Juan Francisco Díaz Palarea

secretario general del partido independentista canario (painca)  

 

"No hay nacionalismo canario;

sólo existe el independentismo"

 

EL DÍA, S/C de Tenerife

Además de abogado con una amplia experiencia, Juan Francisco Díaz Palarea es también secretario del Partido Independentista Canario (Painca), un proyecto político que defiende el derecho del pueblo isleño a decidir. En esta entrevista, se muestra optimista respecto al estado actual del movimiento independentista y escéptico con propuestas como la de que el Archipiélago pueda avanzar hacia un Estado Libre Asociado, un estatuto que define como "una colonia imposible".

-El nacionalismo canario parece estar inmerso en un proceso de debate y redefinición. ¿En qué situación cree que se encuentra?

-Hay que partir de que nacionalismo procede de nación. No existe nacionalismo canario; existe el independentismo. Coalición Canaria, por ejemplo, no deja de ser parte del nacionalismo español. No se puede hablar de nación canaria cuando se hace el juego a la nación española. Últimamente ha habido personas en CC que han dicho que los independentistas no tienen espacio en el partido. Yo creo que quien no debería tenerlo es el que ha dicho eso. Sería mejor que estuviera en un partido estatalista, como el PSOE o el PP. Actualmente se está produciendo un debate interno dentro del PNC. Hay quienes consideran que no se está llevando a cabo el mensaje de Secundino Delgado. No ha habido un movimiento nacionalista canario porque no existe un nacionalismo canario. Ha habido hechos puntuales y personajes aislados que han dado la talla y han sido verdaderos nacionalistas. Pero, por desgracia, cuando han formado parte de una organización política, en vez de desarrollar una política verdaderamente nacionalista y pensando en el interés de los canarios, se han plegado siempre a los intereses de Madrid.

-¿Y en qué momento se encuentra ese independentismo?

-El movimiento independentista está en un momento álgido en todos los sentidos, aunque falta más acción que pensamiento. El anteproyecto de la Constitución de la República Federal Canaria de Antonio Cubillo, que para mí es el padre de la patria canaria, preocupa al sistema colonial español, que también siente inquietud porque hay una nueva efervescencia de ese sentimiento canario de ser diferente del pueblo español.

-¿Considera entonces que existe una base social independentista?

-Existe, y bastante fuerte, si bien le falta pasar del pensamiento a la acción, aunque siempre dejando claro que hablamos de una acción pacífica y democrática. Eso debe quedar claro, porque quienes sirven al sistema colonial español han intentado transmitir la idea de que Cubillo es un terrorista, cuando realmente es una víctima del terrorismo del Estado español. Y no es que lo diga yo, lo ha reconocido la Justicia. Por supuesto, Cubillo lleva a cabo una acción totalmente pacífica y democrática. Él ha auspiciado esa constitución, que nos ha costado sangre, sudor y lágrimas. Ahora de lo que se trata es de que, una vez ha sido publicada por este periódico, se publique en un libro y se haga llegar a todos los canarios para que, en el debate necesario y oportuno, la consideren y que luego, una asamblea nacional provisional designada al efecto vaya a la ONU con este documento tan importante, que va a ser la constitución de los canarios. Creo, por lo tanto, que el independentismo canario vive sus mejores días.

-¿Y cómo explica los malos resultados electorales que suelen cosechar los partidos que defienden estas posiciones?

-Ni el Congreso Nacional Canario, que es el partido independentista por antonomasia, ni el Painca se han presentado a las últimas elecciones. No sabemos qué hubiera pasado si lo hubieran hecho. Sí que se han presentado los que se dicen nacionalistas y realmente no lo son. El pueblo canario no es tonto, y se da cuenta de lo que pasa, y más cuando este tipo de partidos nacionalistas no están actuando en consecuencia y se observa que sólo se preocupan por sus bolsillos y por sus amigos empresarios. Nosotros pensamos que no era el momento; ya llegará y entonces veremos. Pero aun así considero que estamos en un momento muy importante.

-¿De qué hablamos cuando hablamos de independencia?

-Tengo claro que en este asunto hay que hablar muy claro, sin tapujos. No podemos dirigirnos al pueblo con retóricas y demagogias. Cuando se habla de independencia se habla de que el pueblo canario debe tener capacidad de decisión sobre las cuestiones más importantes que le afectan, desde la sanidad al empleo, pasando por el territorio y las aguas. Este último asunto es importantísimo. Si España realmente nos quisiera se daría cuenta de que, si fuéramos un estado archipielágico en lugar de un archipiélago de Estado, podríamos tener mar interior, mar territorial, zona contigua y zona exclusiva, que podría llegar hasta 350 millas , sin perjuicio de trazar la mediana con Marruecos, nuestro país vecino. Eso nos permitiría contar con recursos pesqueros, petróleo o gas. Esta independencia no quiere decir que rompamos las relaciones con España o Europa. Eso es absurdo. Estados Unidos fue una colonia de Inglaterra, que es el país del mundo con el que mantiene mayor relación hoy día. Tampoco podemos tener miedo a quedar desprotegidos. No sé quién nos va a atacar, pero además tenemos que ir a la historia: cuando aquí ha habido algún problema, cuando Nelson atacó Tenerife y Van der Does Las Palmas, quienes han expulsado a los invasores han sido las milicias populares. En el caso de las epidemias, provocadas por barcos llegados de la zona de Levante, España lo que ha hecho es bloquear las Islas. En cuanto al turismo, se ha practicado la misma política de saqueo y esquilmar. Más de un 85% de los recursos se los llevan empresas multinacionales donde hay intereses españoles pero no canarios.

-¿Qué papel ha desempeñado el pleito insular?

-¿Qué es el pleito insular? Se han dado tantas definiciones... Pero la más común es que se trata de un enfrentamiento entre la oligarquía de Tenerife y la de Las Palmas, pero no es así. España, para evitar que los canarios nos unamos, ha fomentado discrepancias entre los propios canarios.

-¿Que formulación jurídico-política sería la apropiada para las Islas si las reivindicaciones que defiende el movimiento independentista consiguieran cristalizar?

-Con el documento tan importante que tenemos ahora, nuestro proyecto de constitución, de carta magna -y no el panfleto del Estatuto de Autonomía-, tendríamos claro que Canarias debe configurarse como una república federal: todas las islas tendrían su gobierno y su parlamento propios, y además existiría un gobierno federal y una asamblea nacional legislativa. Ahora se habla de potenciar los cabildos, pero por mucho que se haga siempre se produciría un conflicto de intereses con los ayuntamientos y con este Gobierno títere. Si el anteproyecto constitucional se llevara a cabo, no habría pleito que valga. ¿Cómo es posible que se prenda fuego una isla y que tengan que salir los helicópteros de otras? Cada isla debería ser autosuficiente en lo sanitario, en seguridad de todo tipo y en la protección del medio ambiente y el hábitat, entre otros aspectos. También en lo que respecta a nuestro continente africano, porque se habla mucho de que somos frontera sur de Europa, pero Europa termina en Gibraltar.

-¿Pero no somos culturalmente europeos?

-La cultura de un pueblo viene dada por las relaciones que ha tenido. Los canarios hemos mantenido relaciones con todo el mundo. Antes de que llegaran los españoles a las Islas llegaron los italianos, en los siglos XIII y XIV, pero no venían a conquistar o a matar a nadie, sino a negociar. De hecho, cuando España, durante la dictadura de Franco, fue bloqueada en todos los sentidos por la Europa democrática, resulta que Canarias tenía sus relaciones con Europa sin tener que contar con España para nada. Ahora, la cantidad de gente que vive del tomate y el plátano pasa por un problema gravísimo, que lo provoca pertenecer de esta manera a España y Europa. Canarias debería estar dentro de los países ACP (África-Caribe-Pacífico), que tienen mejor relación con Europa que Canarias como región ultraperiférica. En realidad somos un país con unas circunstancias distintas a las de España y Europa. Hemos mamado la cultura inglesa. Estamos donde estamos, en un lugar de paso y de ida y vuelta entre continentes, por lo que hemos captado o aprehendido todas las culturas que han llegado, tanto de América como de África o Europa. Podríamos estar negociando de tú a tú con África, pero nos lo impide el estar tutelados por esa madrastra que es España.

--Algunas voces de Coalición Canaria se muestran partidarias de intensificar el mensaje nacionalista, con propuestas como la de avanzar hacia un Estado Libre Asociado. ¿Lo toma en serio o le parecen meros coqueteos que no tendrán mayores consecuencias?

-Un Estado Libre Asociado es una colonia imposible. No tiene ninguna base jurídica. Una colonia se descoloniza o no se descoloniza. En el caso de Canarias, si se descolonizara sería un estado archipielágico. De todas maneras, respeto posiciones de este tipo y a quienes las defienden.

"Todos somos responsables"

• Si en Canarias existe un déficit de conciencia nacional, no es algo atribuible únicamente a la clase política, sostiene Juan Francisco Díaz Palarea. "No cabe duda de que el colonialismo ha supuesto una mordaza, pero esto no puede ser una justificación", dice el secretario general del Painca, que lamenta que se haya entrado en "la dinámica de echarle la culpa a los políticos cuando todos los sectores tienen su respon­sabilidad". Así, Díaz Palarea considera que "todos somos copartícipes de esta situación". Por ello, entiende que "ha llegado el momento de que el pueblo diga que quiere una vía de participación política diferente". De cualquier manera, el dirigente nacionalista se muestra crítico con la evolución de las organizaciones políticas del Archipiélago, que "han generado su propia burocracia y han terminado derivando en una partitocracia", al tiempo que denuncia la falta de interés en introducir contenidos canarios en la educa­ción, que, a su juicio, se ha limitado a los "temas folclóricos".

 

El Día, 18-05-2008