Xenofobia, Dios
y explotación
Justo
Fernández Rodríguez
Sin tratarlo en la reunión de seguimiento
del diálogo social, celebrada unos minutos antes, en la que participaban Gobierno,
patronal y sindicatos, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, como si
fuera el portavoz de todos los participantes, pretendió dar una lección de
precipitación, ligereza, estupidez y xenofobia -y no es la primera vez-,
anunciando que el Gobierno suprimiría la contratación de inmigrantes en origen,
a partir de 2009, una medida adoptada para evitar la inmigración ilegal.
Pocas veces una decisión gubernamental o de un ministro, que parece un
infiltrado desde el peor y más xenófobo sector del Partido Popular, ha
producido una reacción más unánime en las formaciones políticas (CiU, ERC, IU-ICV y PNV), organizaciones sindicales,
patronales o asociaciones de emigrantes. CC.OO. ha
mostrado su preocupación ante unas palabras, las del ministro Corbacho, que
parecen relacionar el aumento del paro con la inmigración legal, cuando son,
precisamente, los inmigrantes los que peor lo están pasando.
Ya ha culminado el periodo de elección de candidatos a la presidencia de EE.UU.
A la batalla del cambio, protagonizada por Barack Obama y Hillary Clinton en el partido demócrata, con
victoria del primero, ha sucedido otra, también clásica, para la elección del
candidato republicano. John McCain, un oscuro político, crítico con Bush
después de haber apoyado el 95% de sus propuestas, incluida la invasión ilegal
de Irak. Es el candidato de mayor edad que opta a la presidencia de los Estados
Unidos. Ante la elección de Obama, McCain, olvidado
el deseo expresado por uno de sus asesores, Charlie Black, sobre los beneficios
electorales que les proporcionaría otro atentado semejante al producido el 11
de septiembre de 2001, decidió designar como candidata a la vicepresidencia a
Sarah Palin, un personaje mediático, conservador y
atractivo para el sector más reaccionario de la derecha estadounidense. Con
independencia de sus ataques a Obama, sus carencias
en política internacional, la defensa de la posesion
de armas y su oposición al aborto, Sarah Palin, cuyo
discurso tuvo mayor audiencia, 38 millones de personas, que la inauguración de
los Juegos Olímpicos, considera que la guerra de Irak fue "un mandato de
Dios", mientras la tasa de suicidios de militares estadounidenses en Irak,
este año, superará el récord de 2007.
Ya tienen Aznar, Rajoy, Acebes, Zaplana, Esperanza o Cospedal, sus medios de comunicación, de dirección, control
o apoyo y los sectores más reaccionarios de
Hoy, en el mundo, millones de personas no encuentran trabajo, no consiguen ser
promocionados, están mal remunerados o se les hace objeto de intimidación y
acoso debido a su sexo, color, nacionalidad, pertenencia étnica, orientación
sexual, origen social, edad o discapacidad.
En las últimas semanas he recibido varios escritos denunciándome la situación
de las empleadas de hogar y las enfermeras, pidiéndome que dedique alguna
atención a los problemas que me describen. Hoy daré respuesta a las primeras.
Un ejército oculto de trabajadores se encarga cada día de la limpieza de
edificios de oficinas, fábricas, hoteles y hospitales en todo el mundo. Muchos
empleados de oficinas no coinciden nunca con las personas que se deshacen de su
basura o quitan el polvo de sus mesas, ya que, a menudo, en los contratos de
limpieza se especifica que el trabajo debe realizarse fuera de las jornadas
normales de trabajo, a primera hora de la mañana o después de finalizar la
jornada.
En
La dispersión de centros y la escasa afiliación hace difícil una solución
favorable a los trabajadores. Por eso, es preciso que los sindicatos negocien
acuerdos aplicables a los edificios de oficinas de toda un área metropolitana.
Estos acuerdos han tenido éxito en treinta ciudades de EE.UU., entre las que
están Nueva York, Chicago o Los Ángeles.
En 2003 se firmó una Carta de Acuerdo entre UNI Servicios Inmobiliarios e ISS,
multinacional contratista de servicios de limpieza, basado, en buena medida, en
las normas fundamentales de
En una gran parte de países, desarrollados o en desarrollo, más del 80% de
trabajadoras de hogar no tienen contratos, lo que las convierte en siervas.
Superan el 35% las que sufren malos tratos físicos o psicológicos. El sector
padece un altísimo porcentaje de economía sumergida y el mayor índice de
trabajo a tiempo parcial, sin contrato, tareas concretas a realizar u horario
escrito. La "chacha", la "muchacha", la "chica" o
la "criada" son las expresiones más comunes para señalar a las
empleadas del hogar.
La situación económica obliga a muchas familias a ofrecer a niñas de ocho a
catorce años para cuidar a otros niños, dejando de estudiar. El 30% han de
soportar maltratos físicos y psicológicos, y más del 13% son objeto de acoso
sexual por parte de sus patrones o los hijos varones. En España, la
feminización del sector supera el 90%. El 67,9% son extranjeras, principalmente
procedentes de Ecuador, Colombia o Rumania, según un informe de Cáritas. Más del 70% de las empleadas del hogar trabaja en
la economía sumergida. La estimación se realiza cruzando los datos de
En demasiadas ocasiones, el trabajo de hogar se convierte en una auténtica explotación
laboral. La permisividad del contrato verbal acepta el alargamiento de la
jornada, sin límite horario. En muchos casos, se exige una disponibilidad de 24
horas, a cambio de un salario inferior a los 300 euros mensuales. En caso de
baja laboral, no pueden percibir prestación económica hasta pasados 29 días.
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