Estados
Insulares más pequeños que Canarias
Francisco
P. De Luka (*)
Asombrados
estamos ante los furibundos ataques que está recibiendo El Día por sus patrióticos editoriales y por
la publicación del Anteproyecto de República Federal por parte de Antonio
Cubillo, líder del CNC (a debatir y discutir democráticamente) desde determinados sectores
periodísticos de Tenerife y Tamarant. Si exceptuamos
el inadmisible pleito insular, perniciosa anemia que sufre la confraternización
isleña, estimamos como positivo el salto cualitativo de un medio de difusión
que ha dado cabida en sus páginas a todo el espectro ideológico nacionalista e
independentista canario sin cortapisas de ningún tipo. ¿Es lo que interesa, o
no? ¿No debe ser nuestro pueblo, secularmente despistado en las lides políticas, máxime en temas de índole reivindicativa
nacional, el destinatario ideal del
justo caudal de indignación?
¿Dónde está la
tan cacareada libertad de expresión por parte de los que critican? ¿Dónde el
derecho al debate? ¿Por qué no se pueden nombrar los
conceptos de soberanía, independencia, identidad, autodeterminación o colonia
sin que se lleven las manos a la cabeza ciertos sectores, además de determinados
“progresistas” de la sociedad isleña que sí deberían de dar ejemplo de
democracia participativa después de haber luchado durante décadas contra el
franquismo. No lo entendemos. Son fundamentalmente los que pertenecen al
Partido que en
- Malta: República
mediterránea de 316 km2 y 360.000 habitantes, miembro de
- Islas
Maldivas, República del sur de Asia, de 298 km2, con 2.000 islas e islotes,
de 270.000 habitantes repartidos en 199 de dichas islas. Más fraccionados
imposible. [2]
¿Por qué no Canarias, de 7.500 km2 de extensión y con
una población de más de un millón y medio de habitantes? [3] ¿Cúal es el problema? ¿Por
qué se cuestiona a priori la
posibilidad de reflexionar o de debatir en un clima pacífico de absoluta
normalidad?
(*)
publicada la esencia del escrito en El Día del 24-10-2007.