DESDE
EL Guiniguada
DESPUÉS
DEL ÉXITO LITERARIO
Félix
M. Arencibia
El verano
comienza optimista con su cara más luminosa, pero esto puede ser engañoso, no
es extraño que los alisios lo ensombrezcan con sus habituales, voluminosas y
malhumoradas panzas de burro. Doramas
Martín, rumia y saborea la lectura de “El juego del ángel”, del escritor Carlos Ruiz Zafón. El sabor es un poco
agridulce, pero en conjunto ha disfrutado leyéndolo. Medita lo que ha supuesto
para el escritor catalán el crear este segundo libro bajo la losa de la presión
del éxito de “La sombra del viento” y sobre algunos ejemplos de autores
canarios. Quiere compartir su reflexión en un correo con su amigo bibliotecario.
Hola Paco Déniz:
Como siempre
estarás disfrutando con alguna buena lectura. Quería comentar contigo la novela
“El juego del ángel” de Ruiz Zafón, del bloqueo psicológico que se ha de
soportar después de un éxito editorial como el que ha tenido con su primera
novela para adultos. Tanto el anterior, “La sombra del viento”, como en este último
libro, la literatura es una de sus protagonistas principales. En el segundo
creo que se nota más y se podría hablar de metaliteratura creativa. Películas
que hablen de cine o libros cuyo argumento esté basado en el mundo literario: nunca
han sido mis preferidos. Se ha notado en “El juego del ángel” la tensión de
superar el bloqueo tras el éxito anterior. Así dedica algunas páginas a la crítica literaria y a los escritores que
forman capillas, sobre todo en los primeros compases del mencionado libro.
Es normal,
Déniz, que responsabilice en exceso un éxito editorial o la consecución de un
premio significativo como el Nóbel. Tenemos un ejemplo en Gabriel García Márquez que le ha costado escribir una obra
importante a partir de alcanzar el galardón literario universal. Ha escrito
algunas, pero igual hubiese sido otra su trayectoria si no hubiese recibido
dicho premio. Muestra contraria es la de Mario
Vargas Llosa que se ha mantenido fecundo sin recibir dicho premio,
realizando una obra brillante casi cada año. El caso de Juan Rulfo ha sido el de un autor de una escasa obra literaria, en
realidad una colección de cuentos y una novela, y que no se vio motivado a
seguir escribiendo a pesar de recibir críticas positivas casi unánimes por su
corta producción literaria. Luego, tenemos ejemplos en Canarias en que nuestros
autores después de un éxito literario no se les han valorado lo suficiente el
resto de su obra. Son los ejemplos de los autores de “Mararía”,
Rafael Arozarena; “Nos dejaron el
muerto”, de Víctor Ramírez; de “Las
espiritistas de Telde” de Luís León
Barreto…
Amigo Déniz muchas veces no se sabe como van reaccionar los
autores y sus lectores ante un triunfo literario. El autor se responsabiliza
muchas veces en exceso, otras se puede dormir en los laureles y los críticos
muchas veces son vuelven demasiado exigentes y muchas veces se desatan las
envidias de otros autores. Bueno, amigo, te dejo con una de las hermosas frases
poéticas del “Juego del ángel”: “Las calles del Raval eran túneles de sombra
punteados que apenas conseguían arañar la negrura”.
http://doramas1924.blogspot.com