LA EMIGRACIÓN Y SU TRASCENDENCIA EN LA HISTORIA

DEL PUEBLO CANARIO (V)

 

Andrés García Montes

 

   Por razones ya expuestas y que se explican por si solas, los canarios y su descendencia venimos a América en su inmensa mayoría en forma clandestina  principalmente, y esto es una realidad hasta nuestros días, huyendo del medio opresor que nuestra condición de colonizados, esclavos y  siervos nos ha venido imponiendo y aunque en América no dejamos de pertenecer a ese estrato social, y podemos decir aun hoy, que gozamos de ciertas libertades que principalmente nuestros antepasados no tenían ni en España ni en Canarias. Tal como nos dice Wolfel D. J. 1930.  “Los canarios en su condición de naturales de un territorio conquistado y colonizado, tenían el rango de indígenas coloniales, para los que se utilizó el término particular de guanches, - aclara que guanche o canario eran términos solo aplicados a labriegos enfeutados o esclavizados y nadie quería ser conocido como perteneciente a ese grupo”.

 

   Lo dicho determina la casi nula documentación que sobre el particular existe, lo que condiciona, al igual que con la diáspora a la Península Ibérica, a seguir las huellas que los intereses, el manto de silencio y la tergiversación histórica, no han podido, ni podrán borrar y que no por no haber sido investigada y conocida hasta hoy, ha dejado de existir. Aunque no deja de ser cierto que la corrosiva acción del tiempo hace mas difícil y engorroso seguir la pista de esas huellas, lo que hace mas  perentorio y exigente ese gran reto que tiene nuestro pueblo.

 

   A no dudarlo y de acuerdo a la escasa documentación e información que manejo, donde se ha adelantado mas esa investigación en relación con toda América, es en Venezuela, motivo por el cual dedicaré las próximas entregas a la trascendencia que en la formación, desarrollo y consolidación de la sociedad venezolana, ha tenido el canario y su descendencia y que por razones obvias con mayor o menor incidencia puede ser extrapolada a todos los países de lo que suelo llamar “Nuestra América“, vale decir: toda la América Hispanoparlante.

 

   Los mejores trabajos que sobre el particular han llegado a mis manos, se los debo al matrimonio Baéz – Rodríguez, la mayoría de los datos que proporciono los publica la mencionada investigadora María del Pilar Rodríguez en un excelente trabajo titulado, “LOS BLANCOS POBRES”, acompañado de un largo subtítulo que dice: “Una aproximación a la composición de la sociedad venezolana y el reconocimiento de la importancia de los canarios en la formación de grupos sociales en Venezuela”. Este trabajo tiene un interesante resumen que copio casi textualmente y cuyo contenido es como sigue:

 

   “Los tres componentes étnicos fundamentales de la población venezolana son: indios, blancos y negros. (…) Los dos componentes blancos fundamentales fueron en América españoles y canarios, existiendo entre ellos una gran desproporción numérica: los “españoles“ (castellanos) tenían importancia en el gobierno, pero fueron escasos, mientras que los canarios, en su mayoría blancos pobres, eran relativamente abundantes. A lo largo de los tres primeros siglos, el elemento canario será el que va a generar en Venezuela el mestizaje en cualquier grado con blanco, donde se distinguirá un grupo criollo que, por conservar mejor su ancestro genético blanco, se conocerá indistintamente como: blanco pobre, blanco de orilla, isleño, canario o guanche. Algunos núcleos peninsulares, que no cumplían las estipulaciones para acceder al rango de “españoles“ (castellanos), particularmente catalanes y vizcaínos, formarán parte de esa clase blanca pobre, pero su importancia numérica fue escasa.

 

   Después de 1830, la política inmigratoria venezolana se basa fundamentalmente en los canarios y hasta el presente, con un fuerte repunte a mediados del siglo XX, el elemento canario seguirá siendo el mas importante. Por tanto, desde el  ‘descubrimiento’ hasta el presente, a lo largo de cinco siglos, el componente inmigratorio cuantitativamente mas importante en Venezuela ha sido, con mucho, el canario.

 

   Esto tiene una singularidad considerable, puesto que los canarios constituyen una entidad étnica coherente diferenciable de los mestizajes que configuraron la etnia peninsular, hecho que permite rastrear su presencia en los territorios conquistados y poblados por los reinos de Castilla (sur de la Península Ibérica) y Aragón (el Levante de la Península Ibérica).

 

   Las Islas Canarias tardaron 100 años en ser conquistadas (todo el siglo XV), y fue un proceso traumático y sangriento que finalizó simultáneamente con la conquista del Reino Moro de Granada y el Descubrimiento de América. Debido a su condición de originario de un territorio conquistado y reprimido, el aborigen canario mostrará, durante el periodo colonial americano, un comportamiento rebelde frente al poder metropolitano, particularidad que en Venezuela dará origen a muchas situaciones conflictivas, que no se han entendido por ser desconocida la singularidad canaria”.

 

   La llegada de canarios a Venezuela ha sido un hecho que abarca desde los inicios de la conquista, todo el periodo de colonización, sufre un receso en el periodo de la lucha por la independencia y se reinicia una vez ésta termina para 1830, hasta el siglo XX. Esta ha sido de tal magnitud, que los canarios y su descendencia conforman, hasta hoy, el grupo blanco mas numeroso del país, originando la mayor población híbrida de origen blanco, tal como demostraremos mas adelante. Por las implicaciones que ha tenido en el proceso de desarrollo histórico venezolano, es necesario señalar que, dada las características de pueblo colonizado, reprimido y explotado, los isleños siempre han sido señalados como personas rústicas, ignorantes, analfabetas, cosa que no debe extrañarnos, pues el estatus colonial no puede dar otra cosa. Pero así como al llegar como emigrante a Venezuela oí un dicho  que me molestó mucho y que reza así: “ Isleño que no es bruto no es isleño “. Pero pronto observé una fuerte  contradicción. El venezolano defiende al isleño y lo presenta como ejemplo de hombre trabajador, responsable, hasta el punto de considerarle como el emigrante que mas aporta al desarrollo del país y, sobre todo, como el prototipo del hombre honrado. Mas tarde, al conocer la historia, se ve claramente que esa visión e imagen negativa la implantó la oligarquía nacional, el llamado mantuanaje caraqueño, no solo por los profundos prejuicios de casta, sino porque llegó a sentir amenazado sus privilegios y poder social por los numerosos blancos que llegó a haber en la sociedad venezolana que llegaron a dominar gran parte de la economía, lo que generó una fuerte segregación hacia esos blancos que casi todos eran isleños  y descendientes, como veremos mas adelante, al narrar los hachos históricos de numerosos canarios entre ellos Juan Francisco de León y Sebastián de Miranda  Ravelo.

 

   La orientación y preferencia del canario por Venezuela encuentra su estímulo en razones geográficas, vientos y corrientes marinas, lo que determinó una intensa actividad comercial y de contrabando, que a su vez impulsa un gran movimiento poblacional, la mayoría clandestina. Solo como ejemplo; veamos algunos datos que recoge la política poblacional de la Corona a partir de 1675. Para 1682 son traídas 29 familias canarias a lo que hoy es la ciudad de Cumaná. En 1683 desembarcan por La Guaira un numeroso grupo de familias canarias que se distribuirán por diferentes zonas, un grupo fundará lo que hoy es San Antonio de los Altos, la mayoría como buenos agricultores se dirigen a los fértiles Valles de Aragua, otro grupo se dirige a lo que hoy es la ciudad de Guarenas y otro grupo se instala en Barlovento, que al crecer terminan en el siglo XVIII fundando a Panaquire y el Guapo. Otro grupo se instaló en Caracas. Para 1720 y 21, Pedro José de Alavarriaga, indica que todos los navíos provenientes de las Islas Canarias traen familias canarias para poblar y cultivar la provincia, señalando que los gobernantes les atienden mal, dándole los peores terrenos, motivo por el cual estos se encontraban en condiciones de miseria, viéndose obligados a buscar su vida en otra parte, entre ellas: dedicarse al contrabando. También señala que muchas familias isleñas que viven en Caracas apenas logran mantenerse con su trabajo. En 1718 entran  30 familias canarias en Guayana, en 1739, unas 25 familias isleñas fundan la ciudad de Upata. Para 1764, la hoy capital del Estado Cojedes, San Carlos, estaba poblado casi exclusivamente por canarios. Lo mismo ocurría en San Felipe la hoy capital del Estado Yaracuy. Algo semejante ocurría  en los Valles del Tuy y  en el occidente del Lago de Maracaibo, en poblaciones del Golfo de Cariaco, etc. Así estaban los canarios en toda la geografía de Venezuela. Es necesario destacar que para 1718, la ciudad de Cumaná figuraba entre los siete puertos del Nuevo Mundo que quedaban abiertos al comercio del  Nuevo Mundo con Canarias. Para 1765, cuando quedó anulado el comercio canario con casi todo el Caribe, una de las excepciones fue con Venezuela.

 

   Sirvan estos señalamientos como demostración y causa de la abundante presencia canaria en Venezuela y como consecuencia, su importante influencia en la formación socio–cultural de esta sociedad, lo que ayudará a entender hechos históricos y culturales no explicados y de errónea y confusa interpretación.

 

   Para que el lector tenga elementos de juicio para comprender mejor algunos acontecimientos que abordaremos mas adelante, que involucran a los canarios, vamos a darnos un ligero paseo por la formación de clases sociales en la sociedad colonial venezolana, a partir del siglo XVII fundamentalmente, donde se distinguen cuatro grupos con sus respectivos sustratos, los blancos, los negros, los indios y los pardos.

 

   Los Blancos: Tuvieron este rango todos los que por origen lo eran. En primer lugar los castellanos oriundos de la región de Castilla, a quienes se les llamaba españoles o peninsulares, eran las autoridades o sus representantes, siempre escasos y vivieron por lo general en Caracas. Sus descendientes se conocieron como españoles americanos, españoles criollos o patricios y, en especial en la provincia de Caracas, se les conoció con el nombre de Mantuanos, a los que se les unió en calidad de iguales, grupos de alto rango no provenientes de Castilla, como canarios de ultramar provenientes de la nobleza, algunos ricos mercaderes, vascos representantes de intereses de la Corona. También este grupo absorvió a indios reconocidos como nobles, hijos de caciques, mestizos nobles, cuyos padres hubiesen prestado servicios a la Corona. En términos generales estos formaron la casta del mantuanaje caraqueño, que luego jugaría importante papel en el proceso evolutivo de la sociedad venezolana.

 

   El blanco que no formaba parte de la élite, era conocido generalmente como blanco criollo, blanco pobre o de orilla. Los mejor colocados económicamente de este amplio grupo formaban el equivalente a lo que hoy llamamos clase media. Pero la gran masa de trabajadores, de bajos y muy bajos recursos, donde se agrupaban los pobres, muy pobres, pobrísimos y hambrientos, que eran  en su mayoría los criollos y en un porcentaje que se estima por encima del 85% descendientes de canarios, los que eran conocidos con los nombres de canarios criollos, canarios, isleños o guanches.

 

   Por su abundante número la Corona los utilizó en los siglos XVI, XVII y XVIII, como el sostén de su política poblacional, dentro y fuera de lo que hoy es Venezuela. Esta realidad  contribuye a aclarar el por qué de la pronunciación del idioma en toda la América Hispanoparlante.

 

   El Negro: Se conocieron como negros los que por origen lo eran, los que la observación así lo indicaba y las mezclas conocidas como: zambo, zambo prieto, salto atrás y tente en el aire. Nombres con los que se distinguían las distintas mezclas de  negro con otras razas, donde se incluía al mulato. El negro podía ser libre o esclavo y su distribución geográfica esta relacionada con las zonas mas calurosas y el cultivo de la caña de azúcar y el cacao, donde mas se utilizó la mano de obra esclava.

 

   El Indio:  Se distinguió como tal solo al indio puro o casi puro, que generalmente se mantuvo en su propia condición cultural, su comportamiento poblacional fue muy sedentaria y su  ubicación  estuvo muy relacionada con los lugares donde se cultivó el maíz y la yuca y las zonas donde imperó el sistema de colonización de misiones.

 

   El Pardo: Se conoce con esta denominación a todo mestizo que tuviese un componente genético blanco, donde el componente negro o indio fuera el dominante. Dada la ubicuidad del blanco criollo ese componente  es puesto en su inmensa mayoría por el canario criollo. Los canarios por su condición de indígenas coloniales, fueron considerados por el mantuanaje como pardos o mulatos, por lo que generalmente se les inscribía en el libro de los pardos.

 

   He considerado conveniente dar a conocer este pequeño esquema sobre la composición social de la sociedad venezolana que dura hasta mucho después  de la independencia, para que el lector pueda analizar con mayor objetividad y arribar a sus propias conclusiones en los hechos que narraremos en próximas entregas.

 

   Vamos a continuación a darnos un ligero paseo por la demografía de Venezuela, la que nos proporcionará importantes datos sobre la influencia del canario en el país. Veamos:

 

   Para el año1500, se estima que la población aborigen rondaba los 200,000 habitantes, para 1580 se calcula que esa población podía llegar a los 240,000 personas, cuya composición aproximadamente era la siguiente: El componente blanco se estima no podía pasar del 2%, el componente negro en el mejor de los casos alcanzaba un 5%, la población híbrida podría alcanzar un 13%, lo que dejaba para la población autóctona un 80%.

 

   Para mediados del siglo XVII y según datos de Angel Rósemblat, citados y aceptados por muchos autores, los estimados dan una población de 370,000 habitantes, cuya composición étnica es la siguiente: Los blancos (españoles y canarios) no superaban los 8000, para un 2% aproximadamente, de ellos la inmensa mayoría eran canarios, los patricios no sobrepasaban el 0,3%, los negros podían estimarse en un 8%, la población híbrida se estima en un 8%, los blancos pobres en un 6% y la población autóctona o india, en algo mas del 75%.

 

   Durante el siglo XVIII, sin precisar fechas, se sabe que el número de indios incorporados a la formación de la población del pardo fue importante, reduciendo significativamente su forma autóctona o pura. Hay una importante y representativa incorporación de familias canarias, (recordemos el incremento del intercambio comercial, la Real Cédula del 25 de abril de 1678, entre otros aspectos), lo que cambia la composición étnica, aumentando el número de blancos pobres y de orilla y en consecuencia de pardos. Debido al fuerte crecimiento de las plantaciones de cacao y caña de azúcar, se introducen importantes contingentes de esclavos negros. Todo ello determina que la situación demográfica  para comienzos del siglo XIX, 1810, comienzo de la Guerra de Independencia era la siguiente:

 

   De acuerdo con las estimaciones mas coincidentes, la población del país podía estimarse en 800,000 personas. Esta población, de acuerdo a la preeminencia social y en atención, fundamentalmente al color de su piel, estaba formada por las siguientes  castas o estratos: españoles unos 1500, para un 0,18%.  Americanos Criollos o Patricios, unos 2,500, para un 0,31%, (otros opinan que eran algo mas, pero siempre en un porcentaje inferior al 0,50% ). Indígenas canarios de ultramar unos 10,000, para un 1,25%. Blancos pobres o de orilla, en aplastante mayoría canarios criollos, unos 190,000, para un 23,75%. Indios unos 120,000, para un 15%. Negros (esclavos, manumisos y evadidos), unos 70,000, para un 8,75%. Pardos unos 400,000, para un 50%.

 

   Es necesario destacar que el componente genético blanco que crea al pardo, tal como ya se dijo, en mas de un 85% lo había puesto el canario y su descendencia, si le sumamos a los pardos los canarios de ultramar y los blancos de orilla, las  tres cuartas partes de la población venezolana, tenía vínculos  con el canario. Llamo la atención del lector sobre este hecho racial, que no lo registra la historia actual de Venezuela, escrita y condicionada por ese mantanuaje ya citado. La razón está bien expuesta en lo que sigue: la expansión del componente genético blanco fue vista y evaluada como un gran peligro por las castas dirigentes, o sea, por el mantuanaje caraqueño, lo que generó hechos difíciles de explicar, si no se toma en cuenta lo indicado, lo mismo que algunos  antecedentes que pasaremos a narrar, donde el canario desempeñó un papel central. De hecho, el temor del mantuanaje caraqueño de perder o compartir el poder con otros grupos blancos evaluados por ellos como seres inferiores e incapaces, no respondía solamente al color de la piel, había en ello algo mas, como su número y poder económico.

 

   Dada la importancia y la amplitud de esos antecedentes, que como ya dije juegan decisivo papel en la lucha por la independencia, los expondré en próximas entregas.