Encuentro de
En el encuentro estuvieron presentes,
Según un comunicado de prensa, las discusiones del evento, han
tratado sobre «la situación de los imazighen en el
conjunto de la región del Norte de África», haciendo hincapié «en los posibles
mecanismos de actuación y las formas de coordinación y cooperación práctica,
con el fin de hacer un seguimiento efectivo de los cambios y vaivenes sensibles
a los que está expuesta la lucha amazigh», como la
condena a «la política de desentendimiento e inhibición de los países de la
zona en general con respecto a los derechos y a las demandas de los imazighen»; «los discursos repletos de amenazas y falsas
acusaciones de traición y de estar al servicio de intereses espurios,
particularmente las del poder que actualmente gobierna Libia, que no deja de
hacerlo en relación al Movimiento Amazigh». Los
participantes en estos encuentros, expresan, además de su pleno apoyo al
Movimiento Tuareg, «su firme voluntad de responder a estas amenazas y estas
acusaciones, llevando a cabo todas aquellas acciones legales que el derecho
internacional tiene previstas».
Gadafi implora a los tuareg de Mali y
Níger cesar la guerra.
El líder libio se plantó ayer en el conflicto que dirimen desde
hace más de un año los tuareg de El Sahel, una de las
zonas más inhóspitas de El Sáhara. Gadafi imploró
volver a la paz. Precisamente, el pasado fin de semana, Las Palmas fue sede del
encuentro de tuareg en una cumbre amazigh.
El líder libio, Muamar el Gadafi, instó
ayer a los rebeldes tuareg en Malí y Níger a cesar
sus enfrentamientos con los militares y advirtió de que la continuación de la
guerra sólo dañará a sus empobrecidos países, informó la agencia oficial libia Jana.
En una intervención en la ciudad de Ubari,
en el suroeste de Libia, Gadafi -que mantiene estrechas relaciones con los tuareg- les conminó a no «malgastar el tiempo y hacer daño
a los niños y a las mujeres en El Sáhara sin
necesidad».
Recalcó que Níger y Mali, al igual que Mauritania, Argelia, Chad o
Libia son estados musulmanes que «representan el peso islámico de África».
«Esto no es imperialismo o una invasión extranjera. Yo digo a mis
hermanos: si hubiese un beneficio o una necesidad para empuñar las armas, yo
sería el primero en proporcionároslas y luchar con vosotros», aseveró.
El líder libio instó a los tuareg a
participar en las elecciones y a luchar contra el contrabando y la delincuencia
en el Sáhara.
Libia mantiene una especial influencia sobre los tuareg y ha actuado en varias ocasiones de mediador entre
éstos y los gobiernos de los países del Sahel.
Tanto en Malí como en Níger los rebeldes tuareg,
que demandan mayor autonomía y el desarrollo económico de las regiones que
habitan en el desierto, reanudaron en 2007 sus enfrentamientos con los
ejércitos de ambos países.
Los grupos rebeldes de Malí llegaron a un acuerdo con las
autoridades de Bamako en Argel el pasado 21 de julio por el que ambas partes se
comprometieron a cesar los ataques y a liberar a los detenidos. En virtud de
ese acuerdo, este domingo, los tuareg liberaron a 26
soldados malienses que habían capturado.