancestro guanche, del que va a conservar los rasgos fundamentales; música viva y baile gregario muy vigoroso.

   En la obra, “Folklore y Costumbres de España“, se asienta la directa paternidad de El Canario sobre la Jota, y lo mismo sostienen importantes folkloristas; entre ellos, una autoridad en etnomusicología como el ya mencionado Curt Sachs.

   Señalan como en la Axarquía observaron que en las Verdiales hay fingidos combates entre dos luchadores armados de varas. Lo que indudablemente se asocia al Juego de El Palo en Canarias. También vieron el Palo Trenzado con cintas, que como es bien conocido es de nuestro folklore.

   Por último y para cerrar este capítulo, dedicado a la influencia cultural de nuestros aborígenes, nuestros investigadores nos traen del pueblo de Orcera, provincia de Jaén, unas canciones que los lugareños cantan en nuestros días dedicados nada mas ni nada menos, que a la Virgen de la Candelaria y que denuncia la fuerte represión y el mal trato, que sufrieron nuestros aborígenes en la cristianísima España para que olvidaran sus orígenes. Dichas canciones son:

 

          Vino la Candelaria                                   Candelaria florida

          Nunca viniera                                           Flor de romero

          Me costó una paliza                                 No le digas a nadie

          Por ir a verla                                            Que yo te quiero

  

   En cuanto a la etnia, nuestros informantes nos dicen que en la Axarquía llamó su atención el tipo étnico preponderante, pues eran mas blancos, que el promedio español. No se observan caracteres negroides, la otra vertiente de la esclavitud los moriscos, aunque presentes son menos abundantes. Hacen énfasis que abundan las características propias del hombre del cromañón, tales como: talla elevada, pelo rubio, rojizo o de coloración clara, ojos claros, piel blanca y cráneo voluminoso corto. También señalan que en la región de la Alta Andalucía, predomina el aspecto cromañoide y su folklore es gemelo, idéntico al folklore canario, que en nada se parece a las formas gitanas, morunas o flamencas.

   Las vocaciones en la Axarquía es casi exclusiva por la Virgen de la Candelaria que, aun siendo una virgen desconocida por la iglesia española, originó la introducción de gran cantidad de otras vírgenes y santos para desviar su vocación, éstas han resultado inútiles, pues su adoración es un tipo de fervor pagano, festivo y extrovertido, que alcanza el grado de parrandero en sus formas populares y que de alguna manera es de suponer que esté ligado a profundas y hondas vivencias de nuestros aborígenes, esto explica las observaciones que nos transmiten los investigadores en la cual afirman que, a pesar de la multitud de imágenes que la iglesia introdujo en la Axarquía, las únicas vocaciones populares son la de la Virgen de la Candelaria y la de San Sebastián, santo muy venerado en la isla de la Gomera. Señalan que la Candelaria se le hacen festividades particulares en algunas zonas de la Axarquía, tales como: Alcausin, Arches, Benagalbón, Canillas de Albaida, colmenas, Cómpeta, Frigiliana, Rincón de Victoria, Sedilla y Torrox. También señalan que se le hacen a San Sebastián. Pero en menor cuantía.

   También asociadas a la Candelaria celebran los axárquicos  las festividades conocidas por Las Candelas, Hogueras de la Candelaria o Fiesta de Las Candelas, que como es bien conocido por los canarios forman parte de la tradición preconquista tinerfeña y propia de la vocación en Tenerife a la Virgen de la Candelaria.

   Con relación a la arqueología nuestros investigadores nos dicen de las insuperables dificultades que encontraron, de la mezcla y falta de clasificación de las muestras existentes, del desorden y confusión existente en esta materia, que terminó asesinando en embrión los buenos propósitos que se habían  trazado. Solo y ello fue por una información, supieron que en uno de los pueblos de la Axarquía se practicaba hasta fechas recientes enterramientos humanos en cuevas de difícil acceso, hasta que el alcalde lo prohibió. Como es bien conocido por nuestro pueblo, esto fue una práctica de nuestros aborígenes hasta la llegada de los conquistadores.

   Después de este ligero paseo demostrativo de la presencia de la cultura y otros signos de nuestros aborígenes en la Península Ibérica. ¿Qué espacio queda para negar o desconocer su influencia en España? Y su decisiva y determinante importancia en la llamada Hispanoamérica como veremos en próximas entregas.

   Es hora que los canarios comencemos a valorar nuestra historia en su justa, verdadera y auténtica, dimensión. Lo planteado abre una puerta a una buena y abundante investigación que desafía al nacionalismo canario, claro que al nacionalismo auténtico y no al que se enmascara arrodillándose ante quien no solo nos ha maltratado, ofendido y humillado a lo largo de seis siglos, sino que he venido ocultando y tergiversando nuestra historia para obstaculizar e impedir nuestra identidad de pueblo y la toma de conciencia como tal, para prolongar la dominación colonial y la explotación de nuestros recursos, incluyendo a nuestro sacrificado y sufrido pueblo, el cual ha venido siendo utilizado como una cosa cualquiera, según el interés y las necesidades de la corona.

 

Continúa…